Consciente de que antes que ella ha habido muchas otras mujeres que han aportado a la vida y agradecida por haber encontrado en ellas "un faro" que le ha guiado en muchos momentos, Luz Casal (Boimorto, A Coruña, 1958) dedica a esas antecesoras tan especiales, a su fuerza, su empuje y su iniciativa, varios de los temas de su último disco, Me voy a permitir. Un trabajo tan ecléctico e inclasificable como ha sido siempre la artista, y en el que vuelve a su raíz rockera. Me voy a permitir ser mediocre / Macarra, prepotente, chalagana y vulgar / Me voy a permitir perder el norte / Torpe, insolente, imperfecta, inmoral / Hoy voy a hacerlo mal, y si puedo / Lo haré un poco peor, espero no molestar, dice en el tema que da título al disco la cantante y compositora gallega, que protagonizará este jueves 7 de mayo los conversatorios de la biblioteca de Civican y actuará al día siguiente en Cascante, invitada por el festival Estaciones Sonoras Primavera.

Como artista se permite el susurro y el rugido, lo luminoso y lo oscuro. Todos tenemos esas facetas aunque a veces no las aceptemos o no les demos rienda suelta, ¿no?

–Sí, yo desde que me acuerdo siempre he dicho que no soy una sola cosa, por eso musicalmente hay esa variedad que ha costado muchos años que la gente acepte, sobre todo ciertos profesionales de la crítica musical. Pero tú el amor no lo puedes expresar igual que el desprecio, tienes que usar dos vehículos diferentes. Y eso es lo que he hecho, lo que hago y probablemente lo que haré.

En su último disco también hay una necesidad de rendir homenaje a mujeres que se abrieron paso en la música contra viento y marea.

–Sí, siempre tengo presente a las que han estado antes que yo y mucho antes que yo. En la gira pasada, por ejemplo, teníamos en imágenes a 37 mujeres de las muchas que han sido importantes en mi vida, desde bailarinas a científicas, cantantes, escritoras... Para mí es una manera de agradecer a las que estuvieron antes y a esas mujeres que han sido faros en muchísimos momentos de mi vida.

¿Cómo se ha visto para abrirse camino en la música? ¿Ha tenido que luchar o demostrar más por el hecho de ser mujer?

–Tú que eres mujer tendrás la respuesta... Fácil no lo han puesto, pero bueno, ha sido la etapa que nos ha tocado vivir, y si tienes objetivos y vocaciones fuertes, luchas contra viento y marea.

Alguna vez ha definido sus canciones como “diarios sonoros”. Y desde luego la letra de uno de sus últimos temas, Parece ser, encarna este presente. Habla de que “se alzan voces que amenazan”, de “conflictos eternos” y “tierras que se desangran”; dice que “se miente mucho más que se habla” y que “el mundo se ahoga en un mar de pantallas”...

–Sí, sí, es un presente clarísimo. No hay nada más que añadir.

"El rock es el inconformismo, el no dar por seguro casi nada"

Y en este presente, ¿dónde encuentra luz?

–Bueno, buscando a veces denodadamente... Siempre hay algo, sobre todo en relación a la naturaleza, a ese comportamiento humano, que te hace decir de repente: “Hay esperanza todavía”.

¿Y ahora mismo qué le hace rugir?

–Como toda mi vida, las injusticias en general. Alejándome del yo, me hace rugir todo aquello que sabes que convierte al ser humano en dependiente, en un intercambio, todo aquello que hace que lo humano sea despreciado.

Luz Casal, en una imagen promocional con motivo del lanzamiento de su último disco, 'Me voy a permitir'. Javier Biosca

Su raíz es rockera, ¿sigue reconociéndose en ella?

–Sin duda, siempre. Es la mejor manera que yo tengo para demostrar una cierta rebeldía. Podría decirlo de otro modo, es el inconformismo, el no dar por seguro casi nada. Y a través de esos sonidos, de esos ritmos, es como me parece que lo expreso mejor.

"Siempre he dicho que no soy una sola cosa, por eso musicalmente hay esa variedad que ha costado muchos años que la gente acepte"

Viene a actuar a este viernes a Cascante a un festival que nace para dinamizar el entorno rural. Cada vez hay más iniciativas similares en pueblos, de hecho usted ha impulsado el Festival de la Luz en Boimorto, su localidad natal...

–Sí, en un lugar todavía mucho más pequeño que Cascante. Llevamos ya 15 años impulsando este festival en el que apostamos por lo rural, le damos ocasión a toda la gente que vive en esa zona de poder asistir a conciertos que les quedarían muy a desmano, la oportunidad de estar durante muchos días rodeados de gente de muchos lugares, no solo de Galicia. Mi apuesta por lo rural a través de la cultura y la música es total.

“Desde que nací estoy a prueba”, dice en uno de sus temas. ¿Sigue sintiéndose así, a prueba en esta vida, aprendiendo siempre?

–Sí, sí, sí. Siempre estás a prueba, lo que hay que conseguir es que por lo menos te acuestes pensando que has aprobado.