A las 18.30 horas del pasado 31 de diciembre, José Luis Belzunegui Apezteguía giraba por última vez la llave en la cerradura de su tienda centenaria de Elizondo y ponía fin a una saga familiar que comenzó el año 1901 con su aitetxi Tomás Belzunegui Mendive.

Pero no era el fin del histórico local Belzunegui, ubicado en la calle Jaime Urrutia, nº 44, ya que el sábado 28 de febrero, dos meses después, a las 9.30 horas, esa misma cerradura volvía a girar y suponía el regreso del comercio a la oferta de Elizondo. La encargada de girar la llave era María José Goyeneche Burcaicea, “una chica de Elizondo”. La reapertura de la tienda no sería el único regreso, ya que también suponía el regreso de María José a su pueblo tras 34 años de vivir otras experiencias.

De Irun a Elizondo

Al frente se sitúa ahora María José, que recuerda que salió de Elizondo con destino Lesaka muy joven “con 24 años o así” donde sigue viviendo. Durante los últimos casi 11 años ha estado al frente de la tienda de ropa, JOSS Moda, en la avenida Gipuzkoa de Irun, “es una calle supercomercial paralela al paseo Colón, hay de todo, estaba encantada, con la gente, con los comerciantes, con mucha sintonía entre nosotros, estaba supercontenta, me dio mucha pena cerrarla”, afirma.

Cerrado el ciclo de Irun, la elizondarra a vuelto a su pueblo para iniciar una nueva etapa en la que combina el respeto por la tradición de este comercio centenario con una renovada apuesta por la moda femenina.

Emocionada afirma que “regreso a mis orígenes, surgió la oportunidad, además mi madre es muy mayor y dije es el momento de pasar más tiempo con ella, fue una decisión rápida la verdad”.

Recuerda que “vine a ver la tienda, estuve con José Luis que es encantador y le di el si prácticamente al día siguiente, fue muy rápido, además soy una mujer de impulsos y dije, es el momento, me dio muy buenas vibraciones”.

Recuerdos

Además, Belzunegui es una tienda que María José conoce de toda la vida, “recuerdo la tienda vieja, la anterior (antes de su ubicación actual el comercio estuvo en la calle Jaime Urrutia nº 15), iba con la ama, yo era una cría y la ama compraba telas porque era modista y fíjate, ahora estoy yo en la tienda”.

“Desde muy cría sabía que la moda era lo mío, mi ama Socorro, era una muy buena modista, a mi coser no me gusta, pero cuando era una cría le decía a la ama, hazme un vestido así, así y así, y me lo hacía, la moda es mi pasión”, afirma.

Nuevo Belzunegui

Desde un principio la comerciante tenía claro que iba a mantener la esencia de Belzunegui “mantengo el material que tenía José Luis, lo mismo, boinas, bombachos, ropa de hogar, protección de cama, las mismas marcas de ropa de caballero, y a ropa de señora le he dado un giro, pero me estoy adaptando al medio, tengo que saber lo que le gusta a la gente, y he puesto una parte de fiesta, que es lo que llevaba en Irun y es un poco mi sello, una parte pequeña porque no sé si va a funcionar o no. También llevo complementos, bolsos, pendientes… pues un poco de todo”. Se ríe y afirma que también mantiene, cosa que pensaba que ya no existían, “los tres modelos de pantalón azul Vergara, de trabajo, el clásico y el abierto”.

Está muy agradecida de cómo le han aceptado en el pueblo y en el valle, “me aceptado superbién, estoy muy agradecida, la gente es muy llana muy agradable, estoy encantada” y añade que “el 99 por ciento de los clientes que han entrado por la puerta están contentos de que Belzunegui siga abierto, me han deseado mucha suerte, la gente está encantada y yo también”.

En estos dos meses de trabajo ha querido “ofrecer lo mejor de mí a mis clientas, cuando estoy con ellas hago hincapié en que no voy a traer cincuenta prendas iguales, no dejas de ser pueblo y como que no, voy a ofrecer exclusividad y que salgan contentas, me gusta asesorar cuando me piden asesoramiento”.

Defensora de los comercios en los pueblos, considera que “los comercios dan vida al pueblo, la gente visita los comercios, hay movimiento, la economía se mueve, creo que es positivo para todos. Entiendo que vayas fuera y pases el día, pero hay que apoyar al pequeño comercio, sí o sí”.

Como objetivos para este primer año se marca “seguir como estoy, voy superbién, estoy supercontenta”.