Más de la mitad de los negocios de hostelería en Navarra no optará a la tercera línea de ayudas

Solo el 25% aumentó la plantilla en el verano, según datos de Anapeh - La asociación constata un cambio de hábitos "que ha venido para quedarse": el terraceo, se adelantan los horarios, desaparecen las cenas y se traslada parte del ocio a espacios privados

24.09.2021 | 16:19
Clientes con mascarilla en la terraza de un bar.

Más de la mitad de los negocios de hostelería de Navarra no optará a la tercera línea de ayudas otorgada por el Gobierno central a través de las comunidades autónomas, según la última encuesta realizada por la Asociación Navarra de Pequeña Empresa de Hostelería (ANAPEH).

Desde ANAPEH han explicado que la hostelería "ve con esperanza el final de las restricciones y la vuelta a la normalidad", pero "con extrema prudencia, ya que son voces que se escucharon antes y que luego llevaron a amargas desilusiones y a una vuelta a empezar". "Pero estas buenas noticias no pueden hacer que queden en el olvido las consecuencias de la pandemia, que han sido especialmente duras en el sector hostelero", ha remarcado.

Según refleja la encuesta elaborada por la asociación, "el verano ha sido un alivio para la hostelería y el buen tiempo trajo más clientes, de manera especial a quienes disponen de terrazas y a los alojamientos, que han visto aumentar el número de personas que ha acudido a Navarra".

"La excepción a esta regla son los bares especiales y discotecas, que han padecido más que el resto de empresas por continuar medidas como el toque de queda, la prohibición de bailar, de consumir en barra y la distancia entre mesas. Ellos han sido los más golpeados por la crisis", ha remarcado.

En cuanto al empleo, las respuestas indican que el 25% de las empresas hosteleras aumentaron plantilla durante el periodo estival, mientras que el 75% o bien la mantuvo o bien la redujo. Además, un 15% de las empresas mantienen todavía trabajadores en ERTE.

Otro dato que muestra la encuesta es "la dificultad para encontrar personal". Así, el 37% tuvo dificultades para contratar durante el verano, lo que refleja un "problema" que ya estaba contemplado por ANAPEH, puesto que durante la pandemia y tras los cierres hosteleros y las restricciones "muchas personas trabajadoras del sector han buscado alternativas de empleo, y se han colocado en otros sectores".

Por otro lado, un dato que preocupa "especialmente" a ANAPEH es el referido a las diferentes líneas de ayudas al sector, dos de ellas autonómicas y una estatal, la última, que todavía está por concretar. En este sentido, el 93,3% de las empresas encuestadas no cubren las pérdidas tras recibir las dos líneas de ayudas autonómicas y el 66,7% no opta a la tercera línea, otorgada por el Estado a través de las Comunidades Autónomas.

De este modo, "dos tercios del sector se quedan fuera de la tercera línea, lo que coloca en una situación precaria a muchos negocios, que pueden ver comprometida su continuidad a pesar del fin de las restricciones previsto para octubre".

En cuanto a las razones por las que no pueden optar, "muchos no lo hacen por no tener deudas generadas en la pandemia, lo que no significa que no hayan tenido pérdidas elevadas". "Quienes hicieron frente a la crisis con sus ahorros o con la ayuda de amigos o familiares y por lo tanto no pueden demostrar deuda, se quedan fuera", ha lamentado la asociación.

Según ha expuesto, "la tipología de casos de quienes no optan a esta tercera línea es variada". Así, "aunque la mayoría se refiere a la deuda, también han quedado fuera empresas que no alcanzan una reducción en las ventas del 30% y han quedado fuera por un escaso margen: por tener un 28% e incluso por milésimas".

Otros casos apuntan a empresas que no tienen contabilidad por tributar anteriormente por módulos o a empresas que solicitaron créditos con posterioridad a los plazos previstos por el decreto de ayudas, han señalado desde ANAPEH.

CAMBIOS EN LOS HABITOS DE LA CLIENTELA

Otro aspecto que recoge la encuesta son los cambios en los hábitos de la clientela, lo que lleva aparejado la adecuación de los hosteleros a esos nuevos hábitos.

Según las respuestas obtenidas, las terrazas se han convertido en el lugar preferido de las personas que acuden a locales de hostelería y los horarios se han adelantado, optando por el vermú o el tardeo.

También se detecta una disminución en el consumo por cliente, mientras se mantiene la venta de comida para llevar, que parece que ha llegado para quedarse. Costumbres como echar una partida de cartas, la sobremesa o las cenas se han trasladado a espacios particulares.

Según han señalado desde ANAPEH, "a falta de conocer qué sucederá cuando desaparezcan las restricciones, las empresas encuestadas apuntan a un cambio de hábitos que puede haber llegado para quedarse, con el cambio de horarios, que se adelantan, la desaparición de las cenas y el traslado de parte del ocio a espacios privados".

"Todo esto lleva al sector a replantearse su modelo de negocio, con reducción de horarios, ampliación de terrazas cuando sea posible, cierres entre semana y en horario nocturno... una adaptación que tendrá que confirmarse si definitivamente desaparecen las restricciones, cuando se verá si realmente esos cambios en los hábitos de la clientela han sido coyunturales o han llegado para quedarse", ha remarcado la asociación.

Con todo lo anterior, la hostelería no tiene claro cómo va a ser el futuro y la respuesta más común con respecto a cómo ven los próximos meses es "incertidumbre".

"No solo por la inseguridad que plantea el fin de la pandemia, si realmente acabará o no, también por la situación que se ha arrastrado hasta este momento, con muchos negocios al borde del cierre, y porque llegan meses complicados para las terrazas, que han sido la tabla de salvación de muchos negocios", ha indicado ANAPEH.
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