El colectivo de aficionados Sadar Bizirik ha exigido este jueves a la delegada del Gobierno en Navarra, Alicia Echeverría, que rectifique las declaraciones que hizo el miércoles sobre los incidentes en el estadio El Sadar tras el reciente partido entre Osasuna y Real Madrid, y también le ha instado a hacer autocrítica.

En un comunicado, Sadar Bizirik "exige a la delegada del Gobierno que rectifique sus declaraciones".

"Es absolutamente incomprensible que todavía no exista ni un ápice de autocrítica desde la Delegación del Gobierno, ante unas agresiones policiales que afectaron a numerosas personas socias de Osasuna", ha aseverado el colectivo.

Sadar Bizirik también ha mostrado "su voluntad para reunirse y mostrar a la delegada del Gobierno los testimonios recopilados así como las evidencias gráficas de las consecuencias de las cargas policiales".

"De no existir una rectificación en sus declaraciones por parte de la delegada del Gobierno, Sadar Bizirik exigirá su dimisión o cese inmediato en la marcha silenciosa convocada para este sábado a las 12:00 horas desde la Plaza de los Fueros", ha advertido el colectivo.

También ha hecho un llamamiento "a la sociedad navarra, más allá de la afición al fútbol, a acudir a la marcha silenciosa convocada".

Cronología

  • Sábado, 21 de febrero. Tras el Osasuna-Real Madrid, una intervención de la Policía provoca escenas de pánico en El Sadar.
  • Lunes, 23 de febrero. El portavoz del PSN, Kevin Lucero, defiende a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado tras la intervención en El Sadar.
  • Martes, 24 de febrero. La delegada del Gobierno dice que las cargas fueron adecuadas y proporcionadas
  • Miércoles, 25 de febrero. El vicepresidente primero, Javier Remírez, lamenta los hechos y desea en rueda de prensa que las identificaciones se acometan de la manera más cívica posible.
  • Viernes, 27 de febrero. Osasuna decide personarse en la causa que se vaya a abrir para esclarecer los hechos, que investiga en una comisión.
  • Miércoles, 4 de marzo. La delegada se reafirma en sus declaraciones del día 24.
  • Jueves, 5 de marzo. El Parlamento debate una moción sobre las cargas.


“No se puso en riesgo a nadie fuera de los incidentes”

La Delegación de Gobierno ha optado por afrontar la crisis de las cargas policiales en El Sadar mediante una estrategia: tirar hacia adelante. La semana pasada, la delegada, la socialista Alicia Echeverría, ya dijo en la televisión pública que las cargas habían sido adecuadas y proporcionadas, aunque las imágenes recogidas por los aficionados en sus móviles mostraran un caos de embudos y golpes por los vomitorios y pasillos del estadio, a reventar tras la victoria de Osasuna ante el Real Madrid. Ayer, en una rueda de prensa once días después de los hechos, Echeverría compareció para reafirmarse en su primera valoración y dar un paso más allá, hasta afirmar que las cargas policiales “no pusieron en riesgo a nadie” que no estuviera involucrado en los incidentes, a pesar de que no ha hablado con ninguna familia tras los incidentes, respondió a una pregunta concreta sobre el tema.

Los vídeos de la actuación policial están ahí, los ha podido ver ya todo el mundo, porque han circulado por medios y redes. También ha habido testimonios de pánico, muchos publicados en cartas de ciudadanos en este periódico. Incluso la corriente Sadar Bizirik dio una rueda de prensa para denunciar que hubo más de 30 personas golpeadas. Pero ayer la delegada decidió comparecer –con el jefe de la Policía, Manuel Jesús del Collado Olivares; y el jefe regional de operaciones, Carlos Moreno, en primera fila– para volver a dar la razón a la Policía, dar algún detalle sobre la intervención y anunciar que el cuerpo policial trabaja en una investigación para dirimir si algunos de los aficionados involucrados en el lanzamiento de objetos pudieron cometer algún ilícito penal.

Incidentes tras el partido entre Osasuna y Real Madrid en el interior de El Sadar

Incidentes tras el partido entre Osasuna y Real Madrid en el interior de El Sadar DIARIO DE NOTICIAS

El asunto está ya en el juzgado de instrucción número 1 de Pamplona, así que Echeverría omitió dar detalles concretos sobre qué objetos se lanzaron al campo –al margen del que desencadenó la actuación policial– o sobre el estado de los siete policías que sufrieron heridas tras el operativo, que empezó dentro del estadio y continuó fuera con otras cargas y “volcado de contenedores”.

Hubo 6 lanzamientos 

Echeverría hizo un relato de los hechos en el que no estuvo quizá lo más interesante: la explicación de en qué momento la actuación policial se salió de madre y provocó las imágenes que todos hemos visto. Sí que explicó que hubo varios lanzamientos, y no uno, y que se produjeron pese a que desde la megafonía había habido un aviso. “No se produce un único lanzamiento, sino que desde graderío sur se registra el lanzamiento de objetos al menos en seis momentos documentados gráficamente. De hecho, hubo una solicitud por megafonía. A pesar de la advertencia, los lanzamientos no cesaron”, detalló.

Echeverría explicó que el motivo real de la intervención fue el lanzamiento de una botella de agua llena y tapada con un globo –ya que a la entrada la seguridad había retirado el tapón del recipiente–, y no la botella vacía y arrugada que el árbitro reflejó en el acta del partido.

La Policía intervino a petición de la seguridad del club, que solicitó ayuda cuando al intentar identificar al supuesto autor del lanzamiento unas personas de alrededor mostraron una actitud “hostil y violenta”.

No fue una rueda de prensa plácida para Echeverría, a quien por momentos se le vio incómoda, tensa, casi molesta ante las preguntas de los periodistas. Dejó una de esas frases crípticas que resumió bien la comparecencia entera: que la actuación policial fue “la que fue” por “lo que fue” y que la labor de los antidisturbios no es “la más bonita”.

Tampoco quiso abordar el debate competencial, asunto que ahora “desvía” el tema y que debería abordarse con otra serenidad, dijo. Y también rechazó haberse sentido desautorizada por las palabras del vicepresidente Remírez, que abogó porque las detenciones se hagan de la manera más cívica posible.