Navarra se reactiva

El Gobierno foral propone el Plan Reactivar Navarra / Nafarroa Suspertu para superar la crisis provocada por el coronavirus, construyendo un nuevo modelo económico y social

29.06.2020 | 11:04
Navarra se reactiva

La pandemia derivada del covid-19 ha supuesto uno de los mayores retos a nivel institucional, político, económico y social de los últimos 50 años. El estancamiento de la productividad que ha resultado de las diferentes medidas de contención y mitigación de la covid-19 no solo ha puesto en jaque a la estabilidad del orden mundial moderno.

La recesión económica prevista para el cierre de 2020 supone una contracción del 3% del PIB mundial y del 8% en el PIB de la zona del euro, como resultado de los choques de oferta generados por la pandemia, la ralentización de la demanda agregada, el menor flujo de comercio internacional, las volatilidades manifiestas en los mercados financieros, la modificación abrupta de los hábitos de consumo, el menoscabo de la dinámica de los negocios y la incertidumbre en torno a la evolución de la covid-19 y las medidas que afronten los diferentes países para retornar a la senda de crecimiento proyectada a inicios de año.

En este contexto, se estima que esta crisis sanitaria podría generar en Navarra una caída en la recaudación de la Hacienda Foral del 20,2%, unos 818 millones de euros menos que los ingresos previstos en los Presupuestos Generales de Navarra para 2020 como consecuencia del descenso del ritmo de la actividad económica. Los datos de empleo del mes de abril registran 40.442 personas sin empleo, según el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), un incremento de 6.394 personas respecto al mes de febrero.

Ante esta situación, el Gobierno foral ha presentado el plan Reactivar Navarra / Nafarroa Suspertu 2020-2023, con el que persigue superar la crisis provocada por el covid-19, construyendo un nuevo modelo económico y social "que fomente nuevas fórmulas de prosperidad" y, también, un nuevo sistema de gobernanza publico "con nuevos liderazgos, valores y formas de actuar", que impulsen la calidad democrática y la participación ciudadana.

Misión del plan

El plan tiene como misión impulsar y coordinar todas las herramientas públicas y privadas para salir de la crisis "con pujanza y sin dejar a nadie atrás". Para lograrlo, propugna un nuevo modelo de competencia y competitividad, "en una sociedad más resiliente, unida y solidaria, en una nueva economía y sociedad más conectada y más humana, pero con un mayor grado de anticipación y a la vez más flexible para afrontar los retos imprevistos". El diseño del documento se fundamenta en el compromiso y esfuerzo conjunto público-privado y social.

Los objetivos que se quieren alcanzar con el plan son: reactivar la economía, reforzar el sistema sanitario y de cuidado de personas mayores, impulsar la innovación técnica y social como palanca de cambio y diversificación empresarial, fomentar la economía social y cooperativa (tercer sector) y la apertura a las nuevas demandas de los mercados internacionales. También, plantea como objetivos principales acometer las inversiones pendientes, fomentar la cohesión digital y territorial, promover la cultura como elemento de bienestar social y cohesión territorial y reequilibrar el territorio valorando el ámbito rural.

Las principales medidas previstas en los siete ámbitos de actuación son las siguientes:

1. Protección social. Revisión de los modelos residenciales para mayores, garantizar las políticas redistributivas de rentas, protección de colectivos vulnerables o reconocimiento del derecho subjetivo a la vivienda, entre otras.

2. Reactivación económica. Ayudas a pymes, autónomos, economía social, comercio de proximidad; apoyo al tejido empresarial y a la reconversión de determinadas industrias, desarrollo de una economía de cuidados personales, inversión en infraestructuras digitales y terrestres.

3. Marco de convivencia. Nuevas formas de relación social, hábitos de consumo o uso de espacios públicos, coordinación de redes de voluntariado, actuaciones para impulsar la convivencia cívica.

4. Transición energética. Compromiso con la descarbonización de la economía y de las ciudades y alineamiento con la Green Deal Europea, plan integral de adaptación al cambio climático, desarrollo de iniciativas de economía circular, impulso del plan de vivienda de alquiler y de la edificación sostenible.

5. Desarrollo Territorial Sostenible. Revisión de la estrategia territorial de Navarra, revitalización de la actividad en el medio rural y ayudas al sector primario, potenciación de la cadena agroalimentaria propia, estrategias de kilómetro 0 y promoción del producto local, revisión de las estrategias de promoción de turismo sostenible, emprendimiento verde, etc.

6. Servicios públicos. El sector público como motor de la reactivación, readaptación de una treintena de planes del Gobierno de Navarra.

