El próximo miércoles 6 de mayo tendrá lugar en Pamplona la presentación del libro Pamplona, dos orillas, de los autores Iñaki Arbilla y Eduardo Laporte. El evento será en la librería Katakrak a las 19 horas, y para la ocasión ambos estarán acompañados por su editora, María Oset.

Pamplona, dos orillas es un libro generacional escrito a cuatro manos por estos dos autores pamploneses que han querido repasar, de forma literaria, algunos de los temas que marcaron su infancia y juventud en la Pamplona de los años 80 y 90 y separados únicamente por el río Arga.

Pamplona, dos orillas

Dos orillas, dos barrios, dos hogares y una misma ciudad. Iñaki Arbilla y Eduardo Laporte nacieron en la Pamplona-Iruña de la segunda mitad de los años setenta y crecieron separados apenas por dos kilómetros… y por el río Arga. Uno en la Rochapea, al abrigo de su ribera; el otro en el Ensanche, sobre la terraza fluvial de la ciudad.

Desde esas dos miradas, cercanas pero distintas, los autores reconstruyen su infancia y juventud a través de veintidós textos y once temas comunes, como las Navidades, los Sanfermines, la educación, la noche, la violencia, los veranos o las familias. Recuerdos, lugares, sonidos y pequeñas escenas que forman el mapa sentimental de toda una generación. Este libro es un diálogo entre dos memorias que avanzan en paralelo, un ejercicio literario donde la ciudad se convierte en escenario y puente entre vidas que crecieron a un lado y otro del río.

Una evocación íntima y luminosa de la Pamplona de aquellos años, escrita para que el tiempo no arrastre —como el Arga— ese sol de la infancia y el tesoro irrepetible de la juventud.

Los autores

Iñaki Arbilla nació en Pamplona-Iruña, en la antigua maternidad del Hospital de Navarra, en 1976. Aunque vivió dos años en Madrid, no ha vuelto a mudarse de su barrio natal: Rochapea. Licenciado en Comunicación Audiovisual, trabajó en empresas del sector como El Planeta de la Nueva Generación, Antena 3, imascé o Shackleton, antes de ocupar, desde 2021, diferentes puestos en la administración del Gobierno de Navarra. Su trayectoria literaria se caracteriza por la variedad de géneros: poesía en La Isla y la

Mandrágora (poemas en amor) (Maldita, 2018) y Poeta En mí Tierra (Libros Indie, 2021); diarios en La maldición de los años pares (Libros Indie, 2019); novela en Berdi (2015); relatos en las publicaciones colectivas San Fermín 2021 (Ayuntamiento de Pamplona, 2021) y El alma del vino (Ediciones Eunate, 2017) o, desde 2025, letras de canciones para el grupo de rock Doctor Faustus. En 2022, dirigió la película documental SANdEDRO, en la que narra los setenta años de historia de las casas de San Pedro, una propiedad municipal en la que vivieron sus abuelos. Arbilla ahonda así en una mirada artística que, con el paso del tiempo, se ha tornado más cercana y pegada a la tierra. Y siempre con el amor, en todas sus variantes, como tema de fondo.

Eduardo Laporte nació en Pamplona, en la desaparecida Clínica San Francisco Javier, en 1979. Vivió un cuarto de siglo en el paseo Sarasate de la capital navarra, para instalarse después en Madrid. Licenciado en Comunicación Audiovisual por la Universidad de Navarra, orientó sus pasos hacia los medios de comunicación escrita. Desde 2007, colabora con Territorios, de El Correo de Bilbao, y otros suplementos culturales, y en la actualidad dirige la plataforma editorial Coverture. Desde sus inicios como escritor, se ha volcado en la literatura del yo y de la observación de lo cotidiano, con títulos como Luz de noviembre, por la tarde (Demipage, 2011) o su proyecto de largo alcance Diario a ninguna parte, con entregas en Pamiela y papeles mínimos. Incluso su En presencia de Battiato (Sílex, 2021), biografía «no al uso» del músico siciliano, o La tabla (Demipage, 2015), texto de no-ficción sobre un naufragio revelador, son intentos también de entenderse y, de paso, entender el mundo. En Navarra-Madrid (Sílex, 2024), reunió una serie de columnas periodísticas con vocación literaria. En ellas se dan cita muchos de esos «hiperlocalismos» que Laporte ha cultivado desde su primer libro, Postales del náufrago digital (Prames, 2008), y que en este proyecto alcanzan su cima. Todo ello con una mirada entre irónica y tierna, teñida de una nostalgia marca de la casa.