londres. Rafael Nadal se clasificó hoy por segunda vez en su carrera para la final de la Copa de Maestros en Londres al imponerse al suizo Roger Federer por 7-5 y 6-3, en una hora y 19 minutos. El tenista balear jugará esta noche por el título de maestros frente a Novak Djokovic en la final más deseada del torneo -21.00 horas, Teledeporte-. El balear disputará su segunda final en el torneo que reúne a los ocho mejores del ranking al término de cada temporada -perdió ante Federer en 2010-, mientras que el suizo quedó eliminado de un campeonato que ha conquistado en seis ocasiones, más que ningún otro tenista.

"He hecho un partido correcto", resumió Nadal, "algunos de los puntos de rotura los he disputado con la decisión adecuada y quizás Federer ha cometido algún error más de lo normal, y eso me ha ayudado", dijo Nadal contento de estar en la final de un torneo en el que nunca ha podido triunfar.

"Históricamente es el que se me ha dado peor, pero mañana voy a hacer lo posible por ganarlo. De todas formas, pase lo que pase, este año es de los mejores de mi carrera", añadió.

A pesar de que su carrera parece haber entrado en declive, el helvético, el tenista que más torneos del Grand Slam ha ganado (17), luchaba en esta edición para hacerse con su séptima Copa de Maestros en uno de sus escenarios fetiche.

En el O2 Arena de la capital británica, Federer derribó hace dos años con un sonoro 6-3 y 6-0 a Nadal, que nunca hasta ayer había batido al suizo en una pista cubierta. El balear, de 27 años, saltaba al tapete azul de Londres descansado tras el encuentro del viernes ante el checo Berdych, motivado para cerrar con honores una temporada brillante en la que ha vuelto a ser el primer tenista del mundo después de siete meses fuera de las pistas por su lesión de rodilla.

Sobre el papel, a Federer le favorecía la pista rápida de Londres. El español nunca había ganado a Federer bajo techo, pero ayer salió a la pista convencido de que podía cambiar esa historia. El mallorquín no cedió un solo punto con su servicio hasta el sexto juego.

Entonces apareció por primera vez el verdadero Federer, que puso contra las cuerdas al español con tres bolas de rotura que Nadal solvento con solvencia y que le sirvieron para asentar su autoridad sobre la pista.

El suizo, que no había sufrido hasta entonces al servicio, comenzó a ver cómo el número uno empezaba a estar inmunizado contra sus ataques y castigaba sus intentos de subir a la red. Nadal fabricó dos opciones de rotura y aprovechó la primera con un tiro ganador.

Con todo, Del Potro ya advirtió el sábado que una rotura no es suficiente para sentirse seguro ante un tenista como Federer, que confirmó esas palabras al echar por tierra en el siguiente juego la ventaja del español. El helvético, capaz de sacarse golpes brillantes que descolocaban a Nadal, sufría al mismo tiempo demasiados altibajos, que permitieron al español llevarse el primer set antes del tercer cuarto de hora de partido.

No habían pasado más de veinte minutos del segundo parcial, cuando el tenista suizo estrelló en la red una bola que permitió al español adquirir una ventaja de 3-2. Federer fallaba demasiados golpes poco comprometidos como para poner en apuros en el tramo final del partido a Nadal, que con la confianza de verse a pocos pasos de la final, cerró el duelo con inusual rapidez, imponiéndose al resto.

'nole' no falla Novak Djokovic no falló en la otra semifinal y derrotó con comodidad al suizo Stanislas Wawrinka por 6-3 y 6-3, en una hora y 24 minutos. Wawrinka cometió excesivos errores no forzados que facilitaron la labor a su rival, que en apenas cuarenta minutos encaraba con paso firme hacia la final un segundo set que no dejaría escapar.

Desde que Nadal le asestó aquel duro golpe en el Abierto de Estados Unidos, el pasado 9 de septiembre, Djokovic no ha vuelto a ceder un solo partido. Hoy, el balear, que le ha ganado en 22 de los 38 duelos que han disputado, tratará de sumar una nueva victoria ante el serbio y levantar su primera Copa de Maestros.