Ford y la conducción autónoma
La tecnología se pone al servicio de la eficiencia, la comodidad y el respeto medioambiental. Ford apuesta sin medias tintas por la conducción autónoma en sus modelos más populares y por las cero emisiones potenciando el atractivo de sus vehículos eléctricos.
La primera vez que me enfrenté a la conducción autónoma, algo que ocurrió hace bastantes años y cuando todavía estaba en sus fases iniciales, todo sucedió de manera inesperada y un tanto inquietante. Asistía la presentación de un nuevo modelo de gama prémium y elevadas prestaciones, acompañado de un conductor que me iba mostrando algunas de las principales cualidades del vehículo mientras circulábamos por autopista. Así las cosas y cuando transitada a unos 160 km/h –ya se pueden imaginar que no había radares de velocidad en la zona- y nos acercábamos a una curva pronunciada, me comunicó que iba a soltar las manos del volante, que no me pusiera nervioso y que el coche por sí sólo tomaría la curva a la perfección. Honestamente, no podía creer lo que estaba viviendo: no sabía si pensar si aquel sujeto estaba en sus cabales o si aquella jornada de pruebas iba a ser la última de mi vida. Cogí aire, tragué saliva y, lo reconozco, solté mi mano izquierda del reposabrazos y me dispuse a corregir la trayectoria del vehículo tomando el volante si la cosa se podía seria. Pero no fue necesario, el coche giró automáticamente el volante y dibujó a la perfección el trazado la curva, a 160 km/h y con total precisión. Prueba superada.
Los Ford Puma y Kuga permiten soltar las manos del volante en autopista y autovía gracias a la nueva tecnología ‘BlueCruise’
Hoy la tecnología ha evolucionado considerablemente y lo que hace apenas unos años nos parecía impensable resulta de lo más habitual. Pero el proceso no se detiene y ya tenemos a las puertas un nuevo pasito adelante, que a un servidor le sigue pareciendo un gran paso, sinceramente. Ford anuncia lo que presenta como “libertad al volante de serie con las nuevas versiones BlueCruise Edition de los Kuga y Puma”, dos de sus modelos más populares y brillantes, y que incluyen el paquete de asistencias a la conducción y la tecnología BlueCruise, “que permite circular por autopista y autovías sin llevar las manos al volante, aunque manteniendo la atención en la carretera, y sin necesidad de suscripción”, como equipamiento de serie. Tras el debut europeo de este mecanismo en el Mustang Mach-E, el primer sistema de este tipo en recibir la homologación para su uso en Europa, la tecnología BlueCruise hace posible que estos tres modelos de Ford puedan “disfrutar de la comodidad de la conducción sin manos en más de 135.000 kilómetros en 16 países europeos”.
Junto a esta interesante propuesta, las variantes BlueCruise Edition de los Kuga y Puma se distinguen por detalles específicos tanto en el exterior como en interior, de acuerdo al carácter tecnológico que las define, como el exclusivo color azul vapor que combina con el techo y las carcasas de los retrovisores en negro, las llantas de aleación en negro específicas para cada modelo, de 18 pulgadas de diámetro en el Puma y de 19 en el Kuga; en tanto que el habitáculo luce inserciones en relieve en los asientos y detalles decorativos en tono azul nordic. Otro aspecto destacable es la incorporación de serie de la navegación conectada sin suscripción, un sistema que utiliza datos de la nube para ofrecer información de tráfico en tiempo real y permite optimizar las rutas, evitar las retenciones y circular de forma más eficiente.
El Ford Kuga BlueCruise Edition está disponible con el motor híbrido enchufable (PHEV), el híbrido y el EcoBoost de gasolina con transmisión automática, mientras que el Puma BlueCruise puede elegirse con el EcoBoost de gasolina automático o el 100% eléctrico del Puma Gen-E (desde 29.957 euros antes de ayudas). También hay que apuntar las modificaciones introducidas en la variante totalmente eléctrica, que ahora incorpora una batería optimizada que incrementa su autonomía urbana de 523 a 572 kilómetros, al tiempo que la gama Puma mejora su sistema de sonido B&O Premium (la potencia sube a 650 W) y añade nuevos avances en conectividad y navegación.
Las variantes eléctricas de los Puma, Explorer y Capri mejoran rendimiento y autonomía para potenciar su atractivo
Por su parte, los Ford Explorer (desde 36.456 euros antes de ayudas) y Capri (desde 38.647 euros antes de ayudas), ambos totalmente eléctricos, introducen nuevas opciones de batería de rango estándar en las versiones más asequibles, que ofrecen mayor autonomía y superior rendimiento gracias a un nuevo diseño de las baterías de fosfatos de hierro y litio y a la tecnología mejorada del motor eléctrico. Así, la autonomía aumenta hasta los 620 kilómetros -70 km más que antes- en recorrido urbano para las propuestas de 190 CV, 350 Nm y propulsión trasera, gracias a una batería de más capacidad y que admite recargas hasta su nivel máximo con más frecuencia sin preocuparse por su degradación; en tanto que el nuevo motor eléctrico optimiza su respuesta y reduce el tiempo de aceleración de 0 a 100 km/h hasta dejarlo en 8,0 segundos.