Choque de tendencias

TORNEO DE ASTE NAGUSIA | Mikel Urrutikoetxea y Jon Ander Albisu dominan con mucha claridad a Aimar Olaizola y Jon Mariezkurrena y esta tarde conocerán a sus rivales en la final

10.02.2020 | 00:53
Mikel Urrutikoetxea salva una pelota en el txoko que también cubre Albisu ante la mirada de Aimar Olaizola.

Olaizola II-Mariezkurrena II 7

Urrutikoetxea-Albisu22

Duración 41:02 minutos de juego.

Saques 3 de Urrutikoetxea (tantos 5, 20 y 22).

Faltas de saque Ninguna.

Pelotazos 331 pelotazos a buena.

Tantos en juego 4 de Olaizola II, 8 de Urrutikoetxea y 1 de Albisu.

Errores 2 de Olaizola II, 8 de Mariezkurrena II y 3 de Urrutikoetxea.

Marcador 0-1, 1-7, 1-8, 2-13, 3-14, 4-16, 4-17, 7-17 y 7-22.

Apuestas Se cantaron posturas de salida de 100 a 80 a favor de Urrutikoetxea-Albisu.

Incidencias Partido de parejas correspondiente a la final del Torneo Bizkaia disputado en el frontón Bizkaia de Bilbao. 600 espectadores. En el primer partido, Laso-Aranguren ganaron a Víctor-Larunbe (18-22). En el tercero, Bakaikoa-Erasun vencieron a Arretxe II-Etchegoin (15-18).

Bilbao - Dos tendencias se encontraron ayer en el frontón Bizkaia. La seguridad y el mayor ritmo de Mikel Urrutikoetxea y Jon Ander Albisu contrastaron con una versión por debajo de su nivel habitual de Aimar Olaizola y Jon Mariezkurrena. Fue otra velocidad. Dominio en los cuadros largos y facilidad rematadora en las distancias cortas. El vizcaíno y el zaguero de Ataun dominaron con mucha solvencia. Los colorados quedaron muy rápido fuera de toda la pelea y en catorce minutos tuvieron que acudir al primer descanso. Entonces ya tenían un resultado desfavorable de 1-12. Esa inercia se mantuvo invariable hasta el pelotazo final. Pequeños destellos de Olaizola permitieron que la derrota no fuera tan sonrojante, pero Aimar y Mariezkurrena solo pudieron salvar el 7-22. Con esta victoria, Urrutikoetxa y Albisu estarán en la final del Torneo de Aste Nagusia este sábado a partir de las 19.00 horas.

El partido quedó roto muy pronto. La tensión desapareció en pocos pelotazos y no tardó en verse qué pareja iba a llevar el peso del encuentro. Albisu mostró su versión más segura y cuando el zaguero de Ataun está a este nivel es muy difícil de batir. Enseñó la espalda en muchas ocasiones a Mariezkurrena y no falló ni una sola pelota en todo el partido. Esa combinación de poder y seguridad fue un extra para el binomio azul. Aunque delante las cosas también estuvieron descompensadas. Urrutikoetxea imprimió mucha velocidad a la pelota y consiguió varios remates de bella factura.

Los azules dominaron, metieron otra marcha al encuentro y además no fallaron. Escenario difícil para cualquier adversario y ayer el rendimiento de los colorados solo sirvió para echar más leña al fuego a una fogata que ya prendía con muchísima fuerza. Mariezkurrena acusó el parón por lesión de un mes y no estuvo nada seguro. Al zaguero navarro le tocó volver en un compromiso complicado, en una semifinal, y ante dos rivales con mucho poder. El trabajo se le acumuló y sumó ocho errores en juego, además de encajar tres saques. Por su parte, Olaizola no pudo ser esta vez el salvador de la pareja. El goizuetarra, con su participación limitada por el dominio azul, entró poco en juego y apenas pudo dejar detalles de su clase. Además, en la batalla en los cuadros alegres se encontró con un Urrutikoetxea que apenas dejó huecos.

Los fallos de Mariezkurrena permitieron abrir las primeras grietas en la defensa colorada. Urrutikoetxea y Albisu, sin grandes alardes, encontraron la manera de sumar tantos y el encuentro marchó en un abrir y cerrar de ojos hasta el 1-13. Los navarros consiguieron entrar en el partido a partir del primer descanso y empezar a plantar más batalla. Pero la distancia en el marcador era ya abultada y Urrutikoetxea y Albisu una combinación segura para mantener la renta. Los azules solo permitieron que Olaizola y Mariezkurrena sumaran una tacada de tres tantos (7-17). Fue además un canto de cisne. El último intento de remediar las cosas a la desesperada y mantener el honor intacto. No hubo más compasión. Un pelotazo al colchón superior del zaguero de Berriozar devolvió el saque a Urrutikoetxea y el de Zaratamo ya no lo soltó. Disparo inicial convertido, más tantos realizados para el botín y algún error llevaron a los azules al último cartón.