Cómo recuperar la atención a través del arte en un mundo fragmentado y cómo convertir un Museo en un recurso que permita entender mejor el mundo, son algunos de los retos que se plantea el Museo de la Universidad de Navarra, el MUN, en la nueva temporada presentada hoy con la que abre una nueva década. Un proyecto artístico para los próximos meses dirigido por Gabriel Pérez-Barreiro y Teresa Lasheras que ha sido concebido con la idea de convertir el MUN en un espacio de contemplación y atención activa, un lugar de diálogo que dé respuesta a muchas de las preguntas que hoy se hace la sociedad en su empeño por entender el mundo.

De esta manera, diez años después de su inauguración en 2015, y con el propósito de dar respuesta de manera más directa a las necesidades de la sociedad actual, el MUN da paso a una nueva etapa con Gabriel Pérez-Barreiro y Teresa Lasheras en la dirección artística, una nueva década para el MUN que se inaugura con una renovación de sus líneas estratégicas.

Jaime García del Barrio, director general de este espacio cultural, insistió en la importancia de atender desde el MUN sobre todo a los jóvenes, “para que aprendan a surfear las crisis desde el poder transformador del arte”. “Vivimos un momento complicado. Con un cierto agotamiento, con una excesiva utilización de las pantallas en la vida, alejados de la experiencia real, con muchos problemas de salud mental, sobre todo en la gente más joven , con la irrupción de la IA y con una fuerte polarización ideológica y el arte tiene, o así lo entendemos en el MUN, una voz en todo esto”, explicó García del Barrio.

Con el cometido de “convertir el MUN en un espacio que nos ayude a comprender mejor el mundo, a los demás y a nosotros mismos”, el MUN se transforma para consolidarse como un lugar de reflexión y contemplación. Como indica su director, “la verdadera comprensión del mundo solo es posible si nos paramos a contemplarlo de manera atenta”. Por ello, el MUN busca convertirse en un espacio que fomente la atención activa y el diálogo, al considerar que “la pérdida de estas aptitudes puede generar graves consecuencias en las personas”, apunta García del Barrio. 

Para él, la atención es un tema nuclear, esa atención cada vez más fragmentada, que cuesta tener fija en algo, que nos hace renunciar a la experiencia directa. “Hay un secuestro de la atención y precisamente en los museos tratamos de convertirnos en lugares donde recuperarla. Cuando te pones delante de una obra, o de un espectáculo y vives la experiencia, recuperas el disfrute y la atención plena”, añadió.  

Programación 

Sobre esa idea bascula precisamente gran parte de la programación presentada en el MUN cuyos gestores han asumido el reto de convertir esa necesidad en una programación cultural. Este objetivo se materializa con la llegada de nuevas exposiciones, propuestas escénicas y la transformación de las salas de colección en espacios preparados para la contemplación.  

En vivo y en directo Instalación de Carlos Cruz Diez en otros espacios expositivos. Cedida

La gran apuesta expositiva será En vivo y en directo. Color, percepción y experiencia que se inaugurará el 16 de septiembre y propone un recorrido inmersivo en el que el espectador descubrirá el mundo del color. Antes, la programación expositiva se inaugurará el 2 de septiembre con la muestra Museo de memorias inconstantes situada en la Sala Torre.

En artes escénicas de nuevo la danza tendrá protagonismo con una programación que abrirá Jesús Carmona y que contara con propuestas locales como las de Led Silhouette, Dinamo Danza y Carmen Larraz y Suakai con el ballet flamenco Carlos Rodríguez y proyectos innovadores como Resonancias que surge de una residencia artística con la bailaora y coreógrafa Olga Pericet y la diseñadora de vestuario Yaiza Pinillos, en la que también participan alumnos del Grado de Diseño de Arquitectura.

Todo ello, se llevará a cabo de manera interdisciplinar, desde todas las vertientes de trabajo del Museo: exposiciones, artes escénicas y educación con especial atención a este último campo a través de varias colaboraciones con profesorado y alumnado.

