Cienfuegos y Carro, a las finales

MUNDIAL | El extremeño, clasificado para la de martillo, y el madrileño, para la de 3.000 metros obstáculos

10.02.2020 | 05:19
Cienfuegos, tras clasificarse para la final.

dOHA - El atleta español Javier Cienfuegos disputará hoy la final del lanzamiento de martillo de los Mundiales de Atletismo al Aire Libre que se están celebrando en Doha después de superar con cierta solvencia la calificación, mientras que Fernando Carro también avanzó por tiempos a la final de 3.000 metros obstáculos con la segunda mejor marca de su vida.

El extremeño confirmó que se encuentra seguramente en el mejor momento de su carrera tras una temporada en la que ha batido en cuatro ocasiones el récord de España, para dejarlo en unos 79.38 metros que además son la tercera mejor marca mundial del año, sólo superada por los polacos Wojciech Nowicki (81.74) y Pawel Fajdek (80.88). Cienfuegos nunca había logrado meterse en la final de un Campeonato del Mundo en sus anteriores cuatro participaciones y se convirtió igualmente en el primer español en conseguirlo tras enviar el artefacto a los 76.90 metros, consiguiendo la clasificación directa al superar los 76.50 requeridos. Su registro, según apuntó la RFEA, es la mejor marca de un martillista español en cualquier gran competición internacional y únicamente superado en su Grupo A por Nowicki (77.89) y el francés Quentin Bigot (77.44).

Poco después, el madrileño Fernando Carro también lograba el pase a la final de 3.000 metros obstáculos al ser quinto en su serie y pasar por tiempos con la quinta mejor marca de entre todos los participantes, un 8:13.56 que supone su segunda mejor marca histórica.

El ritmo de la primera serie, en la que se impuso el etíope Getnet Wale (8:12.96), permitió al español avanzar a la lucha por las medallas, superando en tiempo a los ganadores de las otras series, el etíope Lamecha Girma (8:16.64) y el keniano Conseslus Kipruto (8:19.20).

Tras la prueba, Carro reconoció que las sensaciones fueron "muy buenas". "Desde el principio he tenido la impresión de que era una carrera de meeting; estaba tirando de manera muy rítmica, lineal, muy fácil, no pedía ni siquiera relevos... Iba muy tranquilo detrás de él. En la parte final solo he intentado mantenerme recto, correr bien y no quemar balas, porque sabía que si intentaba entrar a cambios era una estupidez", manifestó a los medios de la RFEA. "Hemos llegado cinco a la última vuelta, pero ellos se han cambiado por dentro y yo he salido más atrás", apuntó. - Efe