A 92 kilómetros de Pamplona, situado en la Merindad de Tudela, en la Ribera de Navarra se encuentra Cintruénigo, un municipio de apenas 8.000 habitantes que tiene a su equipo, el Cirbonero, como el que menos goles ha encajado, dos, de los 492 equipos que conforman la Primera y Segunda División, así como la Primera, Segunda y Tercera RFEF. Además, es uno de los 10 conjuntos de los 320 que forman la Tercera RFEF que se encuentran invictos y todavía no conocen la derrota.
Después del exitoso legado que dejó Sergio Vázquez en Cintruénigo, que consiguió clasificar al equipo para cuatro de sus cinco fases de ascenso disputadas hasta la fecha, Xabi Mata desembarcó en verano en un proyecto que, en el primer tercio de competición, presenta unos resultados inmejorables. “Los números dicen que en diez jornadas nos han metido dos goles y la verdad es que son números extraordinarios. Lo malo es que son difíciles de igualar para lo que viene. Pero es motivo para estar contentos y es trabajo de todo el equipo. Todo el mundo trabaja un montón: delanteros, centrocampistas... Y la verdad es que en ese sentido no tenemos ninguna pega”, reconoce el técnico.
“La verdad es que nos han hecho tan pocos goles porque nos llegan poco y esa es la línea a seguir. Nosotros hablamos de que intentamos tener el control del partido y en muchas ocasiones lo estamos consiguiendo al tener la pelota y en los momentos en los que nos aprieta el rival el equipo se arma muy bien y trabaja muy bien para que nos lleguen en muy pocas ocasiones”, continúa el preparador.
Después de deshacerse en elogios hacia el club, la afición, sus jugadores y su cuerpo técnico, Mata admite encontrarse, pasado el primer tercio de competición, “con la ilusión de seguir trabajando semana a semana como lo estamos haciendo porque lo importante está por llegar, y está claro que para conseguir cosas importantes hay que disfrutar del día a día, de ir planteando cada partido y de ir disfrutándolos”.
En esa línea, el entrenador conocía que tenía “una responsabilidad tremenda” cuando llegó a Cintruénigo, “por el club que es y por llegar a un lugar donde Sergio Vázquez había hecho unos años gloriosos. A partir de ahí piensas que puedes ir de menos a más y que lo primero es hacer bloque. La gente ha puesto tanto de su parte que el bloque se ha hecho rápido. Yo considero que el grupo todavía tiene bastantes cosas todavía por mejorar, y que no tenemos que pensar en lo que hemos hecho, sino en lo que nos viene por delante, que al final es la manera de competir y de ir a por objetivos ambiciosos. Yo acepto este reto, que es lo que buscaba, porque era lo que me pedía el cuerpo. Ahora me siento un privilegiado por estar en un lugar cómodo”.
El Cirbonero se ha convertido en el tapado desde que comenzó la competición, por el buen hacer de resultados del Pamplona y del Subiza. Ahora, se ha convertido en un serio aspirante al play off y, quién sabe, al ascenso directo. “Nosotros estos temas no los comentamos, nos abstraemos, y la clasificación no la miramos mucho. De hecho, el punto que nos hemos marcado para mirarla es cuando llegue el parón de Navidad. Es cierto que el Subiza empezó, junto con el Pamplona, a un nivel espectacular en cuanto a resultados y sensaciones. Ahora vamos nosotros por delante, pero el Subiza sigue teniendo un equipazo, el Cantolagua está haciendo un temporadón, el Pamplona está haciendo una buena temporada... y los equipos que vienen por detrás lo están haciendo fenomenal. En vez de compararnos con los demás estamos fijándonos en nosotros mismos y en esa mentalidad competitiva que queremos trasladar al campo”, detalla.
La clave de este Cirbonero reside “en la palabra equipo, que en poco tiempo hemos logrado que el puzzle sea bueno. Sacrificio, compañerismo, el trabajo diario... son claves. Hemos llegado a un nivel óptimo y ahora está lo complicado, que es mantenerlo. Tenemos confianza absoluta en todos los jugadores para hacerlo. También podemos mejorar en cosas individuales y en aspectos colectivos, pero hay una base sólida que nos hace estar en un buen nivel cada fin de semana y en esa línea tenemos que seguir”, desgrana el preparador.
Por último, y preguntado por objetivos, Xabi Mata finaliza señalando que “la directiva fue muy clara en cuanto a lo que quiere para el club a medio y largo plazo y yo estaba de acuerdo. Se marca que el Cirbonero tiene que tener una idea de juego y está claro que si lo conseguimos, el objetivo clasificatorio es lo siguiente. Llegados a este punto, queremos estar en ese play off final y ahí estar en lo más alto posible”.
Los 10 equipos invictos
RS Gimnástica Torrelavega (Cantabria)
Fuenlabrada B (Comunidad de Madrid)
Atlético B (Comunidad de Madrid)
Júpite Leonés (Castilla y León)
Guijuelo (Castilla y León)
Torremolinos (Andalucía y Melilla)
Recreativo (Andalucía y Ceuta)
Cirbonero (Navarra)
Varea (La Rioja)
Villarrobledo (Castilla la Mancha)