La 5ª edición del Congreso #WineCom dio comienzo con la bienvenida a los asistentes por parte de Charo Sádaba, decana de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra, y David Palacios, presidente del Consejo Regulador de la D.O. Navarra, quienes destacaron la importancia de este foro como espacio de reflexión estratégica sobre el papel de la comunicación en el futuro del vino. Bajo el lema Comunicación para aumentar el valor del vino, #WineCom reunió a expertos nacionales e internacionales que inspiraron, generaron debate y ofrecieron ideas prácticas a una audiencia altamente profesional, reafirmando una idea central: sin una comunicación estratégica, coherente y valiente, no es posible poner en valor el vino ni las marcas que lo representan.
Identidad y posicionamiento Premium
La jornada fue inaugurada por Elizabeth Gabay MW, una de las mayores expertas mundiales en vinos rosados, escritora y consultora internacional, quien puso el foco en la necesidad de definir con claridad el producto, la identidad y el mercado cuando se aspira a posicionar un vino como premium. Gabay destacó el éxito del rosado como un vino accesible y emocional, subrayando el ejemplo de una región de referencia que, durante más de tres décadas, ha sabido construir un relato coherente y aspiracional en torno al estilo de vida, el lujo y la constancia del mensaje. En este contexto, señaló que Navarra ocupa en España un lugar equivalente en rosados y que debe aprovechar esta oportunidad, incidiendo en que el precio es un potente indicador de valor, siempre que esté respaldado por atributos tangibles e intangibles.
La diferenciación como estrategia de marca
El bloque dedicado a la diferenciación como estrategia reforzó esta visión desde distintas perspectivas. Eva Bernabé, consultora de marketing estratégico para bodegas, fue contundente: “Sin marca no hay vino de valor”, recordando que tanto las bodegas como las denominaciones de origen deben construir relatos sólidos y coherentes si aspiran a posicionarse en segmentos premium. En esta misma línea, Eduardo Ramos, Marketing Manager de TEMPOS Vega Sicilia, compartió la singular filosofía del grupo, basada en la visión a largo plazo, el tiempo y una comunicación meditada que, lejos de restar, alimenta el mito y el deseo, resumida en una idea poderosa: “El mejor vino está por hacer”.
El impacto del precio y la conexión emocional
El precio y su impacto en la percepción de marca centraron otro de los bloques clave del congreso. Javier Egaña, CEO y fundador de Pricing.Wine, defendió que “el dato mata al relato”, subrayando la importancia de contar con información rigurosa para tomar mejores decisiones estratégicas. Por su parte, Xavier Oliver, profesor del IESE Business School y de la Universidad de Navarra, recordó que solo las marcas valiosas sobreviven, e invitó al sector a evolucionar desde una lógica puramente transaccional hacia la construcción de relaciones duraderas, trabajando no solo atributos instrumentales, sino también emocionales y centrales que conecten con el consumidor.
El poder de la prescripción y la formación
La jornada concluyó con una mesa redonda sobre el poder de la prescripción y la influencia, en la que se puso de manifiesto el papel clave de medios, concursos, sumilleres y formación. Inés Salpico, editora de Decanter, destacó que los medios especializados influyen más de lo que parece y defendió que el interés de los jóvenes por el vino existe, aunque buscan propuestas diferentes. Frédéric Galtier, embajador del Concours Mondial de Bruxelles en España, incidió en que los premios y medallas ayudan a vender vino siempre que sean rigurosos y prestigiosos. María José Huertas, sumiller principal del Casino de Madrid y del restaurante de Paco Roncero, puso en valor la relación con los productores y el conocimiento profundo del cliente, mientras que David Martin, Development Manager de WSET, recordó que la formación es un pilar fundamental en un sector que sigue despertando curiosidad, interés y pasión.
Conclusiones y cierre de #WineCom
En la clausura del congreso, Puy Trigueros, gerente del Consejo Regulador de la D.O. Navarra, subrayó que las ideas compartidas durante #WineCom refuerzan una estrategia que será central para la denominación: incrementar la percepción de valor de toda la D.O. Navarra. Identidad, diferenciación, consistencia, emociones, orgullo de origen, datos, paciencia, audacia, valor de marca, precio y, sobre todo, confianza en el propio proyecto, fueron algunos de los conceptos clave que marcaron el cierre de una edición que vuelve a situar a #WineCom como un foro imprescindible para pensar el futuro del vino desde la comunicación.