Es lo que queríamos
N o hay mejor balance de esta primera vuelta, por encima de cifras y estadísticas, que el repaso de los nombres de los jugadores que intervinieron en el partido ayer. Los periodos de regeneración son así: o lo haces tu o te lo impone la vida. Y ha sido la pura necesidad la que ha hecho que Osasuna volviera a sus orígenes, a sumergirse en su filosofía, a mirar a su cantera y a dar pasos para ir recobrando su identidad, concepto este que no puede ser objeto de embargo ni de transacción económica. Ha costado; porque pese a las promesas del entrenador en agosto, los chicos de casa han disfrutado de menos minutos de los que el polaco había sugerido. Habrá quien diga que el técnico abraza una solución transitoria, que solo pone un parche ante las numerosas ausencias; y no le faltará razón. Pero sea por una cosa o por la otra, ya es muy difícil ocultar a los ojos de los aficionados el tesoro encontrado en Tajonar. Porque si hay oportunidades, Merino, Olavide, David García, Berenguer y Jose García están para jugar en Segunda división, y ni les tiemblan las piernas, ni les entra angustia, no sufren miedo escénico y demuestran que son alumnos aventajados. Y además llevan esa camisa roja cosida a su piel. Que con todos ellos Osasuna no pudo ganar al colista Sabadell...; es parte del aprendizaje. Porque esto era lo que queríamos, ¿o no?
El momento de la transformación.- El grueso de la cantera ya está aquí y ha venido primero para ayudar y luego, para quedarse. Es el momento. Si Osasuna tiene que sufrir una transformación la veremos la próxima temporada ya que en la actual hay que ir poniendo los pilares del futuro, aunque sea con esa fórmula tan encorsetada del 7-4 que, por otro lado, pone también ante el espejo a la directiva a la hora de formalizar nuevos contratos de profesionales. Se impone trabajar sin prisa, dando minutos a los chavales, pero con la obligación de mantener la categoría. Magnífica escuela esta de la Segunda división para estos chicos jóvenes, ya que son futbolistas de talento y de buen manejo de la pelota, y van a enfrentarse a jugadores recios, gente experimentada, profesionales de buzo, de los que aprender también la cara B del fútbol.
Los nuevos aprietan.- Hay que seguir con la apuesta y sostenerla cuando vuelvan algunos de los internacionales a los que no se les echa en falta. Las urgencias aprietan y espabilan: a los nuevos, a los que se van y a los que están aquí. Y ahora que son los más jóvenes de la cantera los que acaparan elogios y entrevistas, no está de más poner en valor el partido de otro canterano al que costó arrancar del Promesas: Roberto Torres. Es cierto que no hizo un partido redondo, bien porque erraba el pase o chutaba a destiempo; pero el Roberto Torres de ayer fue el más combativo, comprometido con el equipo y valiente de toda la temporada. Siempre quiso la pelota y estuvo en todas. Él también es cantera. Porque era lo que queríamos.