La nueva película de la directora marroquí Laïla Marrakchi, titulada La más dulce, obligó este lunes, 18 de mayo, en su estreno en Cannes en la sección Una cierta mirada, a mirar a la cara, desde la ficción, los maltratos y abusos que sufren las trabajadoras inmigrantes en los cultivos de fresas del sur de España. En el elenco protagonista figura la actriz y directora navarra Itsaso Arana.

Filmada con coproducción española y de otros países, la cinta cuenta la historia de Hasna (Nisrin Erradi), una mujer que sale por primera vez de Marruecos para trabajar en Andalucía como temporera en los invernaderos de fresas.

Allí será testigo, junto a compañeras como Meriem (Hajar Graigaa), de un sistema de auténtica explotación en el que se cometen abusos con impunidad contra las trabajadoras, algo que les tocará denunciar con ayuda de una abogada interpretada por la navarra Itsaso Arana.

"Me impresionó mucho"

"Es una de tantas realidades complicadas a las que nos mantenemos un poco ciegos o anestesiados. Y creo que el cine nos permite sensibilizarnos con cuestiones que están pasando aquí y ahora, así que en ese sentido me impresionó mucho", explicó Arana en declaraciones desde Cannes.

La actriz española, además, considera que la película está muy documentada, gracias a que una amiga de Marrakchi es autora de una investigación muy profunda que fue publicada por The New York Times sobre las temporeras de la fresa.

"Sentí que estaba muy fundamentada la historia, que habían estado ahí a pie de campo y que tenía una sensibilidad nada maniquea con el asunto", detalló.

Escena de la película. Cedida

Y eso es porque no solo retrata bien la dureza de las condiciones de trabajo en esos cultivos, donde "los cuerpos a veces tienen un precio", en palabras de Arana, sino también la complejidad de las relaciones de poder y los miedos y defectos que arrastran las trabajadoras protagonistas.

"También la película habla mucho de la dignidad, de la expresión, de cómo nos empoderamos con la rebelión, con un tipo de rebelión también femenina", reflexionó.

"Ellas empiezan de una manera bastante luminosa -agregó-, como con la promesa de un sueño que finalmente acaba decepcionándolas. Pero también esa decepción las hace poder despertar y unirse".

Mujeres con muchas aristas

 Lo mismo ocurre con su papel, que está lleno de "aristas", ya que ni ella ni la realizadora querían que la abogada a la que interpreta fuera "una heroína blanca que venía a salvarlas".

Itsaso Arana, junto al resto del elenco y la directora de la película. SEBASTIEN NOGIER

"No es nada ejemplar, pero creo que las consideradas víctimas tampoco son nada ejemplares, porque entre ellas también muestran sus propios egoísmos, sus propias miserias, su dificultad para ayudarse a veces, y es como que gane el más fuerte. Creo que en ese sentido ella se moja mucho y no quiere contar una historia de víctimas y verdugos tan evidente", matizó la intérprete.

A Marrakchi, Arana (Tafalla, 1985) no la conocía como directora, pero la cineasta le ofreció el papel porque era admiradora de su trabajo en 'La Virgen de Agosto' (de Jonás Trueba). A raíz de eso, la navarra se acercó a sus dos películas anteriores y le pareció "interesantísima" su visión, su "interculturalidad" y su manera de manera de contar Marruecos, que no es "nada evidente".

"Creo que tiene mucho humor, creo que se mete en jardines complicados, en temas complicados, y que hace una especie de cine de corte social, pero con muchísimo estilo", describió sobre esta directora, conocida en especial por 'Marock' (2005), que también estuvo en la sección Una cierta mirada del Festival de Cannes.

Sobre si esta película puede ayudar a sensibilizar conciencias, Arana consideró que la voluntad de que el cine nos haga mejores "siempre está", porque nos despierta a otras realidades, "aunque evidentemente no hay que ser ingenuos". "A mí ya me ha sensibilizado, así que ese cambio sí que se puede dar", opinó.