isabel moreno / directora territorial de caixabank en navarra

Navarra, ante una nueva economía

29.06.2020 | 10:00
La directora territorial de CaixaBank en Navarra expone el escenario económico al que se enfrenta la Comunidad.

A finales del siglo pasado comenzó a manejarse públicamente un nuevo término para describir la transición de una economía basada en la fabricación y la industria, a otra centrada en la información y el conocimiento y cimentada sobre internet: Nueva Economía. Apenas dos décadas después, hemos tomado consciencia bruscamente de que el escenario en el que nos movemos mantiene algunas vulnerabilidades; que la incertidumbre es un elemento que nunca puede faltar en nuestras previsiones; y que debemos asumir la propia fragilidad, personal y colectiva.

Quizá estamos ahora también ante un nuevo cambio de paradigma, una nueva Nueva Economía, algunos de cuyos principales rasgos podemos empezar a vislumbrar: mayor inversión en innovación y digitalización; el empuje de nuevas políticas económicas que podrían suponer los cimientos de una unión fiscal europea; y por supuesto, el avance necesario hacia un sector productivo y de servicios, incluidos los financieros, más respetuoso con el medio ambiente. Seguramente eran rasgos ya presentes, pero que la crisis ha acelerado.

En este contexto, Navarra parte de una situación favorable impulsada por la fortaleza de sus sectores industriales competitivos y dinámicos, especialmente la industria agroalimentaria, que ha realizado durante este tiempo un trabajo excelente para satisfacer las necesidades básicas de la población; por su tejido universitario y tecnológico y por la calidad de su emprendimiento. Pero, además, Navarra es reconocida por sus excelentes servicios sanitarios, tanto públicos como privados, alimentados por un sector biofarmacéutico de una gran relevancia.

Nada de lo anterior debe llevarnos a la autocomplacencia para la salida de la crisis actual. Hay ingredientes de primera calidad, pero la mejor cocina es más que el agregado de buenos productos. Exige una receta clara, talento y, sobre todo, colaboración. No cabe descargar la responsabilidad solo sobre algunos pocos protagonistas. Administraciones, empresas, ciudadanía, centros tecnológicos, universidades, y por supuesto, entidades financieras, debemos trabajar unidos sin dejar a nadie atrás. Y no solo por una obligación moral y ética, la razón principal, sino porque, además, si no salimos todos juntos de esta crisis, pondremos en riesgo el mismo proyecto de recuperación.

Todos estos agentes suponen un elemento fundamental para el desarrollo económico de Navarra y deberán implantar un modelo responsable de gestión para alcanzar la transformación que se necesita. Esta crisis es diferente a las últimas crisis económicas, pues ha sido inicialmente sanitaria. Y más allá de la aceleración tecnológica necesaria por el confinamiento, lo más importante será el cambio cultural. Esta crisis nos ha humanizado como sociedad y nos está haciendo valorar más los servicios y la ayuda que cada día nos prestamos unos a otros, la importancia del compromiso y de la solidaridad. Pero algo propio de las crisis es que de todas se aprende, aunque también se nos exigen acciones extraordinarias. No sirve hacer lo de siempre: se requiere algo más, un plus que pone a prueba la calidad de las personas y de las organizaciones. Y, sobre todo, su compromiso. CaixaBank como entidad socialmente responsable va a seguir fiel a su firme compromiso de realizar los esfuerzos extraordinarios necesarios en estos tiempos de incertidumbre para contribuir al desarrollo económico y social de Navarra.