Larrañaga y Urriza se crecen

Remonte lograron la txapela del torneo de parejas en un encuentro en el que fueron de menos a más

29.12.2019 | 06:15
Urriza y Larrañaga, con la txapela del Campeonato de Parejas lograda ayer en el frontón Galarreta de Hernani.

Hernani - Urriza y Larrañaga son los nuevos campeones del Torneo Parejas-Fundación Orona después de ganar 37-40 a Matxin III y Barrenetxea IV. La final fue el mejor resumen de la trayectoria de Urriza y Larrañaga en el campeonato. En la final también jugaron de menos a más y terminaron mejor que los rivales para calarse las txapelas. Es la quinta para Urriza y la primera para Larrañaga en su primera final. El delantero de Pamplona ganó las txapelas de 2007, 2008, 2010 y 2012 con Lizaso, San Miguel, Etxeberria III y Barrenetxea IV respectivamente y ahora suma la de 2019 junto a Larrañaga y como el mismo reconocía tras la final ha sido la "más inesperada" de todas.

La final tuvo dos partes bien diferentes. En la primera los colorados llevaron la iniciativa con un incisivo Matxin III y un Barrenetxea que dominaba en el peloteo a pesar de no realizar muchos tantos. No dejaban entrar a Urriza en juego y Larrañaga, con nota, aguantaba el chaparrón sin cometer errores, pero yendo a remolque. Así, el choque comenzó ya con un parcial de 5-0 y 6-1 para Matxin y Barrenetxea. Reaccionaron Urriza y Larrañaga, y el partido se igualó a nueve y a diez, pero tras el 10-11, Matxin y Barrenetxea volvían a abrir un hueco importante de siete tantos de ventaja con un parcial de 8-0. Fueron los mejores momentos de los colorados con un inspirado Matxin y Barrenetxea acertando con el saque.

Las ventajas se mantuvieron con una máxima de ocho tantos, 20-12 y 21-13, pero el 27-20 marcó un punto de inflexión. Antes Larrañaga hizo un tantazo, el mejor del partido con un dos paredes espectacular (25-19). El cansancio se hizo presa de los colorados y Urriza comenzó a entrar poco a poco más en juego. Larrañaga seguía serio y sin esa chispa los colorados veían como se les iba poco a poco la ventaja.

El partido se igualó en el tanto número 30 y los azules se volvían a poner por delante por segunda vez en el 30-31. No solo pasaron por delante, sino que abrieron una pequeña renta de tres tantos, 30-33, a la postre decisivo. Esos momentos Urriza se hizo dueño del partido aunque los colorados tuvieron su renacimiento con cuatro tantos consecutivos que les llevó del 32-37 al 36-37.

El 36-38 resultó clave. Barrenetxea llevó una pelota complicada del ancho, que botaba en la línea de fuera, aunque muchos aficionados lo vieron dentro. Fuera lo que fuera decidieron unos pocos milímetros que supuso el 36-38. El sexto tanto de saque de Larrañaga ponía el 36-39 y una escapada del mismo zaguero azkoitiarra pegaba en el tobillo de Matxin y subía el 37-39. El golpe dejó al delantero de Azpeitia renqueante y tuvo que ir al vestuario. Volvió para ver como Urriza conectaba un buen pelotazo atrás que suponía el 37-40 definitivo de una final que gustó a pesar de al tensión. Fue peloteado y duro y los cuatro pelotaris enseñaron sus virtudes.

Urriza fue elegido el mejor pelotari y los números y el runch final lo avalaba. Acabó con 19 tantos realizados y cuatro fallos. Larrañaga, muy seguro todo el partido, acabó con cuatro tantos en el peloteo, seis de saque, dos fallos en el peloteo y una falta de saque. En los colorados Matxin hizo también 19 tantos y seis fallos. Barrenetxea acabó con seis tantos en el peloteo, cinco de saque y también cometió cinco errores. Javier Urriza aseguró al final del encuentro no haber estado "nada fino" al inicio del encuentro, algo que pagaron ya que aseguró que los rivales "han salido muy fuertes y han marcado el ritmo", sin embargo, sentenció que "poco a poco me he ido metiendo en el partido y he mandado un poco más". - D.N.