EN Mercedes lo reciben bajo el eslogan de "Una nueva era en la categoría de vehículos compactos", y sabiendo cómo se las gastan en esta empresa, uno debe estar preparado para lo mejor. Creo que en el mercado mundial de automóviles no hay otra firma que como Mercedes haya luchado tanto contra los prejuicios que sobre ella existen, la de ser sólo una marca de superlujo y exclusiva de adinerados y gente mayor, y que a la vez sea tan fiel a su propia identidad, filosofía y planteamientos desde siempre. Me encantan los Mercedes porque, además de ser coches fantásticos por su calidad, diseño, belleza y placer de conducción, siempre me acaban sorprendiendo, siempre terminan aportando algo nuevo, diferente, distinto, con personalidad propia. Son modelos que nunca defraudan, que cumplen muy por encima frente a los objetivos que cualquier comprador puede plantear y que, además, son capaces, merced a una gama interminable y una tecnología de vanguardia, de satisfacer a cualquier usuario, por muy elevados o específicos que sean sus niveles de exigencia. Y con el nuevo Clase B va a suceder lo mismo.
Desde la marca alemana lo catalogan de "ágil", porque el amplio espacio interior no está reñido con sus grandes aptitudes dinámicas; de "eficiente", merced a su nueva gama de propulsores y cambio de doble embrague, todos con sistema de parada y arranque automático en las detenciones; de "seguro", porque incluye advertencia de colisión por radar de serie con servofreno de emergencia adaptativo y, por primera vez, Pre-Safe; y de "sensacional", por lograr la mejor eficacia aerodinámica de su segmento (Cx de 0,26, que con el pack Eco llega a 0,24). El nuevo Sports Tourer Compacto de Mercedes-Benz cuenta con menos altura (1,557 metros, por 4,359 de largura y 1,786 de anchura) y una posición de conducción más erguida, estrena motor de gasolina de cuatro cilindros con inyección directa y turbocompresor, mecánica diésel, cambio de doble embrague, caja manual y sistemas de asistencia a la conducción; todo sumado a un conjunto de avances en eficiencia energética, placer de conducción, habitabilidad, seguridad y calidad de terminación que van a establecer un nuevo tope en su categoría, según el responsable de Investigación de Daimler, Thomas Weber.
Sobre su estética, habrá opiniones para todos los gustos, pero al menos a este redactor le parece sencillamente imponente, tanto como los avances en el espacio interior, posibilidades que se ven incrementadas con el sistema opcional de asientos traseros deslizables longitudinalmente 14 centímetros, lo que permite aumentar el brillante maletero estándar de 488 a 666 litros. Igualmente, la terminación del habitáculo es ejemplar, "con materiales de gran calidad, superficies selectas, detalles sofisticados y acabados precisos". Un ejemplo de ello son los paquetes de equipo (cromado, deportivo, exclusivo y noche) que ayudan a personalizar el vehículo según el gusto de cada uno, la pantalla TFT (de 5,8 o 7 pulgadas) en el salpicadero, los asientos con sus costuras de adorno en color, el volante de tres radios con inserciones cromadas o el cuadro de instrumentos con sus cuatro relojes analógicos redondos.
MOTORES A LA ÚLTIMA La vanguardia tecnológica se muestra en toda su dimensión en el plano mecánico, siempre sobre la base del esquema de cuatro cilindros colocado transversalmente, dotado de turbocompresor, 16 válvulas, inyección directa con inyectores piezoeléctricos, tracción anterior y cambio manual de seis relaciones o de doble embrague de siete velocidades. Este nuevo Clase B parte en gasolina de un 180 BlueEfficiency (1.595 cc) de 122 CV a 5.000 rpm y 200 Nm de 1.250 a 4.000 vueltas, con 190 km/h de velocidad máxima, 10,4 segundos de 0 a 100 km/h, un consumo medio de entre 5,9 y 6,2 litros y unas emisiones medias de CO2 de 137 a 144 gramos por kilómetro; y concluye con el 200 BlueEfficiency, con 1.595 cc, 156 CV a 5.300 rpm, 250 Nm de 1.250 a 4.000 vueltas, 220 km/h, 8,6 segundos de 0 a 100 km/h, gastos promediados de 5,9 a 6,2 litros y emisiones de CO2 de 138 a 144 gramos por kilómetro. Las propuestas de gasóleo son el 180 CDI BlueEfficiency, con 1.796 cc, 109 CV de 3.200 a 4.600 rpm, 250 Nm de 1.400 a 2.800 vueltas, 190 km/h, 10,9 segundos de 0 a 100 km/h, de 4,4 a 4,6 litros de consumo medio y con emisiones de CO2 entre 114 y 121 gramos; en tanto que el 200 CDI BlueEfficiency dispone de 1.796 cc, entrega 136 CV de 3.600 a 4.400 rpm y 300 Nm de 1.600 a 3.000 vueltas, alcanza 210 km/h, pasa en 9,5 segundos de 0 a 100 km/h y gasta de promedio de 4,4 a 4,6 litros, con entre 115 y 121 gramos de emisiones de CO2.
Esta nueva generación de propulsores recibe el respaldo de un bastidor dotado de grandes avances para conseguir un notable dinamismo, tales como un centro de gravedad más bajo, un nuevo eje trasero de cuatro brazos y el perfeccionamiento del programa electrónico de estabilidad. Además, los conductores más deportivos podrán elevar las posibilidades del nuevo Clase B con el tren de rodaje sport opcional, que rebaja el centro de gravedad en dos centímetros, aporta una dirección más inmediata y unos amortiguadores más firmes.
Por último, el equipamiento será otro de los puntos fuertes del Clase B, con exquisiteces heredadas de sus hermanos mayores como la conexión automática de luces, el control de ángulo muerto y detector de cambio de carril, el Attention Assist de serie, el Pre-Safe, el indicador de velocidad límite, la ayuda activa para aparcar, el asistente de arrancada, el Linguatronic, la cámara de visión trasera, el acceso a Internet o el Distronic Plus, por citar algunos ejemplos. Y como adaptación a los tiempos en que vivimos, los precios resultan muy razonables: B 180 BE (26.900 euros), B 200 BE (28.300 euros), B 180 CDI (26.100 euros) y B 200 CDI (29.800 euros).