Cómo el duelo impulsó ‘Mentira’, de Juan Gómez-Jurado: “Sin ella, no existirían los libros”
El escritor madrileño acaba de publicar recientemente su última novela, un thriller adictivo
Recuerda que su primera presentación tuvo lugar en Bilbao un 10 de febrero de 2006 con Félix Linares como presentador. Desde entonces, Juan Gómez-Jurado (Madrid, 1977) ha vivido mucho. Muchísimo. Ha saboreado el dulce éxito -aunque, para él, el éxito tiene muchos significados- con el universo de La Reina Roja. Pero también ha conocido el amargo duelo: la pérdida. Precisamente esa experiencia es el motor de Mentira, su primer proyecto en quince años al margen de la saga que lo ha consolidado como el escritor de thriller en castellano más leído y vendido.
Su editora le acaba de contar que Mentira sigue posicionándose otra semana más en la lista de los más vendidos y que hay que imprimir más ejemplares. ¿Cómo se gestiona tanto éxito?
-Primero tendríamos que definir qué es el éxito, porque los resultados de los libros que uno vende y el éxito no son la misma cosa. Perdona que descomprima la pregunta.
No, continúe…
-Podríamos descomprimirla en varias cosas. Por un lado, el éxito no es necesariamente que te vayan muy bien las cosas, sino tener el respeto de tus compañeros, los escritores; lo segundo, no ser gilipollas y, tercero, lo más importante: hablarte con tus hijos y con tu mujer. Para mí eso es el éxito de verdad, que te quiera tu familia. Es algo que me tengo que currar mucho, teniendo en cuenta todas las horas que paso fuera de casa.
Entiendo.
-Pero, dicho lo cual, si me estás preguntando qué tal estoy llevando la acogida abrumadora de lectores al libro, honestamente en este mismo momento estoy un poco abrumado. Porque estamos doblando las ventas de mi mejor semana histórica hasta ahora. Bua, tío. Es lo único que puedo decir ahora.
Después de quince años en el universo de La Reina Roja, ¿qué se siente al cerrar esa puerta y abrir una nueva etapa con Mentira? ¿Hay vértigo o más bien alivio?
-No la he cerrado del todo, está en pausa.
Entonces, ¿no la quiere cerrar del todo por si acaso?
-No, no es por si acaso. Yo me entiendo (ríe). Fíjate, cuando yo estaba inmerso en el universo de La Reina Roja, me pasó algo horrible. Mi mejor amiga, la madrina de mis hijos, falleció a causa de un cáncer fulminante. Se lo detectaron en mayo y en octubre la enterramos. Fue muy jodido, porque estábamos muy unidos. Fue la persona que me salvó la vida hace años en unas circunstancias que no voy a revelar. Sin ella, no existirían los libros. Entonces, me di cuenta de que quería escribirle un libro a ella. De hecho, el personaje de Eva Ramos -la protagonista de Mentira- lleva su nombre. Quería hacer algo único, algo especial para recordarla. Crear un personaje muy poderoso, que estuviera a su altura. Y fue ahí cuando entendí que Eva Ramos ya no cabía dentro del universo Reina Roja.
Una suerte de homenaje.
-Correcto. Cuando se lo comuniqué a mi entorno hubo movida: los libreros, los lectores, el público, mi agente y Amazon Prime…, todos querían más libros de lo que ya había. Y, sobre todo, los de Amazon que me dijeron: “Eh, nos hemos quedado sin novelas que filmar. Así que, si fueras tan amable de ponernos otra, porque ya estamos en la tercera temporada de Reina Roja, nos vendría muy bien”. Me pusieron un cheque muy grande encima de la mesa que me vi obligado a rechazar.
Les dijo que la codicia rompe el saco.
-No les dije eso, les dije que iba a hacer otra cosa.
Su nueva protagonista se hace llamar Eva Ramos y es mentirosa de profesión…, y por necesidad. En ese sentido, ¿hay también en Eva una reflexión sobre cómo la precariedad empuja a cruzar líneas rojas, incluso mortales?
-Primera vez que me enfrento a esta pregunta… Yo no había visto esto.
