Anaitasuna sale vapuleado de Irun

balonmano | el conjunto pamplonés pierde por 14 goles y el pase a la final a 8 de la copa es un milagro

08.02.2020 | 23:13
La defensa de Anaitasuna lo pasó mal ayer en Irun.

Balonmano | El conjunto pamplonés pierde por 14 goles y el pase a la final a 8 de la Copa es un milagro

Bidasoa Irun36

Helvetia 22

BIDASOA IRUN Ledo; Zabala (4), Kauldi (6), Esteban Salinas (1), Rodrigo Salinas (4), Azkue (6, 2 de p.), Seri (2) -siete inicial-; Rangel (p.s.), Cavero (1), Aldaba, Serrano (5), Barthe (1), De la Salud (3), Leo Renaud (2) y Tesoriere (1).

HELVETIA ANAITASUNA Bols (p), Bazán, Etxeberria (1), Krsmancic (2), Pujol, Chocarro (4), Ceretta (1) -siete inicial-, Salazar (p.s.), Gastón, Méndez (2), Meoki, Goñi (2), Agirrezabalaga, Ugarte (5), Vaquer (3) y Nantes (2).

Marcador cada cinco minutos 4-1; 8-3; 11-6; 12-8; 15-9; 18-12 (descanso); 21-14; 25-14; 26-16; 32-18; 34-20; 36-22 (final).

Árbitro Merino Mori y Moyano Prieto.

Exclusiones: Kauldi Odriozola en los locales; Bazán y Gastón en los visitantes.

Estadio Artaleku. Unos 1.300 espectadores.

irUn - Malo, pésimo el resultado que Helvetia Anaitasuna se trae del pabellón fronterizo de Artaleku en la ida de la cuarta eliminatoria de la Copa del Rey. Hasta catorce dianas de desventaja en la pista de Bidasoa, un concluyente y descorazonador 36-22 que obliga a los pamploneses prácticamente a un milagro si quieren estar presentes en la fase final del torneo del KO. Una tarde para olvidar en Artaleku.

Y es que la final a ocho de la Copa queda casi como utopía a falta de sesenta minutos después de un huracán amarillo en Artaleku. Los locales demostraron el porqué de su segunda posición en la tabla liguera con un perfecto despliegue de balonmano en los dos lados de la cancha, ante el cual el Anaita poco pudo hacer.

Comenzaba el encuentro con un Rudy Seri que llevaba la manija de los guipuzcoanos desde su impresionante poderío y despliegue físico. Pero tras un 1-1 inicial, poco a poco el poderío defensivo y en portería de Bidasoa se dejaba notar, no en vano se trata de la mejor defensa de la Liga Asobal, la friolera de 61 goles menos en contra que Anaitasuna después de veinte jornadas disputadas.

Así, los ataques de los blanquiverdes comenzaban a pecar de precipitación y de malas selecciones, mientras enfrente dos dianas de Mikel Zabala y una de Odriozola llevaban el electrónico a un 5-1 que obligaba al tiempo muerto de Iñaki Aniz tratando de recomponer lo que ya se veía como un desaguisado.

Por desgracia, nada más lejos. Y eso que Chocarro respondía de entrada con dos goles seguidos, 5-3 en las luces de Artaleku, pero la reacción quedó en un espejismo cuando el bloque bidasotarra volvía a dispararse con un parcial de 3-0 para ubicar un 8-3 a los diez minutos. La dinámica no era la mejor, y desde el central Jon Azkue dictaba lecciones de dirección en el bando local. Eso sí, cuando Barthe ubicaba un 11-4 llegaba una reacción a base de coraje defensivo que permitió acortar el marcador hasta un 11-7, quizás los peores minutos de los locales en pista, o los mejores de Anaitasuna, sin duda. Una diana de Ander Ugarte ponía el 12-8 y respondía Jacobo Cuétara con un tiempo muerto que despertó a los irundarras. Así se llegaba al descanso con una diferencia de seis para los vascos, 18-12 tras un último tanto de Sergio de la Salud casi sobre el bocinazo de los treinta minutos.

La segunda parte, pese a todos los esfuerzos de los verdes, fue sencillamente para olvidar. Aunque Krsmancic abría la lata, cinco abajo, pronto los locales se dispararon a base de una defensa implacable y de aplicar velocidad a su balonmano para escaparse cerca de la decena de tantos, una distancia que alcanzarían gracias a Mikel Zabala a los siete minutos de juego, y apenas uno después de un tiempo muerto de Aniz, no sabía dónde mirar el míster.

Dos minutos a Álvaro Gastón no hacían sino complicar el panorama para el conjunto navarro, pero precisamente lograron salvar los de Aniz esa inferioridad con parcial a su favor. 0-1. Y enseguida un nuevo gol que hacía albergar esperanzas, pero a cada pequeño tirón de los visitantes respondían los guipuzcoanos ipso facto con avalanchas de gran balonmano que, como en un poderoso parcial sobre el ecuador del periodo de 5-1, ponían en el marcador un 30-17 que ya dejaba poco lugar a las dudas sobre el destino de la contienda.

A pesar del esfuerzo de Anaitasuna, con buenos goles de Borja Méndez, Ander Ugarte o Pere Vaquer, la inercia del encuentro estaba embocada hacia la portería pamplonesa. Los tantos locales siguieron cayendo de manera inmisericorde, hasta un total de 36, señal de que la defensa de Anaita, tampoco los cancerberos, no tuvieron precisamente su mejor noche. Al final, catorce goles de margen para un Bidasoa que acaricia su presencia en la Final a ocho de la Copa. Pero antes, el equipo navarro lo intentará a buen en la catedral. Toca milagro. - Área 11