Según indicó Gabriel Pérez-Barreiro, en la parte plástica se desarrollarán dos acciones principales: una exposición central que abordará una gran pregunta y la reestructuración del espacio dedicado a la Colección, “con el objetivo de convertir el MUN en un espacio que ayude a plantearnos cuestiones en torno al mundo que habitamos”. 

Uno de los cambios más destacados se producirá en las propias salas expositivas que , a partir del día 7 de octubre, se convertirán en salas de contemplación, donde tan solo una obra y un asiento, invitarán al espectador a quedarse y sostener la mirada atenta, buscando la desconexión y potenciando la mera contemplación del arte. 

En este campo destaca En vivo y en directo. Color, percepción y experiencia. comisariada por el investigador Nathaniel Barret, “invitará al espectador a cuestionarse sobre aquello que realmente vemos. La muestra convertirá experiencias y fenómenos científicos en obras de arte. Pese a siglos de estudio y debate científico, el color sigue siendo un misterio; por eso la muestra sitúa al espectador frente a una realidad conocida pero enormemente desconocida a su vez: el color y cómo lo han abordado los artistas para su creación. El espectador se verá rodeado de un ambiente desconcertante, donde ningún color es lo que parece.No hay color fuera de contexto”, explica el director artístico. La exposición toma como referencia los trabajos sobre el color de Josef Albers, artista y profesor que desarrolló una serie de ejercicios para entrenar la percepción del color como fenómeno relacional.

En vivo y en directo. Color, percepción y experiencia dialogará a su vez con una exposición simultánea en el Museo de Ciencias de la Universidad de Navarra: Color: una explosión de ciencia, en colaboración entre ambos museos que abre un diálogo entre arte y ciencia, que se mantendrá en los próximos años. “Con ello -indica Pérez-Barreiro- conseguimos ese binomio ciencia y arte y por lo tanto, ese diálogo entre todas las ciencias, tan necesario para una completa mirada hacia el mundo que nos rodea y la solución a los desafíos complejos que hoy tenemos como sociedad.”

Artes escénicas

En la línea de esta interdisciplinariedad entre las propias artes, la programación del MUN en el área de las artes escénicas y música, fomenta también la reflexión y el cuestionamiento del mundo. Resonancias (23 y 24 octubre), performance site-specific para tres intérpretes y objetos que se desarrollará en las salas expositivas de la muestra En vivo y en directo, cuestiona “no sólo como percibimos el color en base a lo que le rodea, sino también influenciado por el sonido y el movimiento”, explica la directora. Resonancias surge de una residencia artística con la bailaora y coreógrafa Olga Pericet y la diseñadora de vestuario Yaiza Pinillos, en la que también participan alumnos del Grado de Diseño de Arquitectura.

 

Junior Ballet Paris. Cedida

Para Lasheras, las nuevas generaciones están muy presentes en esta programación, “ofreciéndoles un espacio donde reflexionar y descubrir sus propias inquietudes, pero donde también se pueda aprender de ellos y de su manera de comprender el mundo. Por ello, sin perder la calidad que ha caracterizado su trayectoria desde su creación, el MUN impulsará cada vez más las iniciativas surgidas en colaboración con el alumnado y profesorado de la Universidad”, destacó.

Junto al suscitar preguntas, también el cultivo de la atención estará presente en las propuestas escénicas del MUN. “Concretamente -indica Lasheras-, esa búsqueda de la recuperación de la atención activa quedará presente en propuestas escénicas como Rothko Chapel de Morton Feldman, Paisaje inferior/ Sonidos del alma, concierto a cargo de la Orquesta Sinfónica de Navarra, o la propuesta teatral Diálogos místicos, con Sonia de Munk y Lluís Homar. 

Junto a estos principales ejes temáticos, se mantienen otros ejes transversales como son la actualización de los clásicos y la apuesta por la creación contemporánea presentes en ciclos y marcas ya consolidadas desde temporadas anteriores, como son Museo en Danza, Los clásicos hoy y Cartografías de la música