Para corderos 'asaos', Terete y allá 'cuidaos'… Así reza el eslogan que ha acompañado siempre a este restaurante de Haro, una localidad de La Rioja conocida por sus vinos y su gran gastronomía, donde lleva haciendo historia desde 1877. Son 150 años de trayectoria de un negocio familiar, tan extensa que resulta difícil de abarcar en un artículo. Desde entonces hasta el día de hoy, el legado familiar ha pasado de generación en generación hasta llegar a la quinta, en cuyas manos está ahora la gerencia, y con la sexta ya trabajando en el establecimiento.

Los hermanos Cristina, Alberto y Javier Gutiérrez son ahora los pilares del negocio, con Alberto y Jaime del Val Gutiérrez ya integrados en el equipo. Ellos insuflan vida cada día en la actualidad al restaurante Terete.

Vista de la entrada al restaurante, un clásico en Haro. Terete

Ha pasado el tiempo, pero un siglo y medio después, la esencia sigue siendo la misma: cocina tradicional basada en el cordero asado al horno de leña y producto local y de temporada de la huerta de La Rioja.

En el Terete, cuidan cada detalle y nada se deja a la improvisación para velar por la calidad. Muestra de ello es que seleccionan personalmente cada semana los corderos en los rebaños de la zona (50 km. a la redonda).

En este vídeo puedes descubrir la historia y filosofía del restaurante en boca de la propia familia que lo regenta:

Al cordero se suman como especialidades de la casa la menestra de verduras, que le da fama, y la casquería de cordero.

Al cordero asado se suman como especialidades de la casa la menestra de verduras y la casquería de cordero

La bodega, un plus del terete

Otro plus de la propuesta hostelera del Terete es su bodega. En ella elaboran el vino de la casa, para tomar en el restaurante, que al modo de ver de sus responsables “marida bien con la gastronomía que ofrecemos”. Referencias como Viña Cristina y Terete Reserva Especial y Terete Gran Reserva. Todos pasan por barrica y tienen cierta crianza. Precisamente, la crianza se lleva a cabo en los seis calados del siglo XVI ubicados bajo el restaurante, que sus propietarios han restaurado. Tales calados dan el nombre al barrio y los hacen el lugar perfecto para envejecer el vino en unas condiciones óptimas. Precisamente, el barrio de las cuevas y el de la estación son los barrios vinícolas por excelencia de Haro.

Para conocer esta joya subterránea realizan visitas con catas de vinos todos los días a las 12.00 horas.

Por lo demás, el restaurante Terete cuenta con una carta de vinos con 600 referencias, locales sobre todo, desde los años 20, recorriendo 10 décadas distintas, pero también de otras D.O. e incluso algunos internacionales.

Restaurante Terete

C/Lucrecia Arana, 17. Haro.

La Rioja.

Tfno.: 941 31 00 23

www.terete.es

Aquí te muestra en primera persona Alberto Gutiérrez, uno de los tres hermanos al frente del restaurante Terete, más detalles del mismo y de la bodega:

En sus comedores trabajan a la carta y con menús para grupos, si bien el gran protagonista es su Menú Tradición, que consta de morcilla con pimentón y pimientos asados como aperitivos, un primer plato a base de menestra de verdura y como plato principal, la estrella, el cordero asado, más postre, el vino reserva de la casa, pan, agua y café. Todos ellos se pueden ver en la web www.terete.es con precios orientativos. Y las reservas se hacen por teléfono.

El restaurante Terete cuenta con cinco comedores, con una capacidad total de 290 personas

El restaurante Terete cuenta con cinco comedores, con una capacidad total de 290 personas. En un salón pueden acoger hasta 100 pax, perfecto para comidas de empresa o celebraciones, véanse comuniones. Como curiosidad, después de varias reformas y ampliaciones de comedores, mantienen su salón con bancos corridos de antaño, que imprime un sabor especial a la cita para el paladar.

En todos ellos impera el estilo clásico, recio como sus raíces, donde no faltan "el mantel y las servilletas de hilo, buena vajilla, buenas copas y buen servicio”, recalca Jaime del Val Gutiérrez, uno de los miembros de la sexta generación que trabaja ya en el restaurante.

Vista de un comedor del restaurante. Terete

A este templo del sabor popular, cada generación al frente le ha dado su toque. Pero si algo mantienen desde su fundación es el buen trato al cliente, al que cuidan para que se sienta como en casa. Y tampoco cambia allí la máxima familiar: “Atendemos a todo el mundo, aunque a veces haya que esperar”, aseguran.

Con tales ingredientes, el Terete deja huella en el paladar de quien lo visita. Porque tras conocer Haro, una de las ciudades riojanas con mayor tradición vinícola, quién puede resistirse a comer en esta casa familiar, amante de la comida tradicional y cuyos pilares son los platos de temporada y la cocina local.

Horno donde asan los corderos.

Horno donde asan los corderos. Terete

Selección personal

De hecho, además de los corderos, seleccionan personalmente en el sector primario los espárragos, tomates… y demás género de la huerta, base de sus elaboraciones.

En carta, aparte del cordero, que asan con paciencia, sin prisas y con el toque de la leña, como único secreto, en el capítulo de las carnes tienen solomillo y chuleta, y para quien prefiera optar por el pescado, recomiendan probar la merluza.