Papel: de periódico a aislante

08.05.2021 | 12:24
De izquierda a derecha, parte del equipo que integra esta empresa: Iñigo Puncel, director general-CEO; Irati Astrain; Julen Puncel, director de Producción y Operaciones; Ainhoa Etxeberria; Víctor Morales; Unai Rivas y Ángel Arandigoyen, director de Desarrollo de Negocio, en las escaleras de acceso a las oficinas que tiene esta compañía familiar en el polígono Morea Norte, en la localidad de Beriáin.

En Beriáin se encuentra Aislanat, la única empresa del Estado que transforma ejemplares de rotativos en aislante de celulosa para todo tipo de edificios. Cada año convierte 2.000 toneladas

¿Una noticia impresa en un periódico puede acabar como aislante ecológico de una vivienda. Por ejemplo, el reportaje que a continuación va a leer? En un primer momento puede sorprender la pregunta, pero se responde con un monosílabo: sí. Solo existe una fábrica en España especializada en elaborar a través de papel de periódico reciclado aislante de celulosa para todo tipo de edificios, y se sitúa en Navarra.

Empresa familiar Desde hace dos años desarrolla su actividad en una nave de 2.500 m2 en el polígono Morea Norte, en Beriáin, aunque su trayectoria se remonta a 2006. La empresa familiar Aislanat (Aislamientos Naturales), promovida por los hermanos Iñigo y Julen Puncel; y por su tío Ángel Arandigoyen, transforma 2.000 toneladas de papel de periódico en celulosa cada año, con un crecimiento de entre el 10% y 12% anual.



Doce profesionales componen esta plantilla, dirigidos por Iñigo Puncel, como CEO; su hermano Julen, al frente de la Dirección de Producción y Operaciones; y Ángel Arandigoyen, en el puesto de director de Desarrollo de Negocio. Estos hermanos comenzaron a interesarse por la bioconstrucción, y así surgió este negocio de fabricación de aislante de celulosa, con una trayectoria en el sector de más de 20 años.

Las propiedades Este material natural y tratado con sales minerales se caracteriza por su aislamiento térmico y acústico, con propiedades ignífugas y antifúngicas, que dura toda la vida útil del edificio sin necesidad de mantenimiento. De esta forma, cuando concluye su función décadas después, el residuo que queda en el momento del derribo de la construcción no es tóxico.

La celulosa ecológica proporciona ahorro de energía en el proceso de fabricación y en los espacios en los que se usa, tanto de calefacción como de aire acondicionado, ya que en invierno y en verano conserva la misma temperatura en los interiores.

Los impulsores de esta empresa han viajado por los países europeos en los que más se ha potenciado esta técnica, y se convirtieron en 2013 en fundadores de la Asociación Europea de Fabricantes de Celulosa.

Finlandia sobresale porque sufre una meteorología adversa, como nieve, frío y humedad, etc. Aislanat cuenta con maquinaria procedente de una ingeniería de este país para convertir el papel de periódico en celulosa.

Productores de Alemania, Francia, Austria o Chequia también integran esta agrupación, constituida para defender sus intereses en el sector; y para intercambiar buenas prácticas que Aislanat las adapta a la realidad de los inmuebles de Navarra y del resto de comunidades.

Hasta la pandemia, todos los años esta asociación celebraba un evento en un país, y Navarra se iba a convertir en la sede de esta cita en 2020, pero el coronavirus truncó los planes.

Ejemplares de varias cabeceras La empresa navarra requiere de papel de periódico reciclado para la producción de celulosa, y para ello utiliza ejemplares de rotativos de diferentes cabeceras que se devuelven desde los puntos de venta, y los que se desechan en el momento de cada tirada.

Hace tres semanas DIARIO DE NOTICIAS rubricó con Aislanat un acuerdo de colaboración por este motivo. Diez kilómetros separan a ambas organizaciones favoreciendo la economía de proximidad (Km 0) y circular con la reutilización del papel.