7. Acción exterior. Apoyo a la internacionalización de las empresas navarras, alineamiento con los planes de impulso y estrategias de la Unión Europea, y monitorización de programas y ayudas europeas.

Participación

Para que el plan tenga éxito, desde el Gobierno de Navarra inciden en la necesidad de implicar en su diseño "al conjunto de la sociedad civil e instituciones de Navarra".

Para ello, se ha previsto un proceso participativo en la elaboración del documento en el que se invita a participar a instituciones públicas y privadas (Administración foral, Parlamento, entidades locales, colectivos profesionales, universidades, etc.), entidades y agentes económicos y sociales (sindicatos, organizaciones empresariales, centros tecnológicos, grupos de acción local, agentes sectoriales, etc.) y sociedad civil (foros de debate y conocimiento, organizaciones y grupos sociales, entidades de innovación social, iniciativas locales, etc.). Este proceso, que ha estado abierto hasta el pasado 5 de junio, ha recogido un total de 304 propuestas de la ciudadanía, además de iniciativas procedentes de más de 20 entidades y colectivos de la Comunidad Foral. De esta manera, el área de Reactivación Económica reúne 92 aportaciones y Protección Social, 66, conformando así la mitad de las propuestas recibidas. Otras áreas como Desarrollo Sostenible y Servicios Públicos han sumado 37 y 36, respectivamente.

Tras este proceso participativo, la Comisión especial del Parlamento navarro ha aprobado una batería de medidas encaminada a enriquecer el Plan Reactivar Navarra 2020-2023. Algunas de estas medidas son aumentar las líneas de avales puestas en marcha para paliar los efectos de la paralización de la actividad económica, tanto las líneas de apoyo a las sociedades de garantía recíproca como las líneas directas, a través de Sodena; aprobar un paquete de medidas para la recuperación, sucesión y transformación de empresas con dificultades de relevo o de continuidad en cooperativas de trabajo asociado o sociedades laborales; promover un Plan Renove que contemple ayudas para la adquisición de vehículos nuevos; trabajar en el seno del Consejo de Diálogo Social para la búsqueda de un acuerdo en tomo a un Plan de Empleo; crear un programa de ayudas destinado a la reestructuración y relanzamiento de pequeñas y medianas empresas fruto del covid-19; medidas para reactivar el pequeño comercio local; iniciar el proceso de actualización del Plan Industrial de Navarra y de la Estrategia de Especialización Inteligente S3; y aumentar los recursos presupuestarios destinados a apoyar la economía social, colaborativa y solidaria; avanzar hacia la relocalización de actividades industriales; facilitar la financiación para potenciar el tejido industrial y su diversificación productiva hacia actividades de mayor valor añadido; y generar herramientas de colaboración entre los diferentes grupos de acción local y el Gobierno de Navarra, con el fin de fomentar el conocimiento de la riqueza y diversidad navarra y, así, fortalecer los circuitos turísticos de interior.

Por su parte, también el Parlamento de Navarra ha instado al Gobierno a tomar una serie de iniciativas que impulsen la cohesión territorial, la digitalización, la transición energética, proyectos de generación de energía renovable o un plan para la recuperación de los sectores de la hostelería, turismo y comercio.

Medidores

Desde el inicio de la pandemia, han sido muchos los analistas e instituciones financieras que se han esforzado para tratar de anticiparse a sus consecuencias económicas. Durante semanas han estado ofreciendo previsiones de hasta dónde podría caer el PIB, el consumo, la inversión o el empleo y, lo que es aún más importante, previsiones de hasta cuándo se mantendrá esta situación. Pero conforme avanzan los meses empieza a ser ya posible observar el impacto real que el virus está teniendo en varios indicadores macroeconómicos.

En el caso de la Comunidad foral, el Instituto de Estadística de Navarra ha seleccionado un total de 44 de esos índices a fin de poder realizar el seguimiento de la crisis económica y social provocada por el covid-19. Se trata de 44 indicadores asociados a los objetivos del Plan Reactiva Navarra-Nafarroa Suspertu y la Estrategia S3 con los que se intenta analizar la actividad económica, el mercado de trabajo y la cohesión social así como las expectativas económicas de las empresas y los hogares. Su análisis permite constatar el frenazo que el virus ha provocado tanto en la actividad de las empresas navarras como en sus expectativas. Las ventas de las empresas navarras al exterior se redujeron en marzo un 26,1% en tasa interanual y la creación neta de empresas también cayó ese mes más de un 36% en tasa interanual. Liderando las caídas de actividad se situó la industria. El Índice de Producción Industria descendió en abril más de un 40% con respecto al mismo periodo de 2019. Una caída algo más moderada registró en marzo el indicador de actividad del sector servicios que se redujo un 17,1%.

