El Informe de Inclusión Financiera 2025 elaborado por el Banco de España recoge que en Navarra el acceso a los servicios bancarios presenciales se ha mantenido "muy estable" entre 2021 y 2024.

La subgobernadora del Banco de España, Soledad Núñez, ha presentado este martes en Valladolid el informe, que analiza la evolución de la accesibilidad a los servicios bancarios y al efectivo e incorpora, por primera vez, un estudio específico sobre la inclusión financiera de la población inmigrante.

La última edición del informe elaborado por el Banco de España "muestra una mejora" del acceso presencial a los servicios bancarios en el conjunto de España entre 2021 y 2024, "pese a que ha continuado el cierre de oficinas y cajeros automáticos".

Por su parte, se detecta un "elevado riesgo de exclusión entre los inmigrantes en situación irregular, debido a las dificultades para acceder a cuentas de pago básicas y a la menor educación financiera".

Estabilidad y pequeñas variaciones

En Navarra, la accesibilidad a los servicios bancarios presenciales se ha mantenido "muy estable" entre 2021 y 2024, con "ligeras variaciones" tanto en cobertura como en el número de puntos de acceso.

Así, a cierre de 2024, Navarra cuenta con 1.223 puntos de acceso a servicios bancarios, un 1,4% más que en 2021, aunque con un "leve ajuste" respecto a 2023. El número de municipios sin acceso a cajeros, oficinas, ofibuses, agentes o servicios a través de Correos "se ha mantenido prácticamente sin cambios" en el periodo, en torno a 142 localidades (el 52,2% del total). La población sin acceso se sitúa en el 4,76% del total (32.322 personas), con una evolución "también estable" entre 2021 y 2024.

La accesibilidad presencial "sigue siendo clave para la inclusión financiera, especialmente para colectivos vulnerables, como las personas mayores o con brecha digital, y para mitigar el aislamiento en zonas rurales, donde el efectivo sigue teniendo un papel central".

Así, en España casi el 80% de las personas de más de 64 años y en torno al 72% de los que viven en poblaciones con menos de 5.000 habitantes usan el efectivo como su principal medio de pago.