La campaña de la declaración de la renta en Navarra vuelve a poner sobre la mesa una realidad cada vez más presente: junto a la comodidad de los trámites digitales, crecen también los intentos de fraude dirigidos a los contribuyentes. La presentación online del IRPF ha simplificado notablemente el proceso para miles de navarros en los últimos años, pero al mismo tiempo ha abierto un nuevo frente para la ciberdelincuencia, que aprovecha estas fechas para intensificar ataques mediante correos electrónicos, mensajes de texto y suplantaciones de identidad.

Desde Policía Foral se advierte de que el acceso remoto a información fiscal especialmente sensible, unido al uso habitual de certificados digitales, claves electrónicas y a la frecuente delegación de estos trámites en terceros, convierte el periodo de la renta en uno de los momentos más atractivos del año para quienes buscan obtener datos personales o bancarios de forma fraudulenta.

La Brigada de Delitos Económicos y contra el Patrimonio recuerda que los fraudes vinculados al IRPF no solo incluyen conductas de evasión fiscal, como la ocultación de ingresos o la inclusión de gastos falsos, sino también estafas dirigidas directamente al contribuyente mediante técnicas de ingeniería social.

Entre los métodos más habituales detectados en estas fechas destaca el phishing, a través de correos electrónicos que aparentan proceder de Hacienda y que informan de supuestas devoluciones pendientes, sanciones o incidencias en la declaración. Estos mensajes suelen incluir enlaces que redirigen a páginas web fraudulentas donde se solicita introducir datos bancarios, documentos personales, número de DNI o incluso la firma digital.

A ello se suma el smishing, una modalidad similar pero realizada mediante SMS, cada vez más sofisticada y difícil de detectar, especialmente cuando utiliza mensajes breves y urgentes que apelan a una respuesta inmediata del usuario.

Otro de los riesgos señalados por Policía Foral es el spoofing telefónico, en el que una llamada aparenta proceder de una entidad legítima, como una entidad bancaria o un organismo oficial, mostrando incluso numeración reconocible en la pantalla del teléfono. El objetivo es generar confianza para obtener claves o información económica.

También gana presencia el llamado quishing, una modalidad reciente que combina códigos QR con técnicas de phishing. En este caso, el usuario recibe un código QR —por correo electrónico, mensaje o incluso en documentos aparentemente oficiales— que al escanearlo conduce a una web fraudulenta diseñada para capturar credenciales personales o bancarias.

Desde Policía Foral se insiste en un mensaje claro: ningún organismo oficial solicita por correo electrónico, SMS, Bizum o llamada telefónica datos confidenciales, económicos o personales. Tampoco pide números de cuenta, tarjetas bancarias ni envía anexos con facturas o documentos económicos que requieran descarga urgente.

Ante el inicio de la campaña, las recomendaciones son muy concretas y fáciles de aplicar :

  • No hacer clic en enlaces sospechosos recibidos por SMS o correo electrónico.
  • Verificar siempre que la dirección web oficial es renta.navarra.es.
  • Desconfiar de mensajes alarmistas o que exijan actuar con urgencia.
  • No facilitar claves personales ni bancarias por teléfono.
  • Consultar directamente con los canales oficiales ante cualquier duda.


En caso de sospecha, Policía Foral recomienda contactar con los teléfonos oficiales de Hacienda Foral y presentar denuncia llamando al 948 202 920.

La digitalización ha agilizado una gestión que cada año afecta a miles de contribuyentes navarros, pero también obliga a extremar la precaución. En un contexto en el que los ciberdelincuentes perfeccionan constantemente sus métodos, la principal defensa sigue siendo la prudencia y la verificación previa.