En muchas ocasiones vemos a las personas del sector agrario y alimentario de nuestra comunidad en protesta por el reconocimiento de su oficio, sea por parte de las instituciones o de la gente de a pie. Varios han sido los intentos que se han hecho eco, pero la gente de A-UNA lleva meses preguntándose: ¿y si esta no es la estrategia adecuada para darnos a entender? A-UNA, el Club Agroalimentario de Navarra, nació en febrero de este año de un esfuerzo común entre la Unión de Agricultores y Ganaderos (UAGN), la Unión de Cooperativas Agroalimentarias (UCAN) y la Asociación de Industrias Agroalimentarias de Navarra, la Rioja y Aragón (ALINAR). Viendo en la juventud navarra el apoyo necesario para sus reivindicaciones, esta cooperativa opta por aparcar los panfletos y probar con las fiestas y las actividades para toda la familia.

Actividades

Este viernes 12 en Antoniutti han llevado acabo su primer intento, que aseguran es el primero de varios. De 16:30 a 20:30, Antoniutti ha estado poblado de familias al sol pre-veraniego disfrutando de las actividades organizadas por Benco, consultora contratada por A-UNA para organizar las actividades, de forma que exigieran dedicación física pero sin dejar de lado a nadie de la familia. Las actividades se han dividido por zonas:

La Zona Pasión es la dedicada a las carreras, sean de sacos, de relevos o de sostener un huevo de plástico en una cucharilla sostenida con la boca. Es difícil resistir la tentación de hacer trampa en esta última y poner las manos cerca para que el huevo no cayera.

La Zona Esfuerzo la puebla un hinchable amarillo cruzado por barras metálicas. Es el futbolín humano, en el que cada uno se coloca en el campo en referencia a las barras metálicas, simulando la posición de una figurita de futbolín.

La Zona Orgullo, en un extremo de Antoniutti, contiene unas mesas de pinta y colorea, con folios con el isologo de A-UNA dibujado y listo para ser coloreado. A su vez alberga un photocall con gente con la camiseta verde de la asociación, un puesto para beber agua y la actividad más frecuentada de la tarde: el simulador de ordeñar vacas. Ello consiste en la estatua de una vaca con ubres de goma y un cubo debajo, listo para ser llenado. Si el animal se vacía, bastaba con abrir una tapa en su lomo y echar el líquido ahí mismo.

La Zona Arraigo, al otro extremo, consistía en una pista de Spikeball, así como varios soportes para jugar al Cornhole, dos deportes emergentes. Todo ello poblado de altavoces, música, sombra de árboles y un viento que ha obligado a recoger las sombrillas.

Dieta y deporte: las dos caras de la salud

Solemos asociar la salud con dos hábitos principales: la buena alimentación y el ejercicio. La organizadora Susana Villanueva confiesa que la intención del evento es juntar lo mejor de ambos mundos. Ella explica: "Aquí en Navarra el sector alimenticio no tiene casi visibilidad, mientras que los deportes son una parte fundamental de la cultura. Pero ambas cosas son necesarias para consolidar la salud propia. Si queríamos sacar esto adelante, no podíamos apostar solo por la alimentación, necesitábamos la ayuda del sector deportivo. Se trata de vincular los valores del deporte, como el esfuerzo y el trabajo en equipo, con los de la agroalimentación, como el compromiso y el arraigo a la tierra".

Para ello, cuentan con la ayuda de 24 Infit, empresa dedicada al entrenamiento físico y a la transformación personal a través del ejercicio. Disponen de un escenario desde el cual varios monitores coreografiarían ejercicios más avanzados como la capoeira, la cuadrapedia y entrenamientos grupales. Según Aritz, uno de los monitores, la intención es cerrar el evento con un entrenamiento funcional (Fitcom) muy enérgico, y animar a todos los presentes a participar.

Lo que hay detrás

Retomando lo dicho al principio, este evento nace de la propuesta de A-UNA basada en el refuerzo positivo. Villanueva cuenta que la intención del proyecto es "romper con los prejuicios que se tienen hacia el sector agroalimentario, sobre todo en lo que respecta a los jóvenes". A su vez, Villanueva pide apoyo institucional. "No hay ninguna campaña estatal para solucionar el problema de visibilidad que padece el sector agroalimentario —señala—. No se trata solo del sector, sino de las personas que hay detrás de este. El objetivo es que la gente vea a las personas que hay detrás de los productos que comen, porque es en esta disociación que radica el problema de la visibilidad que el Estado no se molesta en solucionar".

Ese es el objetivo del Club Agroalimentario A-UNA, reforzar el orgullo de pertenencia al sector agroalimentario navarro, acercar su realidad a la ciudadanía desde una mirada moderna, cercana y participativa, y poner en valor a las cooperativas, agricultores, ganaderos e industrias que trabajan cada día para llevar alimentos de calidad a nuestras mesas. Esto es lo que pretende encapsular el lema de esta cooperativa. “Ven a compartir lo que nos une”.