La placa de material vitrocerámico es una de las grandes aliadas de la cocina. Esta superficie de cocción plana hecha vidrio cerámico resistente al calor prácticamente no falta en ningún hogar. Desde hace unos años a esta parte, el tipo de vitrocerámica más empleadas es de inducción, esto es, las que utilizan campos electromagnéticos para calentar directamente los utensilios.

Dos de los principales quebraderos de cabeza de quienes tienen vitrocerámica de inducción en casa son las ralladuras y salpicaduras. Para proteger la placa de ellas, los expertos de la Organización de Consumidores y Usuarios recomiendan poner un papel para hornear, resistente a las altas temperaturas. Eso sí, en este caso tampoco hay que descuidarse, pues también puede llegar a prender.

El mejor producto para limpiar la vitrocerámica, según la OCU

Con el objetivo de ayudar a los usuarios en la limpieza de la vitrocerámica, la ha publicado una información con el siguiente titular: "El mejor sistema para limpiar la vitro". Una conclusión a la que los expertos de esta entidad han llegado tras hacer diferentes pruebas. "En nuestra prueba hemos colocado aplicamos una mezcla de grasa, margarina y aceite y la dejamos reposar más de 12 h y después limpiamos con cada uno de ellos", comienzan explicando desde la OCU.

El limpiacristales, el más efectivo

En la línea con lo que argumentan desde esta entidad, "todos los productos superan al agua sola, pero los más eficaces fueron el quitagrasas y la pasta de limpieza. Si quieres quitar las marcas o darle más brillo a la placa, no te preocupes. También hicimos una pequeña prueba con tres productos: alcohol, vinagre de limpieza y limpiacristales. Este último resultó ser el más efectivo. Todo depende de la frecuencia de uso. Diariamente se puede limpiar ligeramente con agua o detergente lavavajillas, y una vez por semana se puede realizar una limpieza profunda. Si hay derrames, lo mejor es limpiarlos cuanto antes".

Pero no son las únicas conclusiones que han extraído desde la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). "Si se seca completamente se evitará dejar marcas de agua. Para ello se puede usar un paño limpio y seco. Las pruebas realizadas en el laboratorio demuestran que el rascador no rayó la placa vitrocerámica con ninguno de los métodos de limpieza usados. No vale cualquier limpiador. Hay limpiadores que no se deben usar. Estropajos y fibras abrasivas pueden dejar arañazos, limpiadores agresivos, como lejía, pueden dejar manchas o borrar las líneas que marcan las zonas de cocción, limpiadores en polvo pueden rayar la superficie y los elementos punzantes también pueden rayar la placa", detallan.