La pretemporada de Fórmula 1 presenta un serio problema
Algunos proveedores de gasolina han solicitado a la FIA que permita emplear combustibles no homologados porque no han podido cumplir con los plazos de producción
La pretemporada de la Fórmula 1, que arranca entre el 26 y el 30 de enero en el circuito de Catalunya, presenta un serio problema: algunos proveedores han solicitado a la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) que permita emplear combustibles no homologados, ya que no han podido cumplir con los plazos de producción, lo que podría distorsionar la preparación real de las escuderías de cara al comienzo del campeonato, que arranca el fin de semana del 8 de marzo en Australia.
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El origen de la situación está en los retrasos en la fabricación y suministro de los nuevos combustibles, un proceso clave dentro de la normativa técnica actual, que exige que sean 100% sostenibles. Los proveedores no han completado a tiempo las validaciones exigidas por la FIA, lo que podrá obligar a los equipos a rodar con mezclas provisionales o alternativas que no son las definitivas.
Teniendo en cuenta que la gasolina será uno de los aspectos que pueden marcar grandes diferencias en este nuevo ciclo normativo, estas prácticas sin el combustible real podrían restar valor a los datos recogidos. El comportamiento del motor, el consumo, la entrega de potencia y la fiabilidad pueden variar de forma significativa dependiendo del combustible. La consecuencias podrían ser que los equipos lleguen a la cita inaugural en Albert Park con unas incógnitas importantes.
Desde el punto de vista deportivo, la situación genera incertidumbre en la Fórmula 1. Al fin y al cabo, la pretemporada debería ser el único momento del año para probar con libertad en condiciones reales para obtener referencias precisas de la situación de cada monoplaza. Sin combustibles homologados, los test se convierten en un ensayo a medias, un simulacro que podría falsear jerarquías y provocar sorpresas cuando dé comienzo la competición.
Las escudería y sus proveedores
Cabe recordar que Mercedes, McLaren, Williams y Alpine, que portan motores Mercedes, trabajan con Petronas como suministrador de combustibel; Ferrari, Haas y Cadillac, con unidades de potencia fabricadas por Ferrari, se encomiendan a Shell; Red Bull, que ha fabricado su propio propulsor en colaboración con Ford, está aliado con ExxonMobil; Aston Martin, que introduce el motor Honda, está provisto por Aramco; Audi, que recala en la Fórmula 1 con un motor propio, apuesta por Castrol.
Según apunta la publicación Auto Motor und Sport el coste de cada litro del nuevo combustible impuesto por el reglamento, denominado como e-fuel, posee un coste de alrededor de 250 euros. Este mismo medio es el que informa de que la FIA habría aceptado la solicitud de los proveedores que no llegarán a tiempo al test de Barcelona.