La familia de un antiguo trabajador de la empresa Agni, en la actualidad hasta su reciente cierre BSH, ha visto recompensada su lucha judicial para que se reconociera la muerte por enfermedad profesional por amianto de este hombre, que trabajó en la fábrica de electrodomésticos entre junio de 1962 y marzo de 1996. El empleado falleció en julio de 2002 a los 64 años por un adenocarcinoma de pulmón, del que había sido diagnosticado tres años antes de su fallecimiento.

Su mujer solicitó ante el INSS la pensión de viudedad y le fue reconocida por enfermedad común. Posteriormente, en 2022, presentó igualmente ante la Seguridad Social la misma solicitud para que le fuera reconocida la pensión por enfermedad profesional. El organismo le denegó la reclamación y tuvo que llegar al juzgado para que le fuera reconocida la prestación por dicha contingencia. Ahora, fue BSH quien solicitó vía judicial que se anulara dicho reconocimiento de la enfermedad profesional.

Así, la empresa alegaba prescripción de la acción, es decir que al haber transcurrido 20 años desde la pensión de viudedad reconocida se había pasado el plazo (BSH lo fijaba en cinco años, como otras reclamaciones que se efectúan en el INSS) para solicitar la pensión por contingencia profesional y que por tanto se mantuviera declarada como común. Además, la empresa también rechazaba que el fallecimiento del trabajador estuviera motivado por su exposición al amianto, ya que según la mercantil “nunca estuvo expuesto al amianto” y su muerte estaba más relacionada con su “importante hábito tabáquico”.

Las sentencias dan sin embargo al traste con estas alegaciones, avalan la exposición al amianto del trabajador en el puesto de almacenero y dan la razón a su familia, representada por los abogados Concha Vidaurre y José Ignacio Loitegui. De esta forma, la familia puede reclamar una indemnización y un recargo de prestaciones que corre a cargo de la empresa para mejorar la cuantía de la pensión.

Informes periciales y de Salud Pública

Para alcanzar ahora la sentencia confirmatoria, se tiene en cuenta que el Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra notificó en un informe que en el registro de trabajadores potencialmente expuestos a amianto, dicho empleado quedó incluido en el registro en 2020, a raíz de conocer a petición de su esposa que falleció por una patología directamente relacionada con dicha exposición. Añadía que la posible exposición al material tóxico no había sido documentada por parte de la empresa a través de los sucesivos listados históricos remitidos al ISPLN, aunque dichos listados no eran cerrados y se fueron modificando y añadiendo datos durante años en función de nuevos hallazgos conforme iban apareciendo”. El informe pericial realizado a instancias de la familia ha resultado determinante para que el juzgado de lo Social 3 y la Sala de lo Social del TSJN ratificaran la enfermedad profesional ya concedida por el INSS.

Recordaba el informe médico que el trabajador había desempeñado su actividad laboral durante el tiempo en que se usaba amianto en la fabricación de paneles para las estufas catalítica, que en la empresa la mayoría de las actividades se realizaban en la misma nave industrial, sin puertas ni tabiques y que por ello es probable que haya tenido contacto con amianto en su lugar de trabajo como exposición paraocupacional o indirecta por presencia de fibras en el ambiente, y que los familiares también describen la exposición por traslado manual de sacas de almacén.

Como conclusión informa que el trabajador desarrolló el carcinoma de pulmón y que es posible la relación con la exposición laboral ambiental y/o directa al amianto que la empresa utilizó en su proceso productivo durante 14 años, empezando en 1969 y que desde el punto de vista de la evidencia científica, tanto el tiempo de latencia de 30 años como la patología padecida -neoplasia de pulmón- son compatibles con dicha exposición laboral al amianto y reúnen criterio de casualidad independientemente del antecedente tabáquico del trabajador. En la resolución también se incorporan otras sentencias en las que se reconoció dicha exposición tóxica.