Esos periódicos acaban en sacos de 11,5 kilos de aislante de celulosa que se distribuye en Navarra y en el resto del Estado. Esta empresa trabaja con dos tipos de clientes: el profesional y el final. Este último demanda este producto por su eficiencia, ahorro de energía, precio competitivo, fácil instalación y por la ausencia de mantenimiento. Basta una mañana para insuflar el aislante de celulosa en las paredes exteriores de un piso de cien metros cuadrados, por ejemplo.

Sin embargo existen tres modalidades de colocar la celulosa: proyectar este aislante en húmedo en las viviendas nuevas; insuflar la celulosa en inmuebles rehabilitados;y en seco para bajo cubiertas. Cualquier tipo de edificio, viviendas de obra nueva e inmuebles para rehabilitar pueden utilizar este material. Un informe del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) desvela que España contabiliza 18 millones de viviendas para restaurar. Mucho mercado para el aislante de celulosa.

Diez toneladas, en el autocompactador. El autocompactador, un cajón cerrado acoplado a una prensa electrohidráulica, almacena el papel sobrante de los ejemplares de prueba que se desechan al inicio de cada tirada (mácula); y también los recortes de papel de los trabajos de diferentes tamaños.Tiene capacidad para acumular unas diez toneladas que se convierten en materia prima para la fabricación de aislante de celulosa. En la imagen el autocompactador de la rotativa de DIARIO DE NOTICIAS.

Papel de periódico reciclado. Esta empresa utiliza como materia prima para elaborar el aislante de celulosa el papel de periódico de las diferentes cabeceras locales y nacionales que se venden en la Comunidad Foral. Fabrica desde su planta de Beriáin entre las 6.00 y 14.00 horas, y llega a tratar 2.000 toneladas cada año. Trabaja con proveedores locales para fomentar la economía circular, consistente en reutilizar, renovar y reciclar materiales para extender su ciclo de vida y contribuir a la sostenibilidad y protección del medio ambiente.

Maquinaria finlandesa. Un molino separa la fibra del papel para posteriormente mezclarla con sales minerales para proteger del fuego. El material pasa a una tolva, y después con una bomba de vacío, el aislante se transporta hasta la ensacadora. Así se rellenan los sacos de 11,5 kilos, que se cierran con un sellador térmico para almacenar en palets antes de comercializar a los instaladores tanto de Navarra como del resto de comunidades autónomas. Su maquinaria procede de Finlandia. En el primer plano de la foto: el aislante de celulosa, en sacos.

Pruebas de laboratorio semanales. Disponen de dos laboratorios en las instalaciones del polígono Morea Norte en Beriáin (antes desarrollaban su actividad desde Oricáin). Todas las semanas, este equipo de profesionales ensaya con este material para asegurar su calidad y garantizar que responde a todos los estándares que marca la normativa europea, con el marcado de CE. Realiza pruebas de asentamiento por impacto o por vibración, de reacción al fuego o de control de humedad, entre otras. En la parte derecha de la instantánea, muestras de celulosa.

Sacos de 11,5 kilos. El aislante de celulosa se vende en sacos. Este producto se caracteriza por usar materia prima reciclada principalmente; por un menor consumo energético en su proceso de fabricación; por ahorrar combustible al transportar el papel de periódico desde proveedores locales hasta este centro de trabajo; por estar relacionada su producción a la gestión forestal responsable; y por reciclar los escasos desechos producidos por la fabricación y por la reducción de emisiones de CO2, ya que la celulosa es una molécula orgánica, explican.

Aislar las paredes exteriores de viviendas. A través de pequeñas perforaciones en las paredes, un periódico convertido en aislante de celulosa se insufla de manera rápida, sencilla y económica. En una mañana puede realizarse este trabajo en una vivienda sin que sus habitantes tengan que dejarla. Este método repercute en una reducción de las facturas de la calefacción y el aire acondicionado, con un ahorro de hasta un 54%, calcula esta compañía. En la imagen, la sala de reuniones de Aislanat, con vistas a la balsa de la Morea.

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