Por qué el gasoil cuesta ya más que la gasolina

En muchas estaciones de servicio su precio es mayor pese a la menor carga de impuestos

25.03.2022 | 18:32
Mangueras de combustible en el surtidor de una gasolinera.

Ya no nos sorprende, aunque nos preocupa, el alto precio que marcan los combustibles en los surtidores cuando acudimos a repostar a una gasolinera.

Conocemos los motivos (guerra en Ucrania, alza del petróleo, desabastecimiento relativo, falta de competencia, etc) pero un dato en esta escalada de precios nos está sorprendiendo estos últimos días. Es el desmesurado alza del gasoil, que en muchas gasolineras ya ha superado a la gasolina en muchos casos.

Este dato es un palo para nuestros bolsillos, pero además penaliza a los conductores que se compraron un coche con motor diésel porque ese combustible era más barato que la gasolina y ahora comprueban con estupor que ese tipo de combustible supera en precio a la gasolina.

Los datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico del 25 de marzo señalan que la tarifa media del litro del diésel en España es de 1,84 euros, frente a los 1,82 euros de la gasolina de 95 octanos. Naturalmente en su gasolinera de referencia estas cifras podrían cambiar al alza o la baja e incluso ver la gasolina más cara que el diésel. Pero estos precios marcan ya tendencia.

La volatilidad de los mercados del crudo y la especulación ha provocado esta subida, pero además influye la cotización de los productos refinados en los mercados internacionales, que transcurre al margen del precio del crudo.

Desde la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP) se asegura también que la cotización internacional del gasóleo ha subido más que la de la gasolina y que la del crudo. Las causas son muy complicadas de determinar en un momento tan cambiante, pero puede afectar un descenso de la oferta o un aumento de la demanda, ya que en invierno se consume más gasoil

Además, el gasóleo se consume mucho más que la gasolina, por lo que esta circunstancia también ha tenido su peso en la subida de precio sin precedentes del diésel en España y en toda Europa.

Costes e impuestos 

Al precio original del combustible se añaden los costes de distribución y almacenamiento, que suponen un aumento de alrededor de un 16%, y luego se aplican los impuestos. Por un lado, el Impuesto Especial de Hidrocarburos grava con una cantidad fija por litro de combustible (0,47 euros para la gasolina y 0,38 en el gasóleo); por otro, se suma el 21% de IVA.

Por eso, en general, la cotización del gasóleo puede que sea más alta en los mercados internacionales pero su menor carga de impuestos compensa la diferencia y en el surtidor el diésel se mantiene más barato. Sin embargo, el precio internacional ha aumentado ahora tanto por la invasión de Ucrania que ha eliminado el beneficio fiscal.

Además el sorpasso de precios se produce en un momento de mayor consumo de gasóleos por el rigor del final del invierno en Europa central y del norte.

Por otra parte, el mercado de los coches eléctricos ha crecido fuertemente en los últimos meses, y la venta de los motores de gasolina ya superan a los diésel, con lo que se vendería menos gasoil pero aumentaría su precio para mantener los márgenes de petroleras y distribuidores de combustibles.

Son efectos contrarios pero con el mismo resultado final: el encarecimiento del gasoil más que la gasolina.

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