Los piquetes informativos que han tenido lugar a primera hora de la mañana en el marco de la huelga general convocada por ELA, LAB, Steilas, Hiru y Etxalde en Navarra y la CAV han ocasionado importantes retenciones al tráfico y retrasos en el transporte urbano de la comarca de Pamplona.
Un piquete en el kilómetro 2 de la PA-30, a la altura de Mutilva sentido Noáin, ha afectado tanto a la circulación por esa vía como por la A-15. Agentes de la Policía Foral han acudido al lugar y han regulado el tráfico, al tiempo que han desalojado a los manifestantes y procedido a su identificación.
Según han informado fuentes de la Policía Foral, estas cuatro personas, que permanecían enganchadas por parejas a sendos barriles, han sido apartadas de la calzada. Aunque la vía ha quedado despejada, la retención se ha extendido hasta el kilómetro 0, a la altura de la intersección con la A-15, provocando un cuello de botella. Los barriles de obra empleados para cortar la calzada están por dentro llenos de cemento y se encuentran atravesados por un tubo de lado a lado, por donde los manifestantes pueden meter los brazos y quedar enganchados.
Las villavesas han comenzado a circular con retrasos de hasta 30 minutos en varias líneas como consecuencia de la huelga. La jornada ha arrancado con interrupciones en la salida de los autobuses y afecciones al servicio, especialmente durante las primeras horas del día, debido a los piquetes informativos.
Según ha informado Moventis TCC, empresa concesionaria del transporte comarcal, el servicio se ha visto condicionado por la presencia de piquetes en las cocheras, lo que ha provocado demoras en la salida de los vehículos. La compañía ha señalado que “es habitual que en una huelga los convocantes acudan a la salida del transporte urbano” y ha apuntado que los piquetes eran “de otras empresas”, insistiendo en que “no ha habido ningún altercado”.
Frente a la versión de la concesionaria, los sindicatos convocantes han ofrecido una interpretación distinta del desarrollo de la jornada. Han desmentido que los piquetes estuvieran integrados por trabajadores ajenos a la empresa y han asegurado que en ellos han participado empleados del propio servicio de transporte.
Seguimiento de la huelga
La empresa ha detallado que, pese a estos retrasos iniciales, el 89% de los autobuses ha prestado servicio durante la mañana, en un contexto marcado por los servicios mínimos fijados por el Gobierno de Navarra, establecidos en el 60% en hora punta. En hora valle, el funcionamiento se sitúa en el 86%, aunque no se descarta que algunos conductores asignados a servicios mínimos se sumen a la huelga a lo largo del día. Asimismo, sitúa el seguimiento de la convocatoria en el 27%.
El impacto en la circulación se ha extendido también al recorrido de varias líneas, ya que aquellas que atraviesan el centro de Pamplona están siendo desviadas por las manifestaciones previstas durante la mañana. Está previsto que recuperen su itinerario habitual en torno a las 13.00 horas.
Las organizaciones sindicales han denunciado que los servicios mínimos decretados por el Ejecutivo foral son “abusivos”, al considerar que reducen de forma significativa la incidencia de la huelga general en el transporte público. Pese a estas limitaciones, sostienen que el seguimiento está siendo “elevado”, aunque por el momento no han facilitado cifras concretas, a la espera de que el turno de tarde se incorpore a su puesto de trabajo.
Además, en Pamplona, según ha indicado a la Policía Municipal, pasadas las seis de la mañana se han cruzado contenedores en la cuesta del Labrit y se han quemado otros en Santo Domingo, lo que también ha afectado al tráfico.
Durante la noche las cerraduras de una cafetería en el barrio de San Juan han sido selladas con silicona y las de un supermercado en la avenida de Zaragoza y un gimnasio con candados, lo que ha dificultado el acceso.
Asimismo en algunas zonas del barrio de la Txantrea han aparecido pintadas.