El sindicato ELA ha firmado un convenio en Knorr-Bremse Pamplona (antes Icer-Rail), empresa ubicada en el polígono de los Agustinos en Pamplona, que "mejora salarios, pluses y garantías sociales, y pone fin a figuras precarizadoras heredadas del anterior convenio". La firma se dedica a la fabricación de frenos para trenes y cuenta con una plantilla de en torno a 190 personas.
Según explica en una nota de prensa, el acuerdo contempla una subida salarial mínima del 8,7% para 2026, que llegará hasta el 13% para determinados grupos profesionales. "Con este incremento se recupera el poder adquisitivo perdido por la plantilla durante la vigencia del anterior convenio, firmado en solitario por UGT", destaca.
El nuevo convenio incluye, además, "un incremento del 7% en los pluses personales, así como mejoras en los pluses de nocturnidad, turnicidad, quinto turno y festivos. Asimismo, se blinda el contrato de relevo y el complemento por Incapacidad Temporal (IT), reforzando la protección social de la plantilla", detalla la organización.
Entre otras medidas, ELA ha destacado "la eliminación del grupo de Auxiliares, que durante los tres primeros meses de contratación precarizaba las nuevas incorporaciones mediante una segunda escala salarial".
ELA ha puesto en valor su "trabajo sindical y jurídico" en la empresa ante las "condiciones precarias sufridas por la plantilla en los últimos años", que se ha traducido en "más de 180 días de huelga desde 2019 y en numerosos procedimientos judiciales ganados por los servicios jurídicos del sindicato".
En las elecciones sindicales celebradas en 2022, ELA obtuvo la mayoría absoluta en el comité de empresa. "Este respaldo, unido al trabajo sindical previo, ha hecho posible la firma de un convenio que corrige y mejora de manera sustancial las condiciones laborales en Knorr-Bremse Pamplona", ha subrayado.