La entrada era gratuita, pero con un requisito: entrar al polideportivo de la Universidad Pública de Navarra con otra mirada. Y es que la UPNA acogió este domingo el Campeonato de España de Gimnasia Rítmica que organiza la Federación Española de Deportes para Perona con Discapacidad Intelectual (FEDDI). Los participantes han sido 83 deportistas de 9 Comunidades Autónomas diferentes. El club navarro Otra Mirada Rítmica actuó como anfitrión en una jornada en la que el lema iba a juego con su nombre, ya que el fin se encontraba en ver y sentir.

La jornada se dividió en dos: comenzó a las 9.30 horas del domingo con los números individuales, en los que actuaron sobre el tapiz siete navarras; y prosiguió tras un breve descanso con el resto de participaciones individuales y colectivas. En conjunto, el evento se alargó hasta pasadas las 13 horas. 

Sin embargo, el público que ocupó las gradas del polideportivo de la UPNA no cesó en sus ánimos y aplausos. Padres, amigos y aficionados se juntaron para ver a los deportistas de Galicia, Baleares, Madrid, Castilla y León, La Mancha, Valencia, Murcia, Extremadura y, por supuesto, Navarra. Porque de eso se trataba: ver. Quizás esta competición supere en pureza a la de resto de deportes. Los desplazados que miraban a los suyos demostraron que no entienden de hooliganismos o colores. Y no porque deportivamente esta modalidad no importe. Quizás la emoción y la alegría en los ojos de las personas que se apiñaron en las bancadas sea una reacción genuina al vigor y felicidad que desprendieron todos los deportistas. 

Sandra Pérez, la presidenta y entrenadora de Otra Mirada, expresó esto mismo con sus propias palabras: “Me siento emocionadísima. Las chicas han hecho unos enteros buenísimos, han demostrado el trabajo que venimos haciendo desde agosto. Estoy muy orgullosa”. Pérez, que fue galardonada por el Gobierno de Navarra como mejor técnica de 2025 por su labor al frente de su equipo, compartió que su trabajo “le ha cambiado todo”. “Las gimnastas me enseñan día a día a empatizar, a valorar cada pequeño esfuerzo. Además, veo entre ellas cómo se quieren, qué grupo de amigas han hecho. Ellas forman parte ya del mundo del deporte igual que el resto y eso me llena de orgullo”. Por último, aclaró cuál es el objetivo de “todo esto”: “El fin es que vayamos todos en equipo, que la ciudadanía navarra nos vea y que sienta lo que ellas transmitan desde el tapiz. Ese era otro objetivo de Otra Mirada y se ha conseguido porque las gradas están a rebosar”. 

Una de las gimnastas, Andrea de Jesús, vigente campeona de España absoluta, también compartió que se sintió “muy alegre y emocionada”. “La gimnasia es mi pasión desde pequeña. Entreno cinco días a la semana, el aro es lo que más me gusta, pero la cinta no me gusta nada”. Con una sonrisa que contagia hasta al más cínico y con unos ojos llenos de alegría, agradeció y dedicó su participación a su familia y amigos. 

Las gimnastas, los entrenadores, los voluntarios y los familiares reflejaron sobre el tapiz y las gradas que, cuando sabes qué es lo que realmente importa, luces otra mirada.