El alumnado que participe como agresor en una situación de acoso y/o ciberacoso tendrá como medida su salida definitiva del centro educativo en el que haya protagonizado esas agresiones.

Así lo establece el proyecto de nuevo Decreto Foral de Convivencia elaborado por el Departamento de Educación que acaba de ser remitido al Portal de Transparencia del Gobierno de Navarra para la recepción de aportaciones.

Este nuevo Decreto Foral sustituye al del año 2010 e introduce importantes novedades tendentes a garantizar la convivencia dentro de los centros educativos y a mejorar la protección a las víctimas de situaciones graves o de acoso.

El Decreto Foral establece que también se podrá proponer la medida del traslado definitivo de centro educativo en el caso de que el alumno o alumna realice alguna conducta que implique el maltrato entre iguales o violencia contra las mujeres o lleve a cabo cualquier agresión especialmente grave a cualquier miembro de la comunidad educativa. Esta medida va encaminada a proteger a las víctimas de situaciones graves o de acoso y facilitar las actuaciones encaminadas a restaurar el estado emocional de las víctimas en su contexto más cercano y conocido.

El nuevo Decreto Foral de Convivencia es el resultado de un prolongado trabajo conjunto con todos los miembros de la comunidad educativa. Introduce por primera vez la salud mental, el malestar socioemocional y su incidencia en la convivencia escolar, define el conflicto y lo diferencia del acoso e introduce la definición de las violencias más habituales proponiendo formas específicas de intervención, entre estas: la violencia contra las mujeres, la violencia racial o xenófoba, la LGTBI+fobia y la violencia por motivos de discapacidad.

Los estudios estadísticos previos impulsados por el Departamento de Educación en los últimos años determinaron la necesidad de actualizar el marco regulador de las prácticas educativas ante la constatación de la alta prevalencia de situaciones de conflicto, acoso escolar y ciberacoso en todas las etapas educativas. 

Esta norma establece un nuevo marco regulador de las prácticas educativas para la promoción de la convivencia positiva, entre ellas el método dialógico, el sistema de apoyo entre iguales y los programas de educación socioemocional. Se trata de gestionar pacíficamente los conflictos con estrategias orientadas a su desarrollo, como la mediación y las prácticas restaurativas.

Intervención ante la sospecha de acoso

El Decreto Foral define el protocolo de evaluación e intervención ante la sospecha de acoso entre iguales para identificar, evaluar y erradicar esas manifestaciones. Este protocolo lo aplicará el centro siempre que algún miembro de la comunidad educativa traslade la sospecha de la existencia de una situación de acoso entre iguales y formará parte del Plan de Convivencia, el cual a su vez formará parte del Proyecto Educativo de Centro. Para mejorar la prevención y la actuación, se define en el Decreto Foral con mayor claridad el ciberacoso presentando las características básicas del acoso y las propias de las conductas incluidas dentro de esta forma de violencia.

La salida del centro educativo del alumno o alumna que protagonice acoso o ciberacoso deberá contar con el visto bueno de la Dirección General de Educación, oído previamente el Consejo Escolar del centro, y será materializada mediante una resolución. El traslado se llevará a cabo preferentemente dentro de la red de centros y modalidad lingüística en la que se encuentre escolarizado el alumno/a. Excepcionalmente, cuando no se puedan garantizar unas adecuadas condiciones de escolarización del alumno/a agresor/a en un nuevo centro, se podrá acordar la suspensión del derecho de asistencia al centro por un periodo de quince días lectivos, adoptando todas las actuaciones que garanticen la protección de las víctimas. Si el alumno/a agresor fueran mayores de edad se podrá proponer la rescisión de la matrícula, previa audiencia al afectado, pudiendo rechazar una nueva solicitud de matrícula durante el curso escolar en el que se haya aplicado la rescisión. 

Una realidad preocupante

El primer estudio hecho en Navarra sobre vulnerabilidad y fortaleza emocionales en la educación, dado a conocer en noviembre de 2025, reflejó un aumento del 6% en casos de acoso escolar con respecto a las tasas declaradas en el mayor estudio realizado en la Comunidad Foral sobre acoso escolar y tecnológico elaborado en el curso 2022-2023 por encargo del Departamento de Educación por la catedrática de Evaluación y Diagnóstico Psicológico de la Universidad del País Vasco (EHU), Maite Garaigordobil, y en el que, a través de una muestra voluntaria y anónima de 15.544 estudiantes, se determinó que un 48,4% del alumnado declaraba haber sufrido acoso escolar presencial. 

El trabajo, elaborado por la Cátedra de Inteligencia Emocional UNED Pamplona - Fundación Caja Navarra en virtud del convenio de colaboración firmado con Educación, resaltó la necesidad de fortalecer la educación emocional en las aulas, con formación específica para el profesorado. Aproximadamente un 54 % del alumnado navarro de Primaria y Secundaria de centros públicos y concertados manifestó haber sufrido una o más conductas de bullying presencial o cara a cara, bien de tipo físico, verbal, social o psicológico.

El estudio de la Cátedra de Inteligencia Emocional recogió datos obtenidos en el curso 2024-25 sobre una muestra representativa, voluntaria y anónima, de 3.410 estudiantes y 1.481 docentes de Primaria (5º y 6º), ESO, Bachillerato, y FP (Básica, Grado Medio y Grado Superior) y fue realizado por el director científico de la Cátedra de Inteligencia Emocional de UNED Pamplona - Fundación Caja Navarra, y catedrático de Métodos de Investigación y Diagnóstico en Educación de la UNED, Juan Carlos Pérez-González.

El análisis resaltó asimismo que en el último año había crecido también hasta el 46% el porcentaje de alumnado de Primaria y Secundaria que reconocía haber realizado una o más conductas de bullying presencial o cara-a-cara, ya sea físico, verbal, social o psicológico. Este porcentaje de estudiantes que realizaron el rol de agresor o agresora superaba en más de 10 puntos porcentuales los datos del 32% en 2023, y constituyó otro aumento relevante y preocupante.