turín. El seleccionador italiano de fútbol, Marcello Lippi, indicó que ve en el Inter de Milán, "justo campeón de todo", un "ejemplo" de cara al Mundial de Sudáfrica en el que el país transalpino defiende su título, cosechado hace cuatro años en Alemania. "La final de la Champions fue una gran noche, una fiesta para el fútbol italiano. Veo en ellos un buen ejemplo de cara al viaje que vamos a emprender en Sudáfrica", señaló el seleccionador.
Lippi, que ayer acudió a la ceremonia en el Palacio Real de Venaria (Turín) que marcó el inicio de la concentración de los 28 jugadores que ha convocado y de los que saldrán los 23 que se llevará a Sudáfrica, también levantó la polémica cuando aseguró que habrá muchos italianos que irán contra la selección.
"En Italia siempre ha existido quien ha remado contra la selección. Esta vez hay quien lo ha dicho abiertamente. A veces es por motivos políticos o porque un jugador no ha sido convocado", añadió el seleccionador.
bronca de los hinchas De hecho, la selección no comenzó con buen pie su concentración pues hizo enfadar a los aficionados cuando los jugadores no se detuvieron a saludarles o a firmar algún autógrafo, por lo que fueron despedidos antes de partir hacia el lugar de concentración en Sestriere (Turín), en el norte de Italia, con silbidos y al grito de "vergüenza". Miles de aficionados esperaban desde primeras horas de la mañana a las afueras del Palacio Real de Venaria, aunque a la salida de la presentación, los jugadores subieron directamente al autobús. Los hinchas de la azzurra comenzaron a llamar a sus ídolos para poder hacerles alguna foto o pedirles el ansiado autógrafo, pero los jugadores se limitaron a saludar desde lejos sin acercarse.