Más de 100.000 viviendas navarras, pendientes de la llegada de fondos europeos para rehabilitación

El Gobierno apuesta por "multiplicar las actuaciones" que reducen el gasto energético

04.10.2020 | 01:06
Más de 100.000 viviendas navarras, pendientes de la llegada de fondos europeos para rehabilitación

pamplona Europa se dispone a dar un impulso decisivo a la rehabilitación de viviendas, una actividad en la que Navarra lleva ventaja y por la que el Gobierno foral ha apostado de manera importante en los últimos años. Desde 2014 se ha cuadruplicado el número de rehabilitaciones anuales y la llegada de fondos europeos para la reconstrucción económica debería servir para incrementar estas cifras. En total, más de 100.000 viviendas serían susceptibles de recibir unas ayudas que cristalizarán a comienzos de 2021.

Del reparto final de los fondos se sabe todavía poco. Pero sí se conocen las intenciones de quienes van a entregar y prestar el dinero, unos 140.000 millones de euros en el caso de España, de los que a Navarra le correspondería todavía una cifra por concretar: entre 450 y 850 millones de euros, según el Gobierno de Navarra, una horquilla lo suficientemente amplia como para contentar a cualquiera. La Comisión Europea, la encargada de marcar las directrices acerca del destino de los fondos, confirmó hace unos días que la rehabilitación de viviendas debería ser una de las prioridades, especialmente en lo que se refiere a la eficiencia energética. Se estima que el parque residencial es el responsable de al menos el 35% de las emisiones de CO2 a la atmósfera.

En total, según el estudio realizado por Nasuvinsa, 105.233 viviendas tienen en Navarra más de 50 años. Y de ellas, en torno al 37%, son anteriores a 1920. En la Zona Media de Navarra, por ejemplo, casi siete de cada diez viviendas superan el siglo de antigüedad. En total, el parque residencial de la Comunidad Foral tiene una antigüedad media de 54 años y más de la mitad de las viviendas fueron edificadas antes de 1980. Por tanto, la necesidad de seguir acometiendo rehabilitaciones de manera amplia se va a mantener durante las próximas décadas.

A través del Plan Reactivar Navarra, el Gobierno se propone "multiplicar las actuaciones en rehabilitación", un territorio en el que ya ha tomado cierta ventaja. Solo el año pasado se concedieron 24,7 millones de euros de subvenciones, tres veces más que en 2014, lo que supuso movilizar un inversión cercana a los 75 millones de euros. Navarra ha pasado de rehabilitar en torno a 1.500 viviendas al año a superar en 2019 las 6.600. "Estas cifras nos colocan en muy buena posición", explican desde el Dirección de Vivienda del Gobierno de Navarra, que recuerda que, en toda España, apenas se actuó sobre 30.000 viviendas. "El 20% se hizo en Navarra", explican.

Estas actuaciones han permitido impulsar el empleo en un sector que requiere de una mano de obra algo más especializada que la construcción tradicional, pero "que puede contribuir a garantizar unos niveles de ocupación relativamente estables, sin tantas fluctuaciones como la pura promoción y edificación de vivienda nueva", señala Josecho Vélaz, recién elegido presidente del Colegio Oficial de Arquitectos Vascos Navarra (COAVN). En Navarra, el sector constructor daba empleo a cerca de 30.000 personas antes de la crisis de 2008. Tras quedarse en apenas unos 12.000 trabajadores, ha recuperado en torno a 5.000 empleos y a finales de este verano superaba los 17.000 afiliados a la Seguridad Social.

Construmat, que se celebra en Barcelona y se ha convertido en una de las principales ferias del sector, elaboró un informe en el que refleja el impacto de la actividad rehabilitadora en el empleo y en la economía. "Por cada 100 euros de subvención, los gobiernos recaudan unos 111 vía impuestos", señala el estudio, que destaca asimismo el impacto en la generación de empleo, con 1,67 empleos nuevos por cada empleo generado. "Además, la inversión que se requiere para generar un empleo, en torno a 65.000 empleos, es inferior a la de otros sectores constructores e industriales", añade. Todo ello, además, con una capilaridad muy elevada, con capacidad para inducir actividad en sectores muy variados, desde los gremios tradicionales a las tecnologías que regulan, por ejemplo, los sistemas de domótica y de consumo de energía.

ahorro del 70% El ahorro energético es precisamente uno de los objetivos que busca la rehabilitación energética. El Gobierno de Navarra ha insistido precisamente en este aspecto, tratando de que las actuaciones no se limiten a un lavado de cara del edificio o revestimiento estético de fachada, sino que sean rehabilitaciones energéticas integrales (añadiendo envolventes térmicas del edificio y acometiendo renovación de redes e infraestructuras). "Esto es lo que incide directamente en la eficiencia, reducción de emisiones y en Navarra estamos alcanzando ahorros de consumo de calefacción, por ejemplo, por encima del 70%".

El ahorro de energía, además de uno de los criterios que van a guiar las ayudas, es también uno de los objetivo del Gobierno, que con la rehabilitación pretende además "recuperar la ciudad construida, a revitalizar barrios históricos y regenerar espacios públicos", señalan desde el Gobierno de Navarra. Barrios enteros de Pamplona, como el Ensanche o la Milagrosa, por ejemplo, han quedado rodeados ya por nuevos desarrollos urbanísticos y pueden ser sometidos a actuaciones casi integrales. Junto a ello, explicam desde el Gobierno, se trata de garantizar "calidad de vivienda a todas las personas, permitir ahorro energético a familias con recursos limitados y palíar la pobreza energética".

apuntes

Exenciones fiscales. Las subvenciones concedidas por obras de rehabilitación protegida estarán fiscalmente exentas, siempre que se trate de perceptores con rentas inferiores a los 30.000 euros, cuando hasta ahora tributaban entre el 20% y el 25%, según la cuantía de la inversión. Así, una familia que reciba, por ejemplo, 6.000 euros de subvención tendría un ahorro fiscal de 1.200 euros.

Mínimo 25 años. La vivienda deberá contar con una antigüedad mínima de 25 años y estar destinada a domicilio habitual y permanente de la persona beneficiaria. En el caso de obras destinadas a personas discapacitadas, no es necesario que la vivienda tenga una antigüedad mínima. Las personas beneficiarias deberán tener ingresos familiares ponderados hasta 3,5 veces SARA, si bien en el caso de subvenciones a comunidades de propietarios no existe límite máximo de ingresos.