Navarra va a ampliar las tarjetas de estacionamiento a las más de 19.000 personas con algún grado de dependencia. Se trata de una medida pionera a nivel estatal que busca mejorar las condiciones de accesibilidad de estas personas y equiparar su situación a la de las personas con discapacidad, que son quienes hasta ahora tienen acceso a esta tarjeta, que permite aparcar en las plazas reservadas para ello.
En concreto, el departamento de Derechos Sociales trabaja en la redacción de una Orden Foral que regule los requisitos y el procedimiento para la obtención de la tarjeta de las personas con dependencia, a quienes solo les sería válida en Navarra, mientras que el ámbito de aplicación de las tarjetas de las personas con discapacidad es estatal.
El objetivo, apunta el departamento, es “mejorar sus condiciones de accesibilidad, compensando los problemas de movilidad que les afectan y les dificultan el ejercicio de sus derechos en condiciones de igualdad con el resto de personas”. De este modo se quiere equiparar las condiciones de accesibilidad de estas personas en este ámbito a las personas que tienen reconocida oficialmente una discapacidad y dificultades de movilidad y por ello son acreedoras de la tarjeta de estacionamiento prevista en un Real Decreto estatal.
Casi 12.000 mujeres con dependencia
Hasta ahora, a las personas con dependencia les tenían que reconocer la discapacidad para poder acceder a la tarjeta de estacionamiento. De hecho, Derechos Sociales calcula que, aproximadamente, el 20% de las personas solicitantes de la valoración de discapacidad ya tienen reconocida la dependencia, por lo que con esta medida también se prevé aligerar la lista y los tiempos de espera.
Al cierre de febrero, un total de 19.111 personas tenían reconocida la dependencia en Navarra, 11.994 mujeres y 7.117 hombres. De ellos, 8.811 eran dependientes moderados (grado I), 7.039 severos (grado II) y 3.426 eran grandes dependientes (grado III). Por edades, el 80% de las personas con dependencia eran mayores de 65 años (15.527), seguidos de los del grupo de 35-64 años (2.071) y de los menores de 34 (1.678).
Registro único
Cabe recordar que Derechos Sociales creó a finales de 2022 un registro único de autorizaciones para todas las tarjetas de estacionamiento para personas con discapacidad, con el objetivo de evitar duplicidades y usos indebidos de las credenciales. Todas las personas que ya poseían la credencial tuvieron que renovarla y, desde la puesta en marcha del registro único, el departamento ha expedido un total de 9.813 tarjetas.
En concreto, las nuevas tarjetas creadas en 2022 son únicas, personales e intransferibles, en caso de que la destinataria sea una persona física, y solo pueden ser utilizadas cuando la persona titular conduzca un vehículo o sea transportada en él.
De esta manera, únicamente en el caso de que la titularidad corresponda a una persona jurídica la tarjeta estará vinculada a un número de matrícula de vehículo, que deberá estar destinado exclusivamente al transporte de personas con movilidad reducida.
Para evitar falsificaciones, las credenciales actuales incluyen una etiqueta quazar, que permite verificar que cada tarjeta es auténtica, con lo que se evita el fraude y abuso en la utilización de las autorizaciones, impidiendo de manera activa el uso de tarjetas no válidas o fotocopiadas.
Un año de espera para una valoración de discapacidad
La demora para que a una persona le valoren la discapacidad en Navarra se ha conseguido reducir en los últimos meses, pero a un ritmo más lento de lo deseable. El pasado mes de septiembre, el plazo medio para recibir una valoración de la discapacidad tocó techo con 18 meses, el triple de lo que estipula la ley, que marca un máximo de 6 meses.
No obstante, en los últimos meses se ha ido reduciendo y en enero –último mes con datos disponibles– la demora media se quedaba en 13 meses, es decir, más de un año y más del doble del límite legal.
Sin embargo, desde el departamento de Derechos Sociales aclaran que las personas que necesitan la valoración de forma urgente son atendidas por vía preferente. En concreto, las que son urgentes se ven en una semana y las prioritarias en un mes, algo que tramita el personal de Trabajo Social.
Además, el departamento ya aumentó el personal y los equipos de valoración y ahora, con la extensión de la tarjeta de estacionamiento a las personas con dependencia, prevé también aligerar la espera para una valoración de discapacidad, ya que muchas personas con dependencia reconocida ya no tendrán que pedir la discapacidad para acceder a la tarjeta.
El problema de los largos tiempos de espera para la valoración de la discapacidad no es nuevo ni exclusivo de Navarra, ocurre en todo el Estado y se ha agravado en los últimos años por varios factores, pero uno de ellos es el “crecimiento exponencial” de las solicitudes de valoración de discapacidad y que se debe, precisamente, a que en 2023 se reguló la tarjeta de estacionamiento para personas con discapacidad, lo que aumentó la demanda.