La Asociación Navarra de Empresarios de Transporte por Carretera y Logística (ANET) ha advertido que las empresas y camiones se encuentran al límite por las consecuencias derivadas de la guerra en Oriente Próximo, y que si no se adoptan más medidas, puede haber problemas en la cadena de suministro de los distintos sectores.

ANET, que cuenta con más de 2.500 vehículos de transporte de mercancías, en unas 200 empresas y autónomos de la Comunidad Foral, forma parte de la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM).

CETM, organización mayoritaria del Comité Nacional del Transporte por Carretera con más del 55% de la representatividad, ha trasladado a sus asociados entre ellos ANET, el comunicado emitido a última hora del lunes por el departamento de Mercancías del Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC), en el que advierte de que las medidas adoptadas por el Gobierno ante el conflicto en Irán son "insuficientes para el sector del transporte y ponen en riesgo la cadena logística y el abastecimiento del país".

“El transporte no puede seguir funcionando a pérdidas. Si las empresas paran, se para el país”, advierte Javier Arnedo, presidente del CNTC.

Ultimátum

El mensaje que lanza al Gobierno es claro: "Sin una rectificación inmediata, y antes del 27 de marzo, la viabilidad del sector está seriamente comprometida. De prolongarse esta situación, España podría enfrentarse a un escenario real de interrupciones en la cadena logística, con graves tensiones en el suministro de bienes esenciales derivada de la paralización progresiva de empresas incapaces de sostener su actividad con márgenes negativos. Además, no descartamos posibles movilizaciones y protestas masivas ante el descontento generalizado de transportistas autónomos y empresas que ven peligrar su supervivencia".

"Agravan la situación en algunos casos"

El Comité Nacional de Transporte por Carretera (CNTC) se reunió de urgencia este lunes a la tarde para analizar el Plan Integral de Respuesta aprobado por el Gobierno ante el conflicto en Irán.

"Si bien algunas medidas pueden considerarse positivas para la sociedad en general, de lo que nos alegramos, el análisis particular del transporte evidencia que las medidas adoptadas no solo resultan insuficientes, sino que en algunos casos agravan la situación de un sector ya al límite, poniendo en serio riesgo su continuidad operativa y, con ello, el abastecimiento del país", ha analizado.

Este comité remarca que la gravedad de la situación queda patente en los datos: "Desde el inicio del conflicto, cada camión está soportando un sobrecoste medio cercano a los 600 euros semanales en combustible, un sobrecoste para el sector de casi 450 millones de euros que, en la práctica, está siendo asumido íntegramente por el propio transportista ante la falta de mecanismos de actualización inmediata de precios. Esta situación evidencia la urgencia de aplicar herramientas eficaces, como las que estamos reclamando, que permitan trasladar estos incrementos de forma automática y justa a lo largo de la cadena logística".

"Diluirse en la cadena de costes"

De esta forma, resalta que "la bonificación al combustible ni es suficiente ni está garantizada para el transportista, por lo que, en la práctica, esta ayuda puede diluirse dentro de la cadena de costes, dejando a las empresas en una situación idéntica o incluso más comprometida, por lo que se hace imprescindible una ayuda directa que compense las pérdidas acumuladas desde el inicio del conflicto".

El comité advierte de que las ayudas no deben estar condicionadas por limitaciones como las del régimen de minimis, ya que este tipo de restricciones impiden que las empresas de un determinado tamaño puedan acceder a un apoyo proporcional al incremento real de sus costes, reduciendo drásticamente la eficacia de cualquier medida.

En consecuencia, el CNTC se muestra profundamente "decepcionado y desconcertado" y subraya la necesidad urgente de convocar una reunión con los ministros de Transporte, Economía y Hacienda para avanzar de manera inmediata en un segundo paquete de medidas que corrija las actuales deficiencias y garantice la viabilidad del sector.

Además, el sector hace un llamamiento directo a los cargadores para que apliquen correctamente, adaptándolo a los costes reales y con rapidez, la cláusula del gasóleo, recordando también que la Ley de la Cadena de Transporte prohíbe de forma explícita operar por debajo de costes.

Aviso a las petroleras

Por último, el comité lanza un aviso firme a las petroleras, que aplican subidas inmediatas del precio del combustible cuando el petróleo aumenta, pero "retrasan de manera injustificada cualquier reducción cuando éste baja, y exige que el Gobierno, tal y como se ha comprometido, supervise de forma estricta estas prácticas e imponga sanciones contundentes si es necesario, para evitar que los transportistas sigan cargando con sobrecostes abusivos derivados de un mercado desequilibrado e injusto".