No existía en su mente esa lectura de clase, entonces.
-No, porque para mí era una cuestión emocional. Ella necesita salvar a su hermano y, por eso, recurre a todos los medios que tiene a su alcance. En este caso, incluso a algunos que son ilícitos o moralmente cuestionables. Así fue como construí el personaje.
Al hilo de la pregunta anterior: ha dicho que está dispuesto a regalar Mentira a quien no pueda permitírselo porque quiere que llegue al mayor número de lectores posible. ¿Sigue siendo la cultura, en cierto modo, un lujo?
-Llevo haciendo esto desde que era muy joven. Mi primera presentación fue en Bilbao, el 10 de febrero de 2006, con Félix Linares. Desde entonces han pasado muchos años: Félix ya está jubilado y yo he vivido bastante en todo este tiempo. Pero ya entonces tenía claro algo. Regalaba versiones digitales de mis libros a quien me las pedía. Ni siquiera existía el ebook: lo que enviaba eran PDFs. Tuvieron que pasar todavía unos cuatro años para que el libro electrónico entrara de verdad en nuestras vidas. Para mí siempre ha sido casi una cuestión ontológica. Mi principal trabajo es conseguir que la gente lea. Y si mis libros pueden ayudar, aunque sea un poco, a que eso ocurra, ¿por qué no hacerlo?
La mentira atraviesa la novela. ¿Le interesaba explorar la mentira como mecanismo de supervivencia o como forma de poder?
-Son todas a la vez. Es que en el libro, además, se atraviesan distintos estadios para eso. Al principio es una herramienta para resolver una precariedad, como decías antes. Después se convierte en una necesidad casi física, vital, para Eva. Y, finalmente, termina siendo una herramienta de justicia.
¿Le ha influido, aunque sea de fondo, el clima actual de noticias falsas y medias verdades?
-Imprescindible. Vivimos tan inmersos en imágenes generadas con inteligencia artificial y en mentiras que nos llegan desde arriba, y que muchas veces no se castigan como deberían, que la relación con la verdad ha cambiado. Cuando yo era pequeño, mentir tenía consecuencias. La mentira se castigaba. Por eso da un poco de miedo la sociedad que estamos construyendo.
La trama se desarrolla en Asturias. ¿Por qué en este escenario?
-Necesitaba un sitio donde pudiéramos encerrar a todos los personajes. Y quedan muy pocos en el Estado que se queden atrapados por la nieve en invierno. La historia, por cierto, transcurre en el futuro, entre la Navidad y el Año Nuevo de 2026. Así que…, todavía no ha pasado.
Habrá que avisarles. Por otro lado, el norte parece ser un entorno propicio para el suspense. En Euskadi incluso se habla de euskal noir, ¿le suena el término?
-Me gusta mucho. Además, soy muy amigo de Mikel Santiago. Acabo de pasar por delante de su casa.
Hay conexión…
-Yo adoro a los escritores vascos. Y alos navarros, como Dolores Redondo. La cuestión es que creo que hay un motivo para todo esto, una teoría mía. Si tú estás en La Mancha, caminas por un camino cualquiera y lo ves todo a kilómetros de distancia. Pero en una sociedad con montañas, valles, bosques, niebla y misterio…, todo es mucho más propicio para lo extraordinario. Euskadi es un lugar muy propicio para el género negro. Probablemente, por eso hay tantos escritores tan buenos en la región.
Por último, ¿podremos ver algún día a su personaje Eva Fernández en la pantalla? ¿Le está rondando la idea de una posible adaptación cinematográfica?
-Me han estado llamando todos los días. Es muy guay, muy bonito. Estoy muy ilusionado y emocionado, pero este proyecto es muy importante para mí. Por eso, pasará cuando pueda supervisarlo personalmente.
Temas
Más en Gente
-
Paule Musatadi, la artesana que erige arquitectura vasca en miniatura con arcilla
-
Gartxot, músico: “En todos mis proyectos he puesto el alma en primera línea”
-
Pertsonalde, voluntariado para crear vínculos y apoyar a personas migrantes
-
Liza Minnelli: sobrevivir a Judy Garland, al alcohol…, y a Hollywood