El Barça pone la pegada

COPA |  Suárez se luce ante un Madrid que no sacó fruto de su claro dominio en el primer tiempo

08.02.2020 | 21:54
Luis Suárez celebra el segundo gol del partido, que Varane marcó en propia puerta cuando intentaba evitar que rematase el uruguayo.

Luis Suárez se luce ante un Madrid que no sacó fruto de su claro dominio en el primer tiempo del partido.

REAL MADRID 0 Keylor Navas; Carvajal, Varane, Ramos, Reguilón; Modric, Casemiro (Valverde, m.75), Kroos; Lucas Vázquez (Bale, m.68), Benzema y Vinicius (Marco Asensio, m.81).

BARCELONA 3 Ter Stegen; Semedo, Piqué, Lenglet, Jordi Alba; Sergi Roberto, Busquets (Arthur, m.85), Rakitic; Messi, Luis Suárez (Vidal, m.78) y Dembele (Coutinho, m.75).

Goles 0-1, Min 50: Luis Suárez. 0-2, Min.69 Varane, en propia meta. 0-3, Min 73: Luis Suárez, de penalti.

Árbitro José María Sánchez Martínez (Murcia). Amonestó a Lucas Vázquez (m.58), Busquets (m.65), Casemiro (m.72) y Semedo (m.81).

Estadio Santiago Bernabéu. 80.442 espectadores.

MADRID - El Barcelona, superado futbolísticamente por el Real Madrid durante 50 minutos, tiró de su versión más práctica y de su mayor pólvora para asaltar de nuevo el Santiago Bernabéu y defenderá su título copero el próximo 25 de mayo en el estadio Benito Villamarín.

El conjunto de Solari perdonó en una de las mejores versiones de la temporada y lo pagó con la eliminación ante un rival que puso la pegada y decantó la semifinal en dos escapadas del francés Dembele y en un penalti. Luis Suárez salió con un doblete y el segundo tanto, el que acabó con el choque, lo introdujo en su portería Varane, aunque justo detrás estaba el uruguayo para machacar.

Había merecido mucho más el Real Madrid, pero su negación ante la portería rival, la ausencia de un jugador que mate, fue aprovechada de forma milimétrica por un Barcelona que superó los momentos de crisis con más o menos fortuna y machacó en el segundo periodo. Ni siquiera necesitó que Messi protagonizara una de sus exhibiciones.

De entrada hubo miedo, o respeto, demasiado. El conjunto azulgrana apostó por adueñarse del balón y circularlo pero sin riesgos, a ritmo demasiado parsimonioso, tanto que favoreció el éxito del dispositivo defensivo del cuadro blanco, concentrado atrás a la espera de tomar más ventaja en la eliminatoria.

Las equivocaciones con el balón de los azulgranas permitieron a los pupilos de Solari vivir con más tranquilidad atrás y dar protagonismo al vértigo del brasileño Vinicius, tan peligroso como ineficaz en el remate.

Valverde, que apostó por Sergi Roberto por delante de Semedo, quiso tener controlado el partido. No lo logró porque la gran esperanza del madridismo, Vinicius, se encargó de ello. Fue una auténtica pesadilla para Semedo y toda la zaga azulgrana. Al menos hasta el descanso mucho más que Messi para la defensa blanca, puesto que apenas apareció el argentino.

Como en encuentros precedentes, el joven brasileño disfrutó de un ramillete de importantes ocasiones ante Ter Stegen, alguna de ellas clamorosa. Otra vez le faltó el acierto en el remate y el Real Madrid, en cuyo banquillo volvieron a aparecer de entrada Marcelo y Bale, no pudo dar un golpe de gracia a la semifinal.

Todo lo contrario. Se llegó al descanso con la sensación de que el Real Madrid había perdonado y que para el Barcelona lo mejor era el resultado. En la reanudación no le pudo salir mejor el planteamiento a Valverde. Muy pronto, Luis Suárez aprovechó un centro de Dembele desde la izquierda, se adelantó a Ramos y comenzó a decantar el choque.

Quiso reaccionar el Real Madrid, pero guardameta Ter Stegen le sacó con una gran parada un cabezazo a Reguilón y Vinicius se inventó una gran jugada de nuevo sin éxito final. La respuesta azulgrana fue contundente.

De inmediato, en cuatro minutos, cerró el compromiso con el autogol de Varane tras otro envío de Dembele, esta vez desde la derecha, y un penalti de Casemiro a Luis Suárez. Messi, que vivió un clásico tranquilo, le cedió el honor al uruguayo de terminar con un doblete para sellar una nueva presencia en una final de Copa.

Será la sexta consecutiva para el Barcelona. Algo histórico. Buscará su quinto título en fila ante el ganador del encuentro entre el Valencia y el Betis. El sábado se escribirá, en el propio Bernabéu, el siguiente capítulo de Clásicos, esta vez de Liga, y habrá que ver cómo asume este mazazo el equipo de Solari, al que prácticamente ya sólo le queda la baza de la Champions.

