Foro Hiria, organizado por DIARIO DE NOTICIAS, ha girado este martes en torno a la movilidad urbana sostenible en Navarra, uno de los grandes retos de las ciudades del siglo XXI y un debate que no solo afecta a la forma de desplazarse, sino también al modelo de ciudad, a la transición ecológica y a la calidad de vida de la ciudadanía.
En un momento en el que el transporte público, la red de carriles bici y el vehículo eléctrico transforman la convivencia en el espacio urbano, el encuentro busca profundizar en esta realidad y generar un espacio de reflexión compartida sobre cómo compatibilizar el crecimiento económico con la sostenibilidad y la cohesión social.
El evento, que cuenta con el patrocinio del Gobierno de Navarra, el Ayuntamiento de Pamplona-Iruña y la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, además de la colaboración de Moventis TCC, ha comenzado a las 10.00 horas en La Fábrica de Gomas con el saludo de bienvenida de la directora de DIARIO DE NOTICIAS, Ana Ibarra, seguido de la apertura institucional por Óscar Chivite, consejero de Cohesión Territorial del Gobierno de Navarra.
Repase el Foro Hiria:
El consejero de Cohesión Territorial, Óscar Chivite, situó la movilidad como una de las grandes palancas de transformación social, subrayando que “nunca antes en Navarra el compromiso con la movilidad sostenible, segura y saludable había tenido tanto protagonismo”. Consciente de que el transporte es responsable del 30% de las emisiones de CO2, Chivite desgranó una estrategia basada en tres escalas de distancia:
Estrategia por distancias e independencia energética
En la larga distancia, reivindicó el papel estratégico del tren como el aliado clave del sector empresarial para ganar eficiencia y reducir costes, destacando los 457 millones invertidos en el TAV en los últimos seis años. Para la media distancia, el hito es garantizar que cualquier localidad de más de 25 habitantes tenga servicio, potenciando el transporte a demanda. “Debemos asegurar la movilidad de las personas vivan donde vivan”, afirmó, citando el éxito de la concesión de Tudela, donde el uso del autobús ha crecido un 75%.
Finalmente, en la movilidad corta, el foco está en la bicicleta, con una inversión de 25 millones desde 2019 para más de 100 kilómetros de rutas ciclables. Chivite vinculó toda esta hoja de ruta con un objetivo mayor: lograr la independencia energética de la comunidad. “Navarra fía sus inversiones al acceso a infraestructuras y servicios que garanticen una movilidad alineada con el medio ambiente”, concluyó.
Cirugía urbana: De la restricción a la alternativa real
En la primera mesa de debate, Berta Miranda, Borja Izaguirre y David Campión analizaron la transformación necesaria de nuestras calles. Izaguirre, concejal de Ciudad Habitable, defendió la necesidad de “poner al peatón en el centro de la pirámide”, advirtiendo que cuando se le aporta demasiada superficie al vehículo privado, “la vida cotidiana está condicionada al coche”. Por su parte, David Campión, presidente de la Mancomunidad, quiso alejar el estigma restrictivo de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) insistiendo en que “no es una restricción”, sino una medida que debe acompañarse de alternativas para ganar en salud y silencio.
No obstante, el debate no rehuyó la cuestión económica. Campión fue contundente sobre la sostenibilidad al recordar que “lo que pagan las personas por subirse a la villavesa no cubre el coste real del servicio”, proponiendo una tasa de movilidad para dotar de mayor autonomía financiera al sistema. Berta Miranda, directora general de Transportes, coincidió en la necesidad de ganar eficiencia, señalando que “no tiene sentido ir a poblaciones de 100 habitantes con autobuses grandes” que generan ruido y peligro, apostando decididamente por el refuerzo del transporte a demanda.
LAS CIFRAS CLAVE
- El transporte genera el 30% de las emisiones de CO2 en Navarra.
- En los últimos seis años se han invertido 457 millones en el tren de alta velocidad, mientras que el programa de bonos para reparación de bicicletas ha beneficiado a más de 11.500 personas desde 2020.
- Para el año 2026, la previsión de aportación del Gobierno de Navarra al servicio de villavesas asciende a 16,7 millones de euros.
Urbanismo con perspectiva de cuidados y género
La segunda mesa puso el acento en el factor humano y los errores de diseño estructural. Sara Ortiz Escalante, socióloga del Col·lectiu Punt 6, reclamó un cambio de paradigma para “modificar las políticas que han privilegiado a una minoría”, poniendo el foco en la movilidad de cuidados. Según Ortiz, estos desplazamientos no son lineales, sino “trayectos muy complejos, poligonales” que enlazan múltiples tareas diarias, y recordó que “la movilidad sostenible solo puede entenderse plenamente si incorpora la perspectiva de género”.
Julián Sastre, presidente del Instituto de Movilidad, fue crítico con las medidas superficiales, advirtiendo que si los vehículos “siguen siendo coches, aunque sean eléctricos, no estamos cambiando el modelo” y exigió que el transporte público sea el ‘pata negra’ de la movilidad para convencer al ciudadano por pura eficiencia.
El abogado Jesús Mari Ramírez aportó la visión normativa, sentenciando que ante el desfase de los planes actuales “no hay que modificar los pnateamientos, hay que cambiar el modelo”, abogando por ciudades más densas donde la movilidad sea el esqueleto vertebrador.
Conclusión: Una ciudad caminable "por decisión"
El alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, clausuró el foro con un análisis que combinó la perspectiva histórica con los retos estratégicos de la ciudad. Bajo la premisa de que “los modelos urbanos no son permanentes”, Asiron recordó que, frente al paradigma del siglo XX que priorizó el automóvil, “el modelo de ciudad del coche ya ha mostrado sus límites” de congestión y ruido.
Asiron centró su intervención en la apuesta por la “ciudad de los quince minutos”, un modelo factible en Pamplona gracias a barrios consolidados como San Juan, Iturrama, Txantrea, Mendillorri o Rochapea. El objetivo es que los barrios tengan "vida propia" y que las necesidades cotidianas se resuelvan cerca de casa mediante la protección del comercio de proximidad, la mejora de aceras y la creación de recorridos escolares seguros.
Finalmente, el alcalde explicó que Pamplona transita del paradigma de la movilidad al de la accesibilidad, donde el éxito no es absorber tráfico, sino asegurar que cualquier ciudadano llegue a su destino sin depender del vehículo privado. Citó ejemplos como la transformación de Pío XII o el corredor de Beloso como pasos hacia ese horizonte “más limpio, más seguro y más justo”. Su frase final resumió el espíritu del foro: “La Pamplona de 1926 era caminable por necesidad; la Pamplona de 2026 quiere ser transitable por decisión”.