Osasuna Magna se lleva una vez más la final de la Copa de Navarra ante un Vulcanizados Ruiz Tafa que debutaba como finalista y que obligó al Xota a jugar la prórroga para poder levantar el trofeo.
El partido comenzó con los de Miguel Hernández que apostaban por una presión alta, pero sin llegar a asfixiar, mientras que el Tafa se replegaba en su propia pista, buscando cerrar espacios y salir con criterio. Los de Luisma saltaron a la pista muy concentrados y, en los compases iniciales, mostraron una buena circulación de balón. Sin embargo, Osasuna Magna supo contener ese arranque y evitar que su rival se adelantara. Aunque Mendive tuvo la primera opción clara, fue Albert Ortas quien inauguró el marcador. El catalán aprovechó un preciso pase desde la esquina de Josu Mendive para empujar el balón al fondo de la red y poner el 1-0.
El Tafa no se amilanó y también generó peligro. Unai Martínez desbordó por la banda derecha y cruzó un balón al segundo palo, donde Xabier Erviti no llegó por centímetros. Aquella acción fue el preludio del empate. Poco después, Erviti filtró un pase que dejó solo a Natxo, quien superó a Palazón con una pisada con la derecha para definir con la izquierda y establecer el 1-1 en Olite.
Osasuna Magna dispuso de más ocasiones en el tramo final, pero le faltó precisión en el último pase o remate. Planillo y Palazón sostuvieron a los suyos para que el encuentro llegara al descanso en tablas.
Osasuna Magna, teniendo en cuenta las tablas en el marcador, salió tras el paso por vestuarios con una marcha más. Mucho movimiento de balón, cambios de ritmo y circulación del Xota para intentar sacar de sitio a un Tafa muy bien plantado atrás. También apareció la calidad individual en el uno contra uno, además del recurso al tiro exterior para tratar de superar a Juan Zardoya.
Ion Cerviño lo intentó en dos ocasiones. Primero condujo el balón hacia el centro y armó un potente disparo que se estrelló en el palo. Y, poco después, tras otro pase de Cerviño, Íñigo Amezqueta, al intentar despejar, estuvo a punto de introducir el balón en su propia portería. Finalmente, su compañero reaccionó con reflejos para enviar el balón a córner. En el minuto 32, los de Luisma apostaron por el portero-jugador para asegurar más posesión de balón, amenazar más a los de Miguel Hernández y obligar a que el partido se decidiera en la prórroga.
El partido se decidió en la prórroga
De este modo, tuvo que aparecer Asier Llamas para salvar a su equipo del empate con un gol de portería a portería. Poco después, Mario Sánchez vio la segunda tarjeta amarilla y tuvo que abandonar la pista. Y, a pesar de jugar en inferioridad numérica, el Tafa logró aguantar el 2-1.
Sin embargo, nada más recuperar la igualdad de efectivos, los de Irurzun volvieron a ampliar la ventaja en el marcador. Primero fue Dani Saldise quien cruzó el balón a la perfección y, ya en el tramo final, Ion Cerviño sentenció tras robar el balón y colarlo entre las piernas de Jesús Preciado.