LOS PRESOS POLÍTICOS Gerard Piqué, jugador del FC Barcelona, dijo en zona mixta tras el partido que si se le dedicara "el mismo tiempo " a hablar del "juicio injusto" del 'procés' en vez del VAR "las cosas irían mejor".

"En vez de dedicarnos tanto a hablar del VAR si las televisiones en España le dedicaran el mismo tiempo al juicio injusto que se está haciendo contra los presos políticos las cosas irían mejor", declaró Piqué a pesar de ser solo preguntado por el VAR.

El defensa internacional reconoció que están "muy felices" por "volver a ganar" en el Santiago Bernabéu (0-3) en un choque en el que era "muy importante" marcar primero, especialmente si lo lograban los azulgranas.

"La primera parte ellos han tenido alguna ocasión más y en la segunda hemos sabido salir muy bien a la contra, han dejado más espacios y en diez o quince minutos hemos resuelto la eliminatoria", dijo Piqué a Gol TV.

A su juicio, el equipo está "en una muy buena dinámica" que le ha permitido lograr "muy buenos resultados" en las últimas semanas. "Volvemos a otra final porque la inercia es muy buena", añadió.

Respecto al encuentro que volverán a jugar el sábado en el mismo escenario y ante el mismo rival, avisó de que será "otro partido complicado" porque, aunque el Real Madrid "parece que está lejos" en la clasificación, si gana se situaría a seis puntos de ellos.

"Vendremos con las pilas puestas otra vez porque si nos relajamos un poquito, sabemos que podemos salir de aquí mal", concluyó.

VALVERDE Y EL PRIMER TIEMPO El entrenador del FC Barcelona, Ernesto Valverde, se mostró "satisfecho" con el pase a la final de la Copa del Rey, la sexta consecutiva para los culés, y destacó la efectividad de sus jugadores ante un Real Madrid que dispuso de las ocasiones más "claras" en la vuelta disputada este miércoles en el Santiago Bernabéu.

"En el segundo tiempo hemos tenido un nivel de acierto alto, en el primero no hemos estado bien. Ellos nos han castigado con alguna contra, sobre todo cuando nosotros teníamos la posesión. Nuestro ritmo de juego no fue excesivamente alto y por eso no hemos llegado a zonas claras más veces", repasó Valverde.

"Las ocasiones claras han sido de ellos. Hemos tenido pegada y hemos salido más determinados hacia el juego porque el 0-0 no nos servía de nada. También es cierto que esto es una cuestión de desgaste y en la segunda parte no fue todo tan claro", añadió el 'Txingurri' ante los medios.

En este sentido, el técnico culé siempre confió en que el partido "se fuese desgastando". "Al final es verdad que siempre intentamos tener el control del juego y eso hace que a veces se ralentice. En esas ocasiones necesitamos meter una marcha más. El fútbol es como es. Hace unos partidos tiramos 25 veces y no la metimos y hoy con menos disparos hemos metido tres", dijo.

"Los partidos los analizo individualmente y estamos contentos porque hemos pasado a la final, pero tenemos que mejorar algunas cosas. Y claro que nos motivamos (al jugar contra el Real Madrid). Sabemos lo que suponen ellos para nosotros y nosotros para ellos. Son partidos muy importantes", añadió.

Además, Valverde admitió que deben estar "contentos" por esa efectividad. "Desde luego que es una eliminatoria estrella y el que pasa siempre sale reforzado, pero todavía no hemos ganado la final. Hay que jugarla. El que gana no siempre está por encima del que pierde, pero para mí es un absurdo esta comparación", dijo al ser preguntado si había ganado la partida a Solari.

Por otro lado, Valverde destacó los goles de Luis Suárez, que "siempre aparece" y mantiene "datos históricos" desde que llegó al Barça, la habilidad de Ousmane Dembélé, que "va muy bien al espacio" y la aportación de Messi aunque no haya marcado. "Nuestro objetivo, al igual que el Madrid y los equipos grandes, es ganarlo todo", indicó.

"Nuestra gente lo pide, la historia también lo pide. Las cosas han cambiado mucho, ya se habla del triplete y de momento vamos a disfrutar este momento y ya veremos lo que ocurre en los próximos meses", finalizó Valverde.

La otra semifinal

El Valencia parte con ventaja

2-2 en la ida. El Valencia recibe hoy al Betis (21.00) en la vuelta de la segunda semifinal de la Copa con la ventaja de haber empatado a 2 en la ida, por lo que le bastarían los empates sin goles o a un gol. Los dos encuentros que han disputado ambos equipos esta campaña acabaron en empate porque antes del copero firmaron uno sin goles en Mestalla en la Liga. El Valencia no ha perdido en sus últimos nueve partidos, mientras que el Betis, que quiere jugar la final ante los suyos en el Benito Villamarín (25 de mayo), viene de caer ante el Rennes en la Liga Europa y de recuperar un poco su moral con la victoria liguera en Valladolid (0-2).