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Tomates cherry, un bocado saludable que cuida tu vista y tu bienestar

Eso de que somos lo que comemos es cierto en muy buena medida. Nuestra salud depende de los alimentos de una manera fundamental así que vamos a descubrir diez frutas y verduras, y sus beneficios

Tomates cherry, un bocado saludable que cuida tu vista y tu bienestarFreepik

Los tomates cherry se consideran pequeños bocados muy nutritivos. Son pequeños, dulces y sabrosos, pero a pesar de su tamaño, ofrecen una gran cantidad de beneficios para la salud. Por ejemplo, gracias al betacaroteno y a la vitamina A que contienen, resultan esenciales para mantener una visión saludable. Estos nutrientes ayudan a prevenir la generación macular y la pérdida de visión relacionada con la edad, protegiendo la retina y mejorando la agudeza visual.

Además de los tomates cherry, analizamos otros tantos alimentos que conviene tener en casa para saborear y cuidar nuestra salud.

Un puñado de moras para retrasar el envejecimiento

Este fruto silvestre es una excelente fuente de vitamina C, que refuerza el sistema inmunológico y combate los efectos del envejecimiento celular gracias a su acción antioxidante. Además, las moras son ricas en fibra, lo que favorece la digestión, ayuda a mantener la saciedad y contribuye a un control de peso saludable.

Comer berenjenas también atenúa las líneas de expresión

No te olvides de incluir esta hortaliza en tus menús. Es muy versátil en la cocina –en pistos, rellena, asada...– y posee nasunina, una antocianina de potente acción antioxidante, que ayuda a enlentecer el envejecimiento cutáneo. Además, ayuda a mantener la piel más firme y tensa al favorecer la producción de colágeno por su aporte de vitamina C.

Las senderuelas aumentan tus defensas

Este hongo silvestre de color beige es ideal para incorporar a sopas, guisos y arroces a los que aporta un dulce sabor, proteínas vegetales y antioxidantes. Además, tiene propiedades antimicrobianas y antiinflamatorias, que elevan las defensas del organismo frente a infecciones.

Combate las enfermedades crónicas con legumbres

Lentejas, alubias, garbanzos, guisantes… Las legumbres no deberían faltar nunca en nuestra alimentación habitual por los grandes beneficios que proporcionan al organismo. Uno de ellos es su estupendo aporte de fitoquímicos, como los polifenoles, los flavonoides y los lignanos, que tienen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias y, por tanto, reducen el riesgo de enfermedades crónicas como las cardiovasculares, la diabetes y el cáncer.

Espinacas, un superalimento

Considerado un superalimento, las hojas de espinacas son ricas en vitaminas (A, C, K, B), minerales (hierro, magnesio, potasio) y antioxidantes. Se pueden tomar crudas en ensaladas o salteadas con diferentes legumbres como garbanzos o alubias, con patatas, o también acompañando carnes, pescados...

La escarola mejora la flora intestinal

Destaca por sus hojas rizadas y su sabor ligeramente amargo, que estimula la producción de bilis y favorece la digestión de las grasas. También aporta agua, vitaminas A y C y fibra como la inulina. Esta última aumenta la presencia de bacterias beneficiosas a nivel intestinal, lo que facilita las digestiones y el tránsito intestinal.

La corvina mantiene la masa muscular

Este pescado blanco de carne magra, bajo en grasas y alto en proteínas de alta calidad resulta una excelente opción para mantener la masa muscular sin sobrecargar el sistema digestivo. Es rica en vitamina del grupo B, especialmente B3 y B12, que participan en el metabolismo energético y la función neurológica.

La chirimoya, una fruta muy rica nutricionalmente

Es una fruta tropical con un alto valor nutritivo. Destaca por su contenido en vitamina C, que refuerza el sistema inmunológico, y en vitamina B6, esencial para el buen funcionamiento del sistema nervioso. También aporta fibra, que mejora la digestión y ayuda a regular el tránsito intestinal.

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El melón Galia regula la tensión arterial

Hidratante y bajo en calorías, aporta vitamina C, provitamina A y potasio. Este último es un mineral que ayuda a equilibrar los niveles de sodio en el organismo y que favorece la relajación de los vasos sanguíneos. Por ello, este melón de piel rugosa de color amarillo es muy recomendable en caso de sufrir hipertensión.