A menos de un año de las próximas elecciones forales y con el panorama nacional pendiente de un hilo y de un posible adelanto de las generales tras el enésimo polvorín después de la imputación y posterior sainete del expresidente Zapatero ya comienzan a asomar a la opinión pública las primeras encuestas de intención de voto en Navarra. Han sido una encargada por El Mundo y otra por EITB y en ambas se dan circunstancias similares, pese a que todos sepamos que las encuestas son eso, encuestas. Por un lado, la victoria de UPN con entre 14 y 15 escaños y por otro el acercamiento de EH Bildu a los porcentajes del PSN. De la misma manera, ambos trabajos dan ligeros retrocesos a Geroa Bai y Contigo y una subida a Vox, que pasaría de 2 a 3 escaños.
Evidentemente, queda mucho y los escenarios finales y las cuentas definitivas pueden distar de aquellos panoramas que se vislumbran ahora, pero hay una cosa obvia: el bloque de la derecha puede sumar más votos que el otro bloque si Bildu no vota a favor. Así como en 2023 los 21 a favor (11 de PSN, 7 de Geroa y 3 de Contigo) pudieron a los 20 en contra (15 de UPN, 3 de PPN y 2 de Vox) con 9 abstenciones de Bildu, nadie nos dice que el año que viene quizá tengan que ser necesarios votos a favor de Bildu -y quién sabe si acuerdos para entrar a formar parte del Gobierno- si lo que se pretende es continuar la senda iniciada en 2015 y que UPN y el resto de la derecha no vuelvan a tomar las riendas de la política navarra.
Eso es así, pues según Gikazer la derecha obtendría 21 escaños (14 UPN, 4 PPN y 3 Vox) y el bloque sin Bildu, 19 (10 PSN, 6 Geroa y 3 Contigo), con Bildu en 10 escaños. En parecidas sumas globales se movió la encuesta de El Mundo (18 frente a 22 de la derecha y 10 de Bildu). Por tanto, un panorama que se presta a dos nuevas incógnitas ideológicas: qué dirán UPN y PPN ante Vox y qué dirá PSN ante Bildu.