e l actual campeón del mundo no es una persona que caiga especialmente bien. Eso no es ningún secreto para los aficionados. Ni siquiera a sus jefes, a pesar de sus éxitos cosechados para la casa de los diapasones. Pero cuando tienes la fortuna de poder verle pilotar a pie de pista, no puedes sino reconocer la dulzura y finura de su pilotaje, su eficacia sin aparente esfuerzo, sin mover excesivamente la moto, sin brusquedades, como con un tiralíneas. Mientras el resto, incluidos sus compañeros de equipo en cada momento, parecen estar más bien ocupados en pelear con la moto en cada curva. Él lo llama “mantequilla”. Yo más bien lo llamaría margarina. Es fina, fácil de untar, suave?pero adolece también de cierto carácter, de cierto sabor que a los aficionados gusta: derrapadas, descontrol, frenadas al límite?lo que hacía por ejemplo que pilotos de antaño como Kevin Schwantz y actuales como Marc, fueran tan admirados y seguidos.

En una carrera casi en grupo, con Marc, Dovi y Rossi (el otro Andrea se autoeliminó cayéndose cuando estaba en el grupo de cabeza), no se escondió y decidió hacer lo que mejor sabe. Ponerse modo líder y marcar ese modo de pilotaje, rozando el ballet clásico, hasta que las décimas fueron cayendo de su lado. Eso y la decisión a última hora de correr con el compuesto soft detrás mientras que el resto optó por el hard, con un resultado espectacular, del que seguro tomará nota el resto de parrilla para próximas carreras en esta temporada con los nuevos Michelin.

Mención de honor para Dovi, piloto señalado muchas veces como “blando” y que realizó una gran última vuelta cerrando huecos ni más ni menos que al canibal de Marc. Ayuda, desde luego, tener un auténtico cohete bajo el asiento, made in Borno Panigale.

Y Valen?hace cualquier cosa para intentar ganar fuera de pista las décimas que se le escapan ya en carrera. Anunció por sorpresa la renovación con Yamaha el viernes, queriendo meter presión a Jorge y calentando aún más el tema con declaraciones para la galería. Ni por esas.

Ya saben, si se les hace seco algún bocadillo, pónganle margarina.