Suele decirse que los altos salarios hacen de Europa un territorio escasamente atractivo para los grandes fabricantes. Pero dentro del continente las diferencias son enormes y Navarra no ocupa precisamente uno de los puestos más elevados. La Comunidad Foral sigue teniendo unos sueldos comparativamente bajos si se mide con el conjunto de regiones europeas. Y queda incluso ligeramente por debajo de la media, tras haber acusado desde 2010, como también sucedió en Portugal y Grecia, una devaluación en las remuneraciones de la que apenas ahora, década y media más tarde, comienza a recuperarse.
Los últimos datos de Eurostat sitúan únicamente a Madrid y a la Comunidad Autónoma Vasca por encima de la media europea. Ambas, en todo caso, retroceden respecto a hace 15 años en la posición relativa, y la comunidad madrileña se beneficia sin duda del hecho de que gran parte de las empresas del Ibex tienen allí su sede, así como las más altas administraciones del estado. Una concentración de sueldos elevados que irremediablemente empuja al alza el valor medio.
En el caso de la Comunidad Foral, este coste salarial medio, que incluye además las cotizaciones a la Seguridad Social, se situó en 2023, año al que corresponden los último datos, en 36.017 euros, unos 3.800 euros menos que Madrid y 2.600 euros menos que la Comunidad Autónoma Vasca, que se encuentra prácticamente alineada con la media europea. Madrid se ubica en el puesto 115 del ranking; País Vasco, en el 121; Catalunya, en el 125 y Navarra, en el puesto 126. Y aunque los salarios se han recuperado algo en 2024 y 2025, no lo han hecho con la fuerza suficiente para recuperar posiciones.
Esta pobre evolución de los salarios contrasta con la evolución macroeconómica, con un fuerte crecimiento del PIB que, sin embargo, ha ido acompañado del encarecimiento de bienes esenciales como la vivienda. Así, aunque se repita el mantra del crecimiento económico, la sensación de muchos ciudadanos es que el sueldo no da de sí como debería.
Somos un 40% más baratos que los alemanes
Estas cuatro son las únicas comunidades que quedan en los puestos intermedios de un ranking que sigue dominado por las regiones del norte y del centro de Europa y que dibuja un mapa donde se intuye asimismo un cierto efecto capitalidad. En estas regiones los salarios medios son algo más elevados en parte por un efecto composición y también por un cierto arrastre hacia servicios de mayor valor añadido, que tienden a proliferar en ciudades que se aproximan o superan el millón de habitantes.
En el caso de Navarra, con una estructura productiva que sigue teniendo en la industria su sostén, el actual nivel salarial, pese a ser elevado en comparación con otros territorios de la península, le permite ofrecer competitividad si se compara con Alemania, Austria, Bélgica, Países Bajos o incluso Francia. También los precios de la electricidad, más bajos en España que en otros países más dependientes del gas, han añadido un plus de atractivo que ha comenzado a visualizarse con el anuncio de inversiones como la que Hithium, debe confirmar en las próximas semanas. Una hora de trabajo en fábrica es entre un 35% y un 40% más barata en Navarra que en Alemania.
La diferencia de costes salariales con el Este de Europa sigue siendo, en todo caso, enorme, a la luz de los datos que ofrece Eurostat. Los bajos sueldos y un menor peso de las cotizaciones y los impuestos, que abonan empresas y trabajadores para sostener las pensiones y los servicios públicos básicos, dejan los gastos salariales brutos de países como Polonia y República Checa, pero sobre todo de Hungría, Rumanía y Bulgaria muy por debajo de los españoles.
No en vano, algunas de las grandes inversiones de los últimos años, como la fábrica de coches de BYD, ha escogido Hungría para fabricar. Otras grandes compañías optan por Turquía, con quien Europa tiene un acuerdo comercial, para fabricar allí y vender en los mercados europeos. Es algo que hace, por ejemplo y desde hace años, BSH, que cerró su planta de Esquíroz. Una Europa, por tanto, a tres velocidades salariales. La del Norte, la del Sur y la del Este.
Estancamiento
La evolución del mercado laboral en Navarra dibuja un escenario de contrastes donde la fortaleza de las cifras macroeconómicas choca frontalmente con la realidad del día a día de los trabajadores. Según los últimos datos del informe de InfoJobs y Esade, la Comunidad Foral resiste como el segundo territorio con los salarios más altos de todo el Estado, con una media de 28.537 euros anuales en las ofertas de empleo, pero lo hace en un contexto de asfixia por el coste de la vida y una brecha persistente respecto al entorno europeo.
Navarra solo se ve superada en retribución por la CAV y mantiene una distancia competitiva respecto a Madrid y Cataluña. Sin embargo, este liderazgo salarial esconde una trampa de estancamiento: el incremento respecto al año anterior apenas alcanza los 191 euros, una cifra que se queda corta ante una inflación que en 2025 escaló hasta el 3%.