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Sumidos en la impotencia

Basket Navarra cae desquiciado en casa ante un Marbella inteligente

10.02.2020 | 06:00
Lamonte Thomas trata de anotar en penetración.

Basket Navarra cae desquiciado en casa ante el Marbella.

Basket Navarra71

Marbella74

BASKET NAVARRA Jiménez (4), Narros (5), Lafuente (8), Rodri (3), García (6), -cinco inicial-, Wilson (8), Real (4), Estévez (10), Yárnoz, Sonseca (3), Thomas (23).

MARBELLA Fuentes (9), Trujillo (5), Ibáñez, Navajas (13), Diatta (8)-cinco inicial-, Mcdonald, Williams (6), Vigara (3), Muñoz (7), Cameron (26).

Parciales 19-15, 21-27, 13-14, 21-21

Árbitros Gómez y Areste.

Estadio Arrosadia, con unos 600 espectadores. Se guardó un emocionante minuto de silencio en memoria de la madre de Edu Hernández-Sonseca, recientemente fallecida.Javi Gómez

Pamplona - Derrota de las que duelen. Basket Navarra cayó derrotado (71-74) en casa en un partido en el que no pudo imponer ni su ritmo ni su estilo de juego ante un Marbella que, al contrario, controló todo (incluso a los árbitros) a la perfección para llevarse el triunfo de Arrosadia.

La imagen de Rodrigo Gómez al final del partido, sentado en un fondo, sin poder ser consolado por Iago Estévez ni Edu Hernández Sonseca (que jugó realizando un esfuerzo emocional importante tras la muerte de su madre apenas un par de días antes) es la representación de toda la impotencia acumulada por Basket Navarra a lo largo de los 40 minutos del encuentro.

Los navarros fueron incapaces de imponer su ritmo vertiginoso en ningún momento. Ni con un base, ni con dos, ni con ninguno, como salió de inicio sorpredentemente el equipo, fueron capaces lo locales de quitarse de encima el ritmo trotón de los visitantes que, inteligentemente, no querían que se corriese. El ex de BNC, Adrián Fuentes hizo lo que quiso con el partido, hasta comentarlo con los árbitros frecuentemente para llevárselos a su terreno.

Durante los tres primeros cuartos, decir que BNC estuvo incómodo es poco. En ataque le costaba anotar un mundo y en defensa no podían subir líneas. Y no lo podían hacer ya que para el minuto 3 de cada cuarto los locales estaban en bonus. Tal es así que, cuando quedaban 7 minutos para el final del partido, BNC había tirado 7 tiros libres y los visitantes 23. Un desequilibrio que decanta partidos, obviamente, y que además no ayudó a que el partido cogiese ningún tipo de fluidez. Pero, lo más preocupante de esta actuación fue la diferencia de trato entre ambos. Tres amenazas de técnicas se llevaron los visitantes y, a la primera protesta del local Lafuente, se la pitaron a él. Poco entendible.

Y mientras el partido seguía por unos derroteros que encantaban a los visitantes y desesperaban a los locales, el encuentro se acercó a su tramo final. El Marbella había llegado vivo hasta los minutos decisivos y se comenzó a soltar en ataque, especialmente con Cameron como estílete llevando las ventajas hasta los 10 puntos. La desesperación crecía y nadie daba con el antídoto.

Thomas intentó liderar la revolución con penetraciones eléctricas. La distancia a falta de tres minutos era de seis puntos, salvable pero complicada a la vez.

Basket Navarra se fue a por todas y a base de robar balones se puso a tan solo dos puntos en varias ocasiones, pero los rebotes en ataque de los andaluces aceleraron el final hasta los últimos 24 segundos. Ahí, los visitantes fallaron un tiro libre y dejaron la ventaja en tres puntos. Thomas anotó también uno suyo y en el rebote del segundo, Wilson se dejó el alma para forzar una lucha que dio el último balón a BNC. Antes de sacar, los navarros no pudieron desarrollar el sistema ya que la defensa local arrolló a dos jugadores y los tiró al suelo sin consecuencia alguna. Aún y todo, el balón le llegó a Jiménez, que lanzó un triple bien defendido que fue repelido por el aro. Derrota que debe de ser un punto de inflexión. El otro baloncesto también existe y hay que saber jugarlo.

Reacciones

"No hemos impuesto el ritmo"

Xabi Jiménez. El entrenador de Basket Navarra no quiso entrar a valorar la actuación arbitral, pese a la diferencia de faltas entre los dos equipos. "Nosotros tenemos que mirar nuestro trabajo y que otros miren el suyo. En Amorebieta les dejan subir líneas, esa era una nuestra apuesta pero no se ha podido hacer ¿Por qué? Eso habría que verlo", dijo en referencia a los árbitros. "No hemos puesto nuestro ritmo y hemos llegado a un final igualado y el Marbella es un equipo con gente de calidad para poder ganar un encuentro que llega al final parejo", comentó el entrenador de Basket Navarra.