Los profesionales del BBVA hacen referencia al concepto ahorro de la siguiente manera: "el porcentaje de los ingresos que la persona no gasta, con el propósito de contar con recursos económicos para un desembolso que podría efectuarse más adelante, invertirlo en un objetivo de futuro o simplemente reservarlo para una circunstancia inesperada. Se trata de un comportamiento tan importante para las familias como para las empresas, pero solo se consigue a través de una buena planificación financiera".
La importancia de revisar ingresos y gastos, fijar objetivos a corto, medio y largo plazo, y aplicar estructuras simples
En esa misma línea, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) "la tasa de ahorro de los hogares españoles se situó en el 20,4% en el segundo trimestre. Esto demuestra que, cuando el contexto ayuda, la disciplina aparece. El problema es mantenerla cuando el ciclo se vuelve menos amable, por ejemplo, en los tres primeros meses del año. Y ahí entra en juego la cultura financiera, todavía irregular: solo un 19% de la población española muestra nivel alto. Los españoles intentan hacer los deberes, pero, sin técnica, cualquier entrenamiento se resiente. La planificación financiera es ese entrenador paciente que ordena rutinas: revisar ingresos y gastos, fijar objetivos a corto, medio y largo plazo, y aplicar estructuras simples como la 50/30/20. No hace falta convertirse en atleta, basta con evitar lesiones económicas y avanzar con constancia", argumentan desde Caixabank.
"Cuando nazca mi hijo esto es lo que voy a hacer para que a los 18 años tenga 90.000 euros"
Con más de 410.000 visualizaciones y más de 23.000 me gustas, la publicación del abogado laboralista Andrés Millán, con nombre de usuario @lawtips y que cuenta con más de 2 millones y medio de seguidores en TikTok y más de un millón en Instagram, no ha dejado a nadie indiferente. En ella, el experto y también creador de contenido explica qué es lo que va a hacer cuando nazca su hijo para que a los 18 años este tenga 90.000 euros.
"Esto es exactamente lo que voy a hacer cuando nazca mi hijo, porque es lo que he hecho para mí y me está dando unos resultados espectaculares. En cuanto nazca, le voy a meter dinero, pero no en una cuenta de ahorro que de un interés asqueroso, sino en un fondo indexado que haya dado históricamente un interés que ronde el 10%. Le voy a aportar una inicial de 5.000 euros, luego cada mes le voy a meter 100 euros. De esta forma, cuando cumpla 18 años va a tener 90.000 euros disponibles para él. Y yo solo habría aportado 25.500 euros, esto es por la magia del interés compuesto durante tantos años sin pagar impuestos. Pero claro, ¿el fondo indexado en una cuenta a nombre de mi hijo o lo hago en mi propia cuenta? Lo más limpio es hacerlo en tu propia cuenta, y luego cuando cumpla los 18 años lo donas. Tu pagarías IRPF por la plusvalía, pagarías entre un 19 y un 30%, en un caso como este pagarías unos 12.000 euros, pero el hijo recibe limpios los 90.000 euros y será su nuevo valor de adquisición, así vende al momento, no paga impuestos. Solo pagaría el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, que en estos casos de padres a hijos está bonificadísimo. Irle metiendo dinero en la cuenta del fondo indexado es más 'sucio' porque excede de la obligación de manutención de los padres, porque lo que estás haciendo es enriquecer al hijo, y cada una de esas aportaciones que le hagas en el fondo teóricamente es una donación. Todo esto desde el punto de vista de la máxima rentabilidad, menores impuestos y máxima protección", explica de manera detallada el abogado Andrés Millán.