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Yuri Biart: "Ahora, cuando voy a Cuba, me parece que la gente lo hace todo muy lento; yo ya he cogido el ritmo europeo"

Es un portento físico en la piscina cuando entrena y juega con el Club Waterpolo Navarra. Su acento delata el origen cubano de Yuri Biart, un gigantón plenamente integrado en la Comunidad Foral, en la que cumple su segunda etapa colaborando en el mejor momento del club

Yuri Biart: "Ahora, cuando voy a Cuba, me parece que la gente lo hace todo muy lento; yo ya he cogido el ritmo europeo"IBAN AGUINAGA

pamplona. Muchos navarros eligen como destino de sus vacaciones la paradisíaca ciudad de Varadero. Yuri Biart ha hecho el camino contrario. Dejó su localidad de origen en Cuba para buscar en Europa su futuro como deportista profesional. Un camino que le ha terminado llevando a Navarra.

¿Por qué le pusieron Yuri?

Por la relación que tenía Cuba con los rusos. Casi toda mi generación tiene un nombre ruso. A mi madre le gustó Yuri.

¿Y qué origen tiene Biart?

Es de raíces haitianas. Mi padre era de allí.

¿Qué hace un cubano en Pamplona?

Yo vine a España para jugar waterpolo profesional y el tema de pareja me llevó a Pamplona, junto a las condiciones que me ofreció el Club Waterpolo Navarra. Antes estuve en Italia y el deporte es así, te hace moverte constantemente.

Siendo de Varadero, bañado por el mar, ¿no se siente extraño en una ciudad de interior? ¿No echa de menos el mar?

Sí, sí, porque siempre lo he tenido al lado, ya que en Cuba vivía en una ciudad de mar. Cuando lo tenía no le prestaba mucha atención, pero ahora le doy el valor que tiene. Se echa mucho de menos, pero lo disfruto cuando voy de vacaciones con mi mujer a Cuba.

¿Va todos los años?

Sí. Cuando acaba la temporada, solemos ir los meses de julio y agosto.

¿Le gusta Pamplona?

Sí. Es una ciudad bastante cómoda, en la que se vive muy bien. Me gusta mucho también el trato de la gente. Me siento cómodo, arropado.

Comparados con los cubanos, ¿no le parecen cerrados los pamploneses?

Al principio es posible que les cueste abrirse al trato personal con el extranjero, pero una vez que te conocen y saben por dónde andas y qué intenciones, tienes te tratan como uno más y puedes tener muy buena relación.

Lo que no le gusta nada de la ciudad es el frío.

Sí, sí, se lleva muy mal (risas). Cuando llega el frío me paso unos meses en los que me voy del entrenamiento a casa y de casa al entrenamiento, y poco más.

Por aquí se tiene la imagen del cubano como una persona muy tranquila. ¿El "me estás estresando" de aquel anuncio de televisión es cierto?

Sí. El ritmo del Caribe se nota cuando estás viviendo en Europa. Aquí todo va muy deprisa y allá todo es muy tranquilo, no hay esa puntualidad... De hecho me pasa que cuando ahora voy a Cuba noto la diferencia y me parece que la gente lo hace todo muy lento. Yo ya he cogido el ritmo europeo de llegar pronto a los sitios, quedar, la formalidad...

¿Qué rincones le gustan de Pamplona?

Me gusta mucho la parte vieja. Los domingos por la mañana me suelo mover por allí. También voy con la familia a ver algunos pueblos, como Viscarret, Mutilva...

También vivió en Barcelona, que tiene mar. ¿No le tiraba más?

Allí estuve un tiempo y se estaba bien. Es una ciudad muy interesante para vivir y tiene mar, pero el mar no era lo que me movía a estar ahí. Le daba mucha importancia a la familia, a mi pareja, que es más importante.

¿Dónde se vive mejor, en España o en Cuba?

Vaya compromiso de pregunta (risas). En Pamplona y en España se vive muy bien, pero las raíces de uno están ahí y para mí como Cuba no se vive en ningún sitio.

Además, su familia vive allí.

Sí. Allí tengo a mi madre, a mi padre, a un hermano y a mi sobrina. A pesar de los problemas que existen, Cuba tiene un encanto que te atrapa y una vez que estás allí sientes que no te has ido. Pero en España se está muy bien y tengo pensado hacer mi vida aquí.

¿Cómo ve a Cuba desde la distancia?

Desde la distancia veo que Cuba está sufriendo cambios. Esos cambios son muy lentos, pero prefiero que sean lentos y seguros y no vender un país por el afán de hacer un cambio, que es lo que pasa en casi todos los países de América Latina. Es preferible hacer cambios poco a poco con la mentalidad de los que están dirigiendo ahora el país. El cubano cree mucho en ellos. Yo, que estoy fuera, cuando llego allá noto esos cambios. Están abriendo el mercado a empresas extranjeras, pero no a cualquier tipo de extranjero. Creo que están haciendo las cosas muy bien.

¿La gente de aquí tiene una idea acertada de cómo es Cuba?

No. A la gente le llama la atención que en Cuba haya gente que pase necesidad. ¡Pero si España es un país europeo y aquí también hay gente con necesidad! ¿En Cuba no puede haber pobreza, siendo un país subdesarrollado? Es algo que pasa en todo el mundo, porque sistema político perfecto no hay, sea el que sea, ni el de Estados Unidos, ni el de España.

En España hay mucha tradición de hacer turismo en Cuba. ¿Qué lugar no puede perderse el visitante?

La parte oriental de Cuba es interesante de ver, describe lo que es la realidad de Cuba, del país: la gente, las personas, cómo viven el día a día... Y la seguridad ahí es increíble a pesar de las necesidades que hay. También La Habana, la capital, tiene muchas cosas para ver. Y si el objetivo es descansar, tranquilidad y relax, recomiendo Varadero. Es el sitio perfecto. Pero toda la isla es muy curiosa.

