Osasuna Magna regresó de vacío de su visita al Alzira tras caer derrotado por 4-2 en un duelo directo y vital por la salvación. El conjunto navarro, que encaraba el choque con la intención de poner tierra de por medio con la zona de descenso, acabó sucumbiendo ante la eficacia local y un inoportuno error en los compases finales que dictó la sentencia definitiva.

El partido fue una montaña rusa de emociones en la que el Xota siempre tuvo que remar a remolque. Pese a las dificultades, el equipo de Miguel Hernández mostró capacidad de reacción en dos ocasiones. Ion Cerviño firmó el 1-1 para devolver las tablas al marcador y, más adelante, J. Linhares anotó el 2-2 que mantenía vivas las esperanzas de puntuar en territorio valenciano.

Sin embargo, la falta de puntería en los momentos clave penalizó a los verdes. Según el propio club, el equipo "no tuvo el acierto para empatar" cuando el marcador volvía a estar en contra. Con Osasuna Magna volcado en busca de la igualada, un error final permitió al Alzira anotar el cuarto gol y cerrar el partido, dejando los tres puntos en casa de un rival directo.

Esta derrota deja al Xota en una situación delicada, obligándole a seguir peleando en las próximas jornadas de la Liga Plenitude con la presión de los puestos de peligro cada vez más cerca. La plantilla deberá hacer borrón y cuenta nueva para afrontar el siguiente compromiso en Anaitasuna y recuperar la senda de la victoria.