Navarra pierde a la mitad de sus agricultores en solo 14 años

Los profesionales pasan de 4.748 en 2005 a los 2.437 en 2019

17.02.2020 | 00:48
Índice de Precios en Origen y Destino de los alimentos.

Pamplona Navarra ha perdido en solo 14 años a la mitad de sus agricultores y ganaderos, al pasar de 4.748 profesionales a título principal ( ATP) en 2005 a los 2.437 del año pasado, según los datos del departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente. La mayor bajada se ha producido en el sector vitivinícola y en las explotaciones ganaderas, de vacuno de leche, de carne y de ovino. Este descenso consecutivo desde 2005 se debe a varios motivos como los precios que perciben los productores por sus alimentos ante el uso de dichos artículos por parte de la distribución como productos reclamo en los establecimientos comerciales; la entrada de alimentos de otras regiones de la UE o terceros países; el modelo de reparto de las ayudas directas de la Política Agraria Común; o el veto ruso o aranceles de Trump.

Los olivareros de Jaén iniciaron a finales de enero protestas contra el descenso del precio del aceite, al pasar de percibir 3,60 euros en 2018 a los 2,10 euros actuales –una disminución del 41,6%– por un exceso de la producción. Esta caída drástica movilizó a los agricultores que cortaron carreteras para mostrar su repulsa; y a partir de ahí ese malestar se extendió a los profesionales del sector primario de todas las comunidades para exigir que los precios que cobran por sus alimentos aseguren la rentabilidad de sus explotaciones.

El Índice de Precios en Origen y Destino de los alimentos, que confecciona COAG, basado en los que precios que reciben los productores en España, señala que en los últimos diez años el valor de varios alimentos que reciben los profesionales ha descendido; y en el mismo periodo han incrementado en la cesta de la compra: por ejemplo, el aceite, la naranja, la mandarina, el repollo, el calabacín o el cordero. Las importaciones de otros lugares de la UE y de terceros países pueden explicar este desequilibrio. En el caso de la leche, que baja su precio tanto en origen como en destino en la última década, prueba la denuncia del sector sobre la utilización de productos reclamo en las cadenas de distribución para captar la atención de los clientes. Pero a esto se añade otro factor: las ayudas de la PAC alteran el mercado ya que los productores de las comunidades autónomas cobran de media menos que los de otros países por el modelo de aplicación. Por eso, en un país deficitario en leche como España, los ganaderos tienen problemas para venderla a precios adecuados; y en cambio, Francia coloca aquí su excedente.

Además, el sector primario denuncia el incremento de hasta un 635% del precio del alimento (véase la tabla) desde que sale del campo o de la explotación hasta que llega al consumidor. Esta subida se debe a que en la cadena alimentaria intervienen otros actores como la logística, la industria transformadora y la distribución, que se quedan sus respectivos márgenes. Los agricultores y ganaderos piden que haya una distribución más justa de esos márgenes para que mejore su retribución. El ministro Luis Planas anunció que en las próximas semanas quiere presentar la reforma de la Ley de la Cadena Alimentaria. Y para ello, se está analizando cómo evitar que los productores vendan sus alimentos por debajo de lo que les cuestan. Pero, el Ministerio tendrá que evaluar si se puede aprobar una normativa que prohiba esta práctica o que establezca precios mínimos, porque puede contar con el rechazo de Competencia o suscitar recursos contra la nueva ley.

los orígenes de las ayudas pac Antes de entrar en la UE, los productores de Navarra y del resto de comunidades fijaban sus precios; pero el sistema de protección de la fronteras desapareció al entrar al mercado común, con precios de referencia mundial. El nuevo escenario provocó un descenso drástico de los precios que percibían los agricultores y ganaderos; y para evitar esa situación se compensó con la PAC. Actualmente, el presupuesto de las ayudas acopladas asciende a 11,5 millones anuales en la Comunidad Foral: 4,3 millones para ovino-caprino; 2,6 millones para vacas nodrizas; 2,2 millones para vacuno de leche; 644.444 € para vacuno de cebo; 451.706 € para proteicos; 331.146 € para tomate de industria; 267.929 € para oleaginosas; 256.790 € para arroz; 211.128 € para remolacha; 143.245 € para derechos especiales de ovino-caprino; 20.642 € para frutos de cáscara y algarrobas y 2.842 € para legumbres de calidad.

Pero, el modelo de la PAC en España ha derivado a un sistema de aplicación en el que priman los derechos históricos –la capacidad que tiene un perceptor de conservar una ayuda directa aunque no trabaje en el sector–. Por eso, ahora hay unos 13.000 beneficiarios de PAC en la Comunidad, de los que solo unos 5.000 son profesionales del sector primario.