Cuba siempre ha dado muy buenos deportistas.

En Cuba desde muy pequeño te inclinan hacia el arte o hacia el deporte y van viendo las condiciones que tiene el niño desde pequeño. Hay muchas escuelas de formación deportiva, militares, de arte... De ahí salen los deportistas, porque ahí lo tienes todo: la educación, la medicina y la alimentación, y todo es gratis. Eso ayuda mucho para que puedan salir grandes deportistas.

¿Por qué eligió el waterpolo?

Por vivir en Varadero, una ciudad que tenía playa y en la que era importante que supiera nadar para la tranquilidad de mis padres, para poder salir con los amigos, salir en excursiones en actividades del colegio... El entrenador que tenía entonces veía que funcionaba, que las cosas iban bien, pero yo no iba para waterpolista, sino para jugador de béisbol. Todo empezó como algo muy tranquilo, pero aquí estoy.

Es un deporte muy exigente, más de lo que refleja la televisión, ya que también hay batalla debajo del agua. Incluso hay jugadores que se dejan las uñas largas para poder arañar al rival.

Sí, sí. Es un deporte de mucho contacto físico y a veces pasan cosas que no tendrían que pasar. En todo deporte de contacto, el mismo afán de ganar, o de que el contrario no te haga ciertas maniobras, te lleva a hacer cosas que no están permitidas en el deporte, pero pasa de todo.

Cuando se va de vacaciones, ¿busca lugares con piscina o prefiere desconectar?

Me gusta mantener el contacto con el agua y con el gimnasio cuando estoy de vacaciones, porque si no cuesta mucho volver a empezar en septiembre, la pretemporada se hace muy dura.

¿Qué otros deportes le gusta seguir?

Sigo mucho el deporte americano: el fútbol americano, la NBA y el béisbol.

¿Ha jugado alguna vez en un frontón?

Sí, en el de Larraina, y se lo hago pasar mal a los de aquí, no me ganan fácil.

¿Qué le parece la pelota?

Me parece un deporte muy fuerte y muy técnico, por lo que he podido presenciar y practicar. Tiene gran emoción.

¿Y qué otros programas ve por televisión?

Suelo ver el Discovery Channel. Me gustan mucho los programas de descubrimientos.

En cuanto a música, la gustará la salsa.

Eso se lleva en la sangre, no puede faltar en la casa de un cubano.

¿Qué le parece la comida navarra?

Al principio me costó adaptarme a la comida de España, pero una vez que vine a Navarra y vi lo que bien que se comía me habitué pronto. Se come muy bien.

Le gustan mucho las sidrerías.

Sí, sí, veo que le han informado bien (risas). Ya he visitado varias en Pamplona, tengo el placer de contar con una persona que me lleva por buenos sitios.

¿Y va de pinchos?

Me cuesta un poco más, todavía no he aprendido a comer de esa manera.

¿Qué echa de menos de la comida cubana?

La comida cubana es muy diferente a la española. Pero al ser deportista trato de controlar bastante la alimentación, con ensaladas... Cuando voy a Cuba, con la comida de mamá como más potajes, salsas, especias... Una comida muy fuerte para el estómago de un deportista.

¿Se puede tomar un buen mojito en Pamplona?

Sí, sí. Hay sitios que tienen buena especialidad con los mojitos. Tengo amigos que me suelen recomendar sitios cuando los prueban. Pero yo aún no he tenido el placer de tomarme uno.

¿Qué le gusta hacer en su tiempo libre?

Suelo leer y trato de descansar y de desconectar con la lectura, porque a veces estás saturado con los entrenamientos y los viajes, y un buen libro siempre es bueno.

¿Entiende que aquí haya tanto cotilleo?

No lo acabo de entender, porque no lo sigo mucho, pero sé que hay muchos programas de cotilleo.

También le gusta comprar en el rastro.

Sí, sí. Los domingos por la mañana voy con mi mujer al rastro. Venden muy buenas verduras y frutas, y eso es muy importante para mi alimentación. Y algunos martes, cuando estoy por Barañáin, también suelo ir.

Así que ya es casi un navarro más.

Sí, me he integrado bastante bien en la dinámica navarra.

¿Alguna vez ha sufrido algún incidente racista?

En la ciudad como tal, no. No he tenido esa sensación de racismo, pero en el tema deportivo sí. Pero eso se incluye en el deporte, porque suelen hacerlo con el ánimo de desconcentrarte a la hora de jugar. Eso está asumido y, cuando uno está orgulloso de sus raíces y de su color, no afecta en absoluto. Al menos a mí.

¿Gusta por aquí el acento cubano?

Sí. A la gente le choca un poco y no entienden algunas palabras que digo.

Lleva muchos años fuera de Cuba, pero no pierde el acento.

Yo creo que si en diez años no lo he perdido, a estas alturas ya no lo voy a perder. Además, como cuando acaba la temporada estoy con mi familia y con mis amigos, no se puede perder. Y tampoco quiero perderlo.

A usted, que se maneja en coche, ¿qué le parece el límite máximo de 110 km/h?

Es una ley bastante radical, pero ya que está hay que cumplirla.

¿Y la Ley Antitabaco?

Esa sí que me gusta. Ahora se puede disfrutar más de cafeterías y locales sin tener que mantener ese olor a tabaco durante el resto del día. Se está bastante mejor. En lo personal le va a ser grato a mucha gente, va a ser bueno para su salud.

Y para terminar, ¿cómo se definiría en un anuncio por palabras?

Interesante pregunta. Me defino como una persona leal.