La economía navarra crece un 2,5% en el tercer trimestre, 3 décimas menos que en el periodo anterior

30.12.2019 | 10:01
Vista general del polígono de Landaben y la fábrica de Volkswagen.

El PIB de Navarra ha registrado un crecimiento del 2,5% en el tercer trimestre de 2019 respecto al mismo periodo del año anterior, tres décimas menos que en el segundo trimestre, según los datos de la contabilidad trimestral de la Comunidad foral, elaborada por el Instituto de Estadística de Navarra.

Por su parte, España ha registrado una tasa interanual del 1,9%, según se desprende de la contabilidad nacional trimestral, una décima inferior a la alcanzada el segundo trimestre.

En términos intertrimestrales, la tasa de variación del PIB de la Comunidad foral se sitúa en un 0,4%, la misma tasa que la estimada en España.

La ligera moderación en el ritmo de crecimiento de la economía navarra, deriva desde el punto de vista de la oferta, de la desaceleración estimada en los servicios y ramas constructoras y agrarias, compensada en parte por el avance de las ramas industriales.

Las ramas industriales muestran señales de ligera recuperación, tras la desaceleración observada en los últimos trimestres y cifran el crecimiento en 1,5%, dos décimas más que la tasa estimada en el periodo precedente.

Las ramas primarias moderan el crecimiento al 0,4%, tras el 0,7% estimado el trimestre precedente, y las ramas constructoras atenúan la tasa de variación al pasar del 3,5% al 3,2%.

Finalmente, las ramas de los servicios reflejan el crecimiento más destacado del periodo con un 3,3%, cuatro décimas menos que el trimestre precedente, evolución que incide en una repercusión al agregado de 1,8 puntos porcentuales, dos décimas menos que el segundo trimestre.

Los servicios de mercado registran un crecimiento del 3,3%, tras el 3,8% alcanzado el periodo anterior. Por su parte, actividades no orientadas al mercado registran una tasa de variación del 3,3%, una décima menos que la tasa estimada el trimestre anterior.

DEMANDA

Por otro lado, el menor dinamismo de la economía navarra, en el tercer trimestre del año, deriva desde la óptica de la demanda, de la moderación estimada tanto en el gasto en consumo final de los hogares y, en menor medida, en la inversión en bienes de construcción, si bien, permite seguir liderando el crecimiento con una aportación al agregado de la demanda interna de 2,1 puntos porcentuales.

La demanda externa refleja una aportación al crecimiento agregado de 0,5 puntos porcentuales, una décima más que el segundo trimestre. El gasto en consumo final registra un crecimiento del 2,2%, cuatro décimas menos que el trimestre precedente, debido a la ralentización estimada en el gasto en consumo final de los hogares, que sitúa la tasa de variación en 1,9%, tras el 2,4% alcanzada en el periodo anterior.

Por su parte, el gasto en consumo final de las administraciones públicas, incrementa el 3,5%, la misma tasa que el periodo anterior.

La formación bruta de capital fijo desacelera el ritmo de crecimiento y cifra el crecimiento en 1,8%. Así, la inversión en bienes de equipo mantiene el ritmo de crecimiento en el 1,1%. Por su parte, la inversión en bienes de construcción modera el crecimiento al 2,9%, mostrando la misma tendencia que la estimada "vía oferta" de estos productos.

Finalmente, las exportaciones aceleran ligeramente el ritmo de crecimiento al 1,3%, una décima más que la alcanzada el periodo anterior.

Al mismo tiempo, las importaciones pasan de un incremento del 0,6% a 0,7%, generando como resultado agregado una aportación positiva al conjunto de la economía de 0,5 puntos porcentuales.

EMPLEO

Por otra parte, el empleo total de la Comunidad foral, medido como puestos de trabajo, registra un crecimiento del 2,3%, tres décimas menos que la tasa alcanzada el segundo trimestre, debido, fundamentalmente, al menor dinamismo estimado en prácticamente todas las ramas de actividad, según se desprende de los resultados obtenidos de los indicadores de empleo fundamentalmente de los afiliados a la Seguridad Social.

Como resultado del avance de la tasa de variación positiva del PIB y del empleo ocupado, la productividad del trabajo refleja un crecimiento del 0,3%, dos décimas más que la tasa del trimestre anterior. En términos de empleo asalariado, el incremento asciende a 2,2%.

PIB VALORADO A PRECIOS CORRIENTES

El Producto Interior Bruto a precios corrientes registra un crecimiento del 3,6%, tres décimas menos que el trimestre precedente y cifra el crecimiento tendencial del deflactor implícito en 1,1%, 0,2 puntos porcentuales por encima de la media del IPC del trimestre 6.

Desde la óptica de la distribución primaria, la remuneración de asalariados registra un crecimiento del 4,1%, tres décimas menos que el trimestre anterior, mostrando el excedente bruto un incremento del 3,2%, tras el 3,5% estimado el periodo precedente.

Por su parte, la tasa de variación de la remuneración por asalariado se cifra en el 1,9% y en 1,6% el coste laboral unitario, cinco décimas más que el deflactor implícito del PIB para este trimestre.