La frecuencia con la que se publican cada uno de esos indicadores es dispar aunque una buena parte de ellos se hacen público con un retardo de entre dos semanas y dos meses. La herramienta estadística, disponible en la web de Nastat, recoge las cifras disponibles para 2020 de cada uno de los indicadores que se analizan y las compara con las registradas en el mismo periodo de 2019 y también con la variación registrada en el último año.

INDICADORES DE SEGUIMIENTO ECONÓMICO

PRIORIDAD ALTA

Creación neta de empresas: En marzo se crearon 54 sociedades mercantiles lo que arroja una caída del 36,5% con respecto al mismo periodo de 2019 y del 8,5% si se compara con el dato de febrero.

Exportaciones: En marzo las empresas vendieron al exterior productos por 639,9 millones, un 28,5% menos que en febrero.

Índice de Producción Industrial: Bajó en abril 40,1 puntos en tasa interanual.

Índice General de Actividad del Sector Servicios: En marzo bajó 17,1 puntos en tasa interanual.

Indicador de Clima Industrial: El de abril recoge un empeoramiento de las expectativas de casi un 24% con respecto a 2019.

Índice de Confianza del Consumidor: El del primer trimestre de 2020 habla de una caída del 20,1% con respecto a 2019.

Número de ERTE activos: En mayo fueron 210, lo que arroja una caída del 82,2% con respecto a la cifra registrada en abril.

Autónomos: En abril había un total de 46.672, según la Tesorería General de la Seguridad Social, un 1,5% menos que hace un año.

Parados: 40.442 en abril, un 24,1% más que en el mismo mes de 2019.

Ejecución Presupuestaria (Obligaciones reconocidas): Los últimos datos disponibles, del mes de marzo, hablan de un incremento en tasa interanual del 35,6%.

Recaudación líquida tributaria: Con datos de abril, la caída en tasa interanual llega al 92,8%.

PRIORIDAD MEDIA

Establecimientos con actividad modificada por covid: 40,4% durante el primer trimestre.

Impacto económico (previsión): 24,4% en el primer trimestre.

Importaciones: 363,8 millones en marzo, un 16% menos que hace un año.

Procedimientos concursales: Cuatro en el primer trimestre, un 76,5% menos.

Sociedades creadas: 55 en marzo, un 40,2% menos que en el mismo mes de 2019.

Sociedades disueltas: Una en marzo, un 85,7% menos.

PIB real: Recoge una caída del 2,8% en el primer trimestre en tasa interanual.

Cartera de pedidos prevista en la industria: Con datos de abril, un 57% menos que en 2019.

Matriculación de vehículos: 440 en marzo, un 67,2% menos.

Producción prevista: En abril, la variación anual era del 20%.

Pernoctaciones en hoteles y establecimientos turísticos: La caída en abril es del 100%.

Viajeros en hoteles: Sin actividad en abril. Caída del 100%.

Ingresos por habitación disponible: Sin actividad.

Tarifa media diaria: Sin actividad en abril.

Compraventa de viviendas: 702 en marzo, un 27,3% menos que en 2019.

Índice de confianza de la construcción: En el cuarto trimestre de 2019 se redujo un 2,5% en tasa anual.

Hipotecas sobre vivienda: 311 en marzo, un 11,4% menos.

Viviendas iniciadas: 148 en marzo, un 56,9% menos que en 2019.

Índice de Comercio al por Menor: Baja un 24% en abril.

Balance de expectativas de construcción: En el cuarto trimestre de 2019 baja un 0,2 en tasa anual.

Expectativas de ahorro: Bajan un 6,6 en el primer trimestre frente al 1% de aumento en el anterior.

Expectativas de demanda: Bajan un 5,1 de enero a marzo.

Índice de Expectativas de los Hogares: Bajan un 8,2 hasta marzo.

Índice de Gasto de Hogares: Precios constantes. Baja un 0,6% en el primer trimestre.

Índice de Precios al Consumo: En abril baja un 1% en tasa anual. Con respecto a febrero la caída es del 0,2%.

Renta garantizada: No se ofrecen datos.

Expectativas de paro: En el primer trimestre bajan un 42,2% en tasa anual.

ERTE por fuerza mayor: En abril fueron 95, un 88,8% menos.

ERTE transitorios: En abril fueron 115, un 58,9% menos.

Afiliaciones a la Seguridad Social: 281.233 en abril, un 1,3% menos que en abril de 2019.

Beneficiarios de la prestación contributiva por desempleo (ERTE): En abril fueron un total de 27.305 las personas beneficiarias.

Tasa de desempleo: No se ofrecen datos.

Ejecución presupuestaria: En marzo, un 26,6% con tasa de variación anual del